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30 de marzo de 2006 | #939

24 de Marzo de 2006:

30.000 razones para seguir luchando

Por Corresponsal
Se cumplen hoy 30 años del golpe de Estado de 1976, que instaló la más feroz dictadura que conoce nuestra historia.
 
Estamos presentes varias generaciones para reafirmar la memoria, para mantener vivo el recuerdo de nuestros 30.000 detenidos desaparecidos, el dolor de tantos compatriotas asesinados, encarcelados, torturados, perseguidos y condenados al exilio. Marchamos para seguir exigiendo el castigo de los responsables y ejecutores del genocidio, para denunciar la impunidad de ayer y de hoy, las nuevas formas de represión y para seguir luchando por los ideales por los que dieron su vida nuestros compañeros: una Argentina sin opresión, sin explotación y sin miseria.
 
Reivindicamos hoy la resistencia y la gigantesca y heroica lucha obrera y popular que se abrió paso desde los socavones de la dictadura, la lucha inclaudicable de las madres, las abuelas, los familiares, los ex detenidos-desaparecidos, y todos los organismos de derechos humanos, lucha que se continuó a lo largo de todos estos años en la pelea incesante por terminar con la impunidad del pasado y del presente.
 
La dictadura tuvo como objetivo imponer un proyecto de país. Para lograrlo recurrió al genocidio con el fin de destruir las organizaciones obreras y populares, exterminando a los luchadores y sometiendo por el terror al pueblo argentino.
 
Durante esos años, los países imperialistas, los terratenientes, los organismos multinacionales de crédito como el FMI, los monopolios y los grandes grupos económico-financieros nacionales y extranjeros fueron los beneficiarios de estas políticas, que profundizaron la crisis estructural de la Argentina y agigantaron la desigualdad entre los pocos que acumulan enormes riquezas y los millones que no alcanzan siquiera a percibir un ingreso mínimo que les garantice la subsistencia. Esto fue así durante la dictadura y sigue siéndolo en la actualidad.
 
En su declive, la dictadura intentó apropiarse de la reivindicación histórica de Malvinas. Las mismas fuerzas armadas que aplicaron el terror fascista claudicaron cobardemente frente al imperialismo, mientras los jóvenes soldados combatieron y murieron heroicamente en la defensa de Malvinas.
 
A pesar de que el terror fascista de la dictadura fue derrotado, las clases dominantes siguieron imponiendo la continuidad de su proyecto económico-social durante los gobiernos constitucionales posteriores.
 
Cambian los gobiernos, pero continúa el sistema que ha condenado a cerca de 14 millones de argentinos a la pobreza y la indigencia.
 
En estos años vimos surgir la dolorosa Argentina de los hambreados, la de los millones de desocupados y los obreros flexibilizados y con salarios por debajo del nivel de pobreza. La Argentina de la salud y la educación colapsadas. La de la corrupción por arriba y el hambre y el desamparo por abajo.
 
La Argentina de la impunidad, donde los sucesivos gobiernos ampararon a los ideólogos, responsables y ejecutores de los crímenes de la dictadura y mantuvieron intacto el aparato represivo. Esta impunidad engendró nuevas impunidades.
 
Pero a la vez creció la otra Argentina; la de la lucha y la resistencia popular a todas estas políticas. Esta lucha tuvo un punto de inflexión en las heroicas jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, que sacudieron la Argentina hasta sus cimientos. La oleada de piquetes, puebladas y paros que se venían sucediendo desbordó en esas jornadas en las que el pueblo se volcó a la calle porque no estaba dispuesto a soportar otro estado de sitio, ni a seguir en el mismo estado de opresión. 34 personas entregaron su vida en estas jornadas y otros 6 murieron luego a causa de las heridas recibidas. La consigna “que se vayan todos” expresó a los millones que cuestionaron las instituciones del sistema.
 
Con nuestra lucha inclaudicable por justicia logramos la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que se reabran causas contra los genocidas en todo el país y conseguimos la detención y el procesamiento de alrededor de 150 represores.
 
Sin embargo, la gran mayoría disfruta de prisión domiciliaria o están detenidos en unidades de las fuerzas armadas gozando de privilegios inaceptables. Y más de mil aún no han sido ni rozados por la justicia.
 
