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18 de agosto de 2017

Florencio Varela: CFK, con un barón bajo el poncho

Las Paso en Florencio Varela arrojaron los siguientes resultados: con el 92,38% de las mesas escrutadas la Unidad Ciudadana (CFK) obtuvo el 44.92%, Cambiemos el 24.5, el Frente Renovador un 11,37, Cumplir un 5.2 y el FIT un 3.08. Dentro de la interna de Unidad Ciudadana, el sector de Daniel González obtuvo un 61% y derrotó al de Héctor Salatino, que cosechó un 38%. La nota que va a leerse caracteriza, antes de la elección, la naturaleza política y el doble juego del conglomerado que se presentó en nombre del kirchnerismo.
 
Un sector importante del kirchnerismo ha confirmado una lista a nivel local para enfrentar a la presentada por Daniel González, que es funcionario municipal y hombre del repudiado intendente Julio Pereyra. No es la primera vez que una parte de los grupos K optan por esta decisión, sin embargo en este caso consideran viable la posibilidad de ocasionarle una derrota política mayúscula al presidente de la Federación Argentina de Municipios y principal intendente kirchnerista de la zona sur del conurbano. La lista opositora encabezada por Héctor Salatino de Nuevo Encuentro cuenta con la participación de La Cámpora y Kolina como expresiones del cristinismo "puro", además del apoyo de otros tantos grupos. La presentación oficial de la lista contó con la presencia de Máximo Kirchner, lo que hace suponer que esta vez sí los opositores a Pereyra contarían con el apoyo de la Jefa.
 
Lo significativo de esta nueva posibilidad abierta a los kirchneristas anti pereyristas radicaría en que  la lista de González estaría siendo "castigada" con la quita del apoyo oficial de Cristina, mientras que el mismo Pereyra -jefe de González- fue premiado nada menos que con  el segundo lugar en la lista de diputados provinciales por la estratégica tercera sección electoral. Es decir que mientras a nivel local la lista de Salatino hace campaña "anti Pereyra" es absolutamente consciente que hará  campaña y votará por el mismo Pereyra como legislador.
 
Que los trabajadores de Florencio Varela se deben quitar de encima a un intendente que tiene en su haber una incalculable cantidad de denuncias por corrupción y la gestión por décadas de la miseria en el distrito más pobre del conurbano, no está en discusión. Pero lo que se debe discernir es cómo. ¿Los sectores kirchenristas pretenden en verdad eso? ¿Es consecuente el planteo de Salatino y La Cámpora? El lugar que ocupa Pereyra en las listas a diputados provinciales por la Unidad Ciudadana, indica que no. Nadie que quiera desplazar a un elemento tan cuestionado popularmente como lo es Pereyra en su distrito, lo coloca luego como uno de los garantes de la victoria en la sección electoral en que se definen todas las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Esto significa que Pereyra cuenta con la absoluta confianza de Cristina, y que por lo tanto ésta no permitirá ninguna campaña a fondo contra la gestión del intendente. La lista de Salatino, lejos de expresar una tendencia autónoma dentro del kirchnerismo en relación a la gestión municipal, y un canal legítimo de repudio a las décadas de pereyrismo, es la expresión de la sumisión política de las agrupaciones K a los barones del Conurbano. Cristina precisa el voto macizo y homogéneo en la tercera sección y en particular en Varela, si es que pretende ganar.
 
El caso de Florencio Varela, por lo tanto, es solo una muestra del coctel explosivo que intenta controlar Cristina. Debajo de la democrática y civilizada apariencia de las causas "ciudadanas" se esconden los viejos barones del Conurbano y buena parte del aparato del PJ. Todo esto no es casual ni un accidente. Cristina se ha fijado como misión estratégica el apoyo en los barones del conurbano sin el cual le resultaría casi imposible desenvolver su potencial rol de contención. No es entonces un “entorno” el que la domina, sino un entorno que ella misma selecciona y organiza.
 
Los trabajadores de Florencio Varela, por lo tanto, deberán reflexionar su voto de un modo abarcativo. Aquellos que busquen castigar a la gestión municipal no lo podrán hacer sin ver el padrinazgo y el conjunto de las relaciones políticas que unen a los candidatos locales con los nacionales y provinciales. En ese sentido, el caso de  la relación Pereyra-Cristina es ejemplificador. Del mismo modo deberán actuar quienes busquen con el voto golpear a los gobiernos ajustadores de provincia y Nación. ¿Pueden candidatos como Pereyra ser considerados elementos probados para enfrentar el ajuste provincial de Vidal? Pereyra fue garante desde el comienzo del sostenimiento de la gestión de Vidal, lo mismo que el resto de intendentes y legisladores kirchneristas. La oposición  parlamentaria prometida por Cristina  es  el eje fundacional de la Unidad Ciudadana desde el acto en Arsenal, sin embargo no tiene viabilidad alguna de la mano de los candidatos seleccionados por la Jefa, como tampoco lo podría ser por su programa. Lo actuado por los mismos desde sus gestiones municipales y desde su rol como legisladores los acerca más a un "entendimiento" con el macrismo que a cualquier defensa de los intereses populares.
 
Florencio Varela, lo mismo que toda  la tercera sección electoral, está siendo escenario de una enorme lucha política. El PO y el Frente de Izquierda están empeñados en transformarla en un bastión del nuevo ascenso de la izquierda. Para ello la tarea primordial que nos plantemos es la fusión de todas las luchas obreras y populares con un planteo político integral. Las candidaturas del FIT están a dicho servicio.

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