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6 de mayo de 2017

El macrismo redujo un 42% el presupuesto ferroviario

Salarios de miseria y liquidación de los trenes interurbanos y regionales. El ajuste en el ferrocarril exige una nueva dirección en los gremios del sector.
El último acuerdo salarial para los ferroviarios, vergonzoso y miserable, fue solo una de las caras del ajuste en el ferrocarril. La otra cara, menos difundida, es la reducción presupuestaria en el sector que forma parte de un ajuste más general que se viene ejecutando para el sector del transporte.
 
En cuanto al ferrocarril, donde el Estado ha asumido la operación de la mayoría de los servicios de pasajeros, los números son más que elocuentes: según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública, en el primer trimestre de este año la Operadora Ferroviaria recibió para gastos corrientes un 42% menos que en el mismo trimestre del año pasado. Menos plata y más inflación: la fórmula del ajuste.
 
 
Liquidación de las líneas
 
La reducción impacta no solo en el salario, sino también en la prestación cada vez menor de trenes interurbanos. Para el subsecretario de Transporte, Guillermo Dietrich, y Marcelo Orfila, presidente de Sofse y de Ferrocarriles Argentinos, los trenes interurbanos y regionales deben desaparecer –una política que afecta especialmente a las provincias de Entre Ríos, Córdoba, Neuquén y Chaco.
 
En Entre Ríos, se cancelaron tres de los cuatro servicios que se prestaban; queda por ahora el servicio Paraná-Colonia Avellaneda. En Córdoba, el Tren de las Sierras sufrió recortes en sus servicios del orden del 20 al 33%; lo mismo sucede en los servicios de Cipolletti-Neuquén. En El Chaco, se canceló el servicio de Puerto Vilelas-Puerto Tirol. Por su parte, está amenazado el servicio de Salta-Güemes.
 
Otro tanto está sucediendo con la falta de traspaso de Ferrobaires a Sofse.
 
 
Contrastes
 
Todo esto empeora la calidad de vida de la población y achica al gremio. Mientras, la plata para las contratistas que siguen explotando personal tercerizado ha crecido exponencialmente, y una parte del servicio de pasajeros sigue en manos de grupos con beneficios subsidiados, como Roggio (Metrovías-Urquiza) y Romero (Ferrovías-Belgrano Norte).
 
Mientras Sergio Sasia, secretario general de la Unión Ferroviaria, en algunos reportajes habla demagógicamente de impulsar leyes en el Congreso para la compra de material ferroviario, no dice ni una palabra de este achique, ya que se encuentra integrado a la gestión macrista en el directorio de Ferrocarriles Argentinos.
 
Necesitamos otra conducción gremial. Que defienda los trenes y no a los gobiernos de turnos. Que rechace y enfrente al ajuste. El primer paso: unir a la oposición ferroviaria, para construir esa nueva conducción. Todo esto en la perspectiva de la renacionalización del transporte bajo control obrero.

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