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27 de julio de 2017 | #1468

La batalla del Polo Obrero contra Bullrich por el derecho a reclamar

Este miércoles 26 de julio, más de 5 mil compañeros del Polo Obrero se movilizaron de Puente Pueyrredón al Ministerio de Desarrollo Social, y posteriormente al Congreso, en reclamo de trabajo genuino, duplicación del monto del Argentina Trabaja, paritaria para todos los trabajadores precarizados y respuesta al plan de obra pública presentado hace dos meses. La actividad, que debió enfrentarse con las fuerzas represivas, se desarrolló en el marco de una jornada nacional de lucha que incluyó acciones en diez puntos del país.
 
En Eldorado, más de mil compañeros marcharon por la ruta. Hubo movilizaciones en Tierra del Fuego (por primera vez), Mar del Plata, Tucumán, Mendoza, Córdoba y Chaco, con un intento represivo que también fracasó.
 
Al llegar al Puente Pueyrredon, en Capital, un enorme dispositivo represivo con cientos de efectivos de Gendarmería, Prefectura y Policía Federal impidió nuestro paso por orden de la ministra Patricia Bullrich. Horas antes, habían sido reprimidos los despedidos de Pepsico en el Congreso. Desde las 10 de la mañana, en que se concentró la gran columna del Polo, hasta las 16, una columna de más de 1.500 compañeros se desplazó hasta la avenida Mitre en un movimiento de pinzas, cortando totalmente el histórico Puente. A las 17 horas se hizo presente el secretario de seguridad Milman y levantó el operativo represivo ante la evidencia de que no nos moveríamos de allí.
 
La conquista recogió la mejor tradición de lucha del movimiento piquetero. Entendimos que lo que estaba en juego era mucho más que la movilización en sí misma: si el gobierno cumplía su cometido y no lográbamos atravesar el puente, se establecía un precedente negativo para las luchas populares venideras. La acción tiene un valor en defensa de las libertades democráticas y el derecho a protesta. El gobierno, para hacer pasar el ajuste, necesita reprimir la protesta social y regimentar las manifestaciones. Es ese el sentido del famoso protocolo antipiquete. Por lo tanto, haber hecho retroceder el opertivo de Bullrich y Macri es un golpe a favor del conjunto de la clase de trabajadora y del conjunto del.pueblo que pelea por sus derechos.
 
Es para destacar la enorme convicción con la que miles de compañeros desocupados y precarizados dieron esta pelea, haciendo el aguante siete horas y luego movilizándose hasta el Congreso para confluir con los compañeros de Pepsico y alcanzar nuestra solidaridad.
 
A todo esto, el triunvirato piquetero (Movimiento Evita-CTEP, CCC, Barrio de Pie) continúa en la tregua. Otro favor al gobierno mientras crece el ajuste a pasos agigantados. No hay novedades sobre el acampe que anunciaron hace 10 días y están festejando que serán recibidos por la ministra de desarrollo social, Carolina Stanley. El aumento para el Argentina Trabaja es de un mísero 10%, llevándolo a 4.400 pesos (menos de un tercio de la canasta de pobreza). Rechazamos este aumento miserable y continuamos en un plan de lucha, hay que romper la tregua para luchar contra el ajuste, hay que unir a los trabajdores con un programa y un método de lucha.
 

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