¡Por eso, hoy como ayer, exigimos cárcel efectiva, común y perpetua para los genocidas! La mayoría de los jueces se niega a procesar a los represores como partícipes del terrorismo de Estado y el genocidio, imputándoles únicamente delitos puntuales. Aún teniendo a la vista las listas de quienes integraban el personal de cada centro de exterminio y las de los detenidos-desaparecidos que pasaron por ellos, los jueces cómplices se niegan a tratar estas causas como un plan sistemático de exterminio y desaparición.
 
Por otra parte, la nulidad de los indultos, reclamo que venimos levantando desde hace años, volvió a ser manipulada por el gobierno y sus representantes en la Cámara de Diputados, quienes hace pocos días votaron en bloque contra su tratamiento y aprobación.
 
Por eso, hoy como ayer, exigimos la anulación de los indultos a los genocidas.
 
Uno de los efectos más perversos del genocidio y de la impunidad que lo sostuvo, es la situación que viven hoy en día los más de 500 hijos de nuestros compañeros desaparecidos, secuestrados junto a sus madres o nacidos en cautiverio, que fueron apropiados, no conocen aún su verdadera identidad y permanecen secuestrados por apropiadores militares, policiales o civiles. Exigimos al Gobierno que encuentre a esos jóvenes y que les restituya su verdadera identidad. Exigimos el juicio y castigo a los apropiadores y a los médicos y parteras que participaron de estos crímenes. Porque mientras haya una identidad cambiada se pone en duda la identidad de un pueblo. Cada joven que recupera su identidad es una conquista de la lucha de todos.
 
Es por ello que, hoy como ayer, decimos: Restitución de la identidad a los más de 500 jóvenes apropiados.
 
No creemos en las tan publicitadas autocríticas de los comandantes en jefe de las fuerzas armadas. Mientras siguen sin entregar los archivos de la represión continúan espiando al pueblo, como quedó claro ahora con los hechos de la Base Almirante Zar, el mismo lugar donde masacraron a los héroes de Trelew.
 
Y hoy como ayer, decimos: ¡¡¡No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos!!! En estos años la situación económica y social no ha cambiado: el gobierno de Kirchner está pagando una deuda externa ilegítima, inmoral y fraudulenta, mientras dice que nos estamos desendeudando. En 2005 se efectuó el pago más grande de toda la historia nacional. Se convalidaron las privatizaciones, se sigue beneficiando a las empresas que saquean nuestros recursos naturales, se avanzó en la devaluación del salario y la liquidación de las conquistas obreras. La desocupación sigue siendo masiva y la miseria que abarca a más de la mitad de la población, la destrucción de la salud y la educación pública.
 
Las grandes fortunas siguen evadiendo el pago de los impuestos, como lo demuestra que la mitad de los trabajadores están en negro, privados de sus derechos laborales. Hoy como nunca es cierta la afirmación de que estamos pagando la deuda externa con el hambre y la miseria del pueblo trabajador y explotado. Mientras tanto sigue aumentando el costo de la canasta familiar.
 
La mayoría de las empresas recuperadas por sus trabajadores, que heroicamente las mantienen abiertas y en producción cuando sus patrones huyeron o quebraron, lejos de recibir apoyo, son boicoteadas por el Estado.
 
Por eso decimos ¡Basta de políticas que generan hambre, desocupación y pobreza! No al pago de la deuda externa, No al Alca. No a los tratados de libre comercio.
 
También durante este gobierno se produjeron graves hechos represivos contra el pueblo. La situación que hoy está viviendo el pueblo de Las Heras, provincia de Santa Cruz, es la expresión concentrada de esta política. El norte de la provincia, en la que reinan las petroleras y mineras imperialistas y los terratenientes, tiene una ciudad militarizada; los trabajadores y sus familias sufren una permanente persecución, los 20 presos políticos han sufrido torturas y el gobierno nacional, como respuesta al conflicto, envió la Gendarmería. En los últimos días el Presidente de la Nación ha dicho que hubo excesos. Nosotros decimos: no hubo errores, no hubo excesos. Exigimos en este 24 de marzo la inmediata libertad de todos los presos políticos de Las Heras y el retiro de la Gendarmería.
 
