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21 de abril de 2017

Los jubilados sólo tenemos una opción: profundizar nuestra lucha

Un reciente informe publicado por la UCA da cuenta de un cuadro de agravamiento de las condiciones de vida y sobre toda de salud que afecta a una proporción alarmante de adultos mayores en nuestro país.
 
 Según este informe al 40% de los jubilados no les alcanza para vivir el haber que perciben, el 35% está afectado por cuadros depresivos y otras afecciones psicológicas y otro 30% padece enfermedades graves.  Si agregamos a esta descripción que más del 30% de los habitantes de nuestro país son pobres, podemos ver en estos indicadores y otros igualmente graves, las consecuencias de las medidas económicas de ajuste aplicadas por el macrismo, pero que se remontan también al anterior gobierno. Es un panorama de catástrofe social.
 
Dentro de este universo, la situación de los jubilados está brutalmente afectada no solo por la miseria de un haber mínimo de $6394, sino también por el vaciamiento y derrumbe de las prestaciones del Pami, cuyo patrimonio fue literalmente saqueado por los interventores nombrados por todos los gobiernos de turno.
 
 El informe de la UCA no registra los efectos de la “Reparación Histórica”, lo que desmiente al gobierno sobre sus supuestos beneficios y confirma nuestra denuncia de que en realidad se trata de una nueva estafa a los jubilados.
 
La situación de los adultos mayores plantea de un modo agudo, extremadamente grave, la situación que atraviesa la inmensa mayoría de los explotados de nuestro país y que explica la irrupción de enormes luchas con millones de trabajadores en las calles. Pero lo llamativo de toda esta situación es que los reclamos de los jubilados son expresados aún por pequeñas minorías como Jubilados Clasistas, por ejemplo, mientras las grandes organizaciones como la CGT sólo declaman su “pesar” por la situación de los “abuelos”, mientras en los hechos son cómplices del gobierno y las CTAs no juegan ningún rol.
 
Esta situación nos plantea a los propios jubilados comprender que debemos encarar nosotros mismos una vigorosa lucha por nuestras reivindicaciones. Más aún, la situación puede empeorar porque la situación del Anses es preocupante y ya hay informaciones que señalan dificultades del organismo para solventar sus gastos; incluso las organizaciones gremiales de sus trabajadores denuncian planes del gobierno para su desguace y despidos masivos. La propia cuestión “previsional” está al rojo vivo y hay una tendencia mundial del capitalismo a liquidar este régimen y reemplazarlo por una pensión a la vejez. Fiel a esta tendencia, el macrismo pretende extender la edad para la jubilación a los 70 años para los hombres y 65 para las mujeres, etc.
 
La conclusión de todo esto es que la situación de los adultos mayores y el porvenir del régimen previsional forman un solo paquete que reclama una respuesta de conjunto de los jubilados y pensionados y de los trabajadores en actividad y sus organizaciones.
 
Es para abordar esta situación que los Jubilados Clasistas planteamos la pertinencia de que las organizaciones de jubilados, adultos mayores y también de trabajadores activos que se nos sumen, convoquemos a un encuentro nacional, congreso o instancia similar para debatir un plan de lucha para enfrentar este ataque brutal a nuestras condiciones de vida actuales y futuras y juntos elaborar una salida superadora para que la crisis la paguen los capitalistas.

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