fbnoscript
12 de junio de 2017

Santa Cruz: las tres patas del pacto Macri-Alicia Kirchner

En una semana decisiva en la convergencia política entre el gobierno de Santa Cruz y el gobierno nacional, se perfilan tres aspectos principales del pacto de ajuste: la autorización de endeudamiento a cambio de congelamiento salarial; el chantaje de YPF para reactivar la actividad petrolera en la provincia y una reducción todavía mayor de los ya ínfimos montos de las regalías mineras.
 
Deuda y salarios
 
El gobierno nacional autorizó un crédito a cuentagotas para Santa Cruz, a cambio de un plan de austeridad fiscal de la provincia, basado en el congelamiento de salarios. El fin de semana declaró un alto funcionario de educación de la provincia que “no estamos en condiciones de discutir salarios”, más allá del ingreso de fondos nacionales.
 
Tanto los docentes como la mayoría de los sectores estatales y de los jubilados no han cobrado los haberes de mayo. Continúan los paros y se extienden los acampes –ahora frente a Casa de Gobierno.
 
YPF
 
En una reunión del 9 de junio, YPF volvió a la carga con dos planteos centrales: abaratar costos en regalías –que debería ceder el gobierno provincial– y bajar salarios a través de una reforma laboral que anule derechos establecidos en el convenio petrolero.
 
El chantaje es mayúsculo, ya que hay más de mil despidos en ciernes y unos 500 ya efectivizados que están en el marco de una conciliación obligatoria ya agotada, especialmente de trabajadores de San Antonio y SP. Todo indica que el gobierno provincial y la dirigencia de Claudio Vidal en petroleros planean entregar los derechos de los santacruceños y de los petroleros en especial.
 
Acuerdo federal minero
 
El martes 13 se firma el “Acuerdo Federal Minero”, que viene a sumar muchas más garantías sobre las existentes a favor de las empresas mineras. Concretamente, las provincias se comprometen a no generar ningún tipo de impuestos sobre las mineras, congelándose las regalías que pagan a las provincias en el tope de 3%.
 
En las negociaciones, los gobernadores del PJ –entre ellos Urtubey y Alicia K.– condicionaron la firma a que no se cobre a las mineras un impuesto nacional de 1% que el ministro de energía Juan José Aranguren había concebido como compensación por estas nuevas garantías. Entre el PJ y Macri compiten para ver quién es más entregador. En el caso de Santa Cruz, el vice Pablo González defendió el sistema de fideicomiso voluntario, que es una “limosna” de las mineras para obras de acción social, de monto realmente ínfimo en relación a sus ganancias y facturación. 
 
Conclusión: un pacto para más ajuste y entrega
 
El pueblo de Santa Cruz soporta un ajuste pocas veces visto: no se cobra, se congelan salarios y no se garantiza ni la salud, ni la educación. En la zona norte falta el agua y en el sur se cortaron veinte días los colectivos –para justificar otro tarifazo, que ahora lleva el boleto en Río Gallegos a $16.
 
Entretanto las mineras, que facturan anualmente 23.000 millones de pesos, pagan apenas $490 millones de regalías, y el gobierno, al firmar el “Acuerdo Federal Minero”, estará consagrando esta situación para siempre, negándole al pueblo de Santa Cruz el derecho a reclamar que las mineras aporten más en esta situación tan grave. 
 
A su turno, mientras hay miles de despidos pendientes en el petróleo, Alicia se apresta a ceder a las presiones de los accionistas de YPF (Estatal y privada, con Eskenazi de socio menor).
 
Desde el Partido Obrero, planteamos organizar una campaña política contra el ajuste y la entrega que surgen de la “convergencia” creciente entre Alicia K. y Macri:
 
No al congelamiento salarial. Salario que cubra la canasta familiar para todos. Pago en tiempo y forma.
Ni despidos, ni reforma laboral en petroleros, ni rebaja de las regalías petrolíferas.
No al “Acuerdo Federal Minero”.
Por impuestos de emergencia a las mineras para solventar la crisis provincial.
Plan de lucha y huelga general por el salario, los puestos de trabajo y la plena vigencia de los derechos laborales y jubilatorios.
 
Ahora, ante la existencia de importantes yacimientos minerales y de una segunda “vaca muerta” en gran parte del territorio santacruceño, las corporaciones apuntan a maximizar sus ganancias a costa de los trabajadores y de la provincia.
 
La “crisis” es para los capitalistas la oportunidad para un gigantesco negociado contra el pueblo.
 
La salida de fondo pasa por estatizar la explotación de los hidrocarburos, la gran minería y el Banco Provincia (también de Eskenazi) bajo gestión de los trabajadores.

Compartir

Comentarios