La represión abarca diferentes lugares del país. Se persigue al movimiento obrero, se reprime, se desplaza y despoja de sus tierras al movimiento campesino, como el Mocase en Santiago del Estero, y al movimiento de pueblos originarios, como el pueblo Quom en Formosa. Denunciamos la acción de bandas paramilitares financiadas por los terratenientes.
 
Por primera vez después de la dictadura, en 2005 se impidió el acceso de manifestaciones populares a la histórica Plaza de Mayo En respuesta a la gran movilización popular en repudio a la presencia del genocida Bush en la Argentina se dispusieron operativos de cerco en Mar del Plata y Buenos Aires. Y aun hoy están presos militantes que expresaron su repudio a la visita.
 
Los detenidos a raíz de la protesta popular en la estación Haedo del Ferrocarril Sarmiento siguen presos.
 
Los vallados se instalaron como parte del paisaje cotidiano. La Plaza de Mayo, la Legislatura y el Congreso son ejemplo de ello.
 
Las amenazas y ataques que están recibiendo sectores destacados de la clase obrera buscan disciplinarla en momentos en que sectores importantes de los trabajadores empiezan a mostrar nuevamente su capacidad de lucha.
 
Continúa la tortura de los jóvenes en las cárceles y comisarías, que llegan a provocar la muerte, y que son parte del exterminio que sufren día a día nuestros jóvenes, especialmente los más pobres. Magdalena es un ejemplo de ello.
 
El gatillo fácil y la presencia de las fuerzas de seguridad del Estado en los barrios populares, especialmente en la provincia de Buenos Aires, son parte de esta misma política.
 
Se han ratificado tratados internacionales sobre terrorismo, que sólo servirán para profundizar la persecución a los luchadores populares. Y hay proyectos para sancionar las llamadas leyes antiterroristas.
 
Durante el gobierno de Kirchner hay más presos políticos que en todos los gobiernos constitucionales anteriores y se profundiza la criminalización de la protesta social. Día a día aumenta el número de procesados por luchar y, contradiciendo sus promesas, el gobierno obstaculiza la sanción de la amnistía/desprocesamiento de los luchadores populares.
 
Por eso decimos: basta de represión. Retiro de la gendarmería de Las Heras y de todos los conflictos sociales. Libertad a los presos políticos.
 
Amnistía o desprocesamiento de los luchadores populares.
 
Ya han pasado 15 meses de Cromañón. La corrupción y negligencia del Estado y los grandes negociados son las causas de esta masacre. Miles de jóvenes y sus familias, acompañados por organizaciones populares, siguen marchando exigiendo juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de la muerte de 194 jóvenes y de los padecimientos de los miles de sobrevivientes de ese trágico 30 de diciembre. Como resultado de esta lucha se ha conseguido hasta ahora la cárcel para Chabán y la destitución de Ibarra, principal responsable político de lo ocurrido. La lucha sigue hasta terminar con la impunidad de todos los responsables.
 
La movilización popular en torno al pedido de juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de la masacre de Puente Pueyrredón ha logrado la condena a cárcel perpetua de Fanchiotti y Acosta, responsables materiales de los asesinatos de Darío y Maxi. Lejos de ello se encuentran todavía los responsables políticos e intelectuales de este hecho represivo: Duhalde, Aníbal Fernández, Solá, Atanasoff y Alvarez entre otros, siguen todos en libertad y continúan impunemente desempeñando funciones públicas.
 
La impunidad de la masacre de la Amia es completada por el gobierno de Kirchner que mantiene cerrados los archivos secretos del Estado y niega su entrega a una Comisión Independiente. Después de reconocer la responsabilidad del Estado en el encubrimiento del atentado, sin procesados ni condenados, la política del gobierno nacional facilita la prescripción de la causa Amia en los próximos meses, con el objeto de encubrir su propia responsabilidad.
 
También continúan impunes: los asesinatos de Ibáñez y Cuellar en Jujuy a fines de 2003; la detención, cárcel y tortura a trabajadores y desocupados, incluidos mujeres y niños en Caleta Olivia; la represión de los días 19 y 20 de diciembre de 2001; los más de 1.700 casos de gatillo fácil; la bomba de Plaza de Mayo en diciembre de 2003; la muerte de los 14 obreros de Río Turbio, víctimas como cientos de trabajadores de inhumanas condiciones de trabajo y seguridad laboral; los ataques al Servicio de Paz y Justicia y las amenazas y agresiones a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo; el ataque a la sede del Partido Obrero y a los locales del Frente Popular Darío Santillán; la masacre en la cárcel de Magdalena.
 
Por eso decimos no a la impunidad de ayer y de hoy.
 
 
Durante todo este tiempo ha crecido la movilización obrera y popular.
 
Desde esta jornada de lucha apoyamos a todos los hombres y mujeres trabajadores ocupados, desocupados, jubilados, estudiantes, docentes, campesinos, pueblos originarios y a todos los que luchan por sus derechos y por construir una Argentina con trabajo, salarios, salud, educación y vivienda para todos.
 
Apoyamos y reivindicamos la lucha férrea y permanente de las mujeres por sus derechos. Romina Tejerina se ha constituido en un símbolo de esa lucha.
 
Apoyamos la lucha del pueblo de Entre Ríos que enfrenta a las multinacionales y resiste la instalación de las papeleras.
 
La lucha de nuestro pueblo es parte de un torrente, una tempestad de puebladas y rebeliones que recorre América Latina. Crece la solidaridad con Cuba, Venezuela y Bolivia asediadas por el imperialismo, y avanza el reclamo de unidad y lucha de los pueblos de Latinoamérica.
 
Exigimos la libertad de los cinco patriotas cubanos presos en Estados Unidos y denunciamos las torturas en la base de Guantánamo y en Abu Ghraib, y la utilización de fósforo blanco en la masacre de Fallujah.
 
El imperialismo yanqui, que desató junto a sus socios una guerra genocida contra Irak, está empantanado por la heroica resistencia del pueblo iraquí.
 
Todos los pueblos del mundo hemos manifestado no a la agresión imperialista a Irak y nos oponemos a los planes de invasión al hermano pueblo de Irán, a los pueblos de Medio Oriente y Corea del Norte. Apoyamos la lucha del pueblo palestino.
 
Repudiamos el plan Colombia y la instalación de nuevas bases militares en América Latina.
 
Repudiamos hoy las maniobras que pretenden usar la causa Amia para sumarse a la campaña imperialista contra la nación iraní.
 
Exigimos que el gobierno argentino, respetando el derecho de autodeterminación de los pueblos, retire inmediata y totalmente las tropas argentinas estacionadas en Haití y no mantenga cooperación militar alguna con los yanquis.
 
Por eso decimos: fuera yanquis de Irak y de América Latina, retiro inmediato de las tropas argentinas de Haití.
 
Por nuestros 30.000 detenidos-desaparecidos, a 30 años del golpe reafirmamos nuestra lucha para terminar con la impunidad de los genocidas de la dictadura: seguimos exigiendo, denunciando y luchando sin claudicaciones hasta ver a todos y cada uno de los asesinos detrás de las rejas. Pero sabemos que esta lucha no se agota allí; también queremos terminar con la impunidad de los que hoy matan por hambre, desocupación, pobreza y entrega.
 
Recuperamos hoy la memoria de todos los caídos en las luchas a lo largo de nuestra historia.
 
Somos parte de un pueblo que lucha hace muchos años por un país donde sean posibles el pan, el trabajo, la tierra, la salud, la educación, la vivienda, una niñez y una vejez protegidas, una juventud con futuro, justicia y plena vigencia de los derechos humanos.
 
Por esa Argentina dieron su vida nuestros 30.000 detenidos desaparecidos.
 
Por esa Argentina nos comprometemos a seguir dando nuestro ¡Presente! en la lucha hasta conseguir que el país que soñaron y soñamos se haga realidad, una Argentina liberada de la opresión imperialista y de la explotación.
 
Las causas de sus luchas, que son las nuestras, siguen vigentes.
 
Por eso, sorteando todos los embates estuvimos, estamos y estaremos cada 24 de marzo en esta Plaza. Por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
 
30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, ¡¡¡Presentes!!!

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