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14 de septiembre de 2017

CFK en Infobae: imposturas y des-memoria

La ex presidenta y candidata a senadora bonaerense Cristina Fernández decidió brindar una entrevista a un medio no kirchnerista. El periodista Luis Novaresio dialogó con ella en el portal Infobae y se transformó en trending topic a niveles mundial y nacional, además de ser retransmitido por los canales de cable de noticias y hasta alguno de aire. Probablemente, CFK haya decidido traicionar su tradicional silencio ante periodistas que no forman parte de su corte mediática ya que las encuestas y previsiones de voto no la favorecen para las elecciones del 22 de octubre.
 
En una larga exposición autoconmiserativa, CFK defendió su acción de gobierno y denunció el plan de ajuste del actual oficialismo. No tomó en cuenta la activa complicidad de los gobernadores y bloques legislativos del Frente para la Victoria en el mismo; tampoco recordó que su gobierno ensayó un recorrido –con el pago serial de la deuda, la devaluación de Kiciloff de enero de 2014, el acuerdo con el Club de Paris, el pago a Repsol y la sociedad con Chevron– para arrimar al mismo puerto que Macri –esto es, el retorno al endeudamiento–, una vez agotados los recursos de la Anses y la caída de los precios de las commodities.
 
En un acto de cinismo, la candidata a senadora dijo: “No podría dormir si reprimiera”, cuando bajo su gobierno se reprimieron las tomas del Parque Indoamericano –que provocaron tres muertos–, las luchas de Kraft y Lear, el ascenso del represor César Milani como jefe de Ejército y el apoyo a las políticas represivas y anti inmigratorias de Sergio Berni, entre otros puntos. Durante los gobiernos de Cristina Fernández hubo 17 muertos en hechos represivos estatales o paraestatales. Y el gobierno de Néstor Kirchner prometió enfrentar a los piquetes "con el Código Penal en la mano": durante su mandato, el Poder Ejecutivo ofreció auxiliar al ex gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, con el envío de la Gendarmería para enfrentar a la rebelión popular desatada por el crimen del maestro Carlos Fuentealba, y militarizó la emblemática huelga del casino. La política antipiquetes fue anunciada en el discurso inaugural de Cristina Fernández de su segundo mandato en 2011 -entre festejos y aplausos de la bancada macrista- y durante su gestión se aprobó la Ley Antiterrorista, a la vez que Nilda Garré implementó el plan de espionaje llamado Proyecto X que persiguió ilegalmente a luchadores obreros. Los gobiernos K instauraron el método de la "tercerización de la represión" y concluyeron con récord de luchadores procesados.
 
 
En otro pasaje de la entrevista, Novaresio le preguntó por Julio López. Fernández se escudó en la participación del hijo de López en el acto de Unidad Ciudadana –a lo que se podría agregar que también fue candidato a concejal por el FpV. Esto no exime que su gobierno selló con su silencio la desaparición forzada de López para resguardar su convivencia con la policía bonaerense, heredera estructural de los represores Camps y Etchecolatz y principal sospechada por las organizaciones de derechos humanos. Su funcionario Aníbal Fernández llegó a deslizar que López “se encontraba perdido” o "tomando el té con su tía".
 
A paso seguido, CFK dijo: “En el caso Ferreyra, que fue una pelea entre militantes y sindicatos, Néstor aportó al principal testigo de la causa”, frase que contiene dos mentiras en pocos caracteres.
 
No se trató de ninguna pelea ni enfrentamiento –como pretendieron instalar su gobierno y sus alcahuetes– sino que fue un ataque organizado por la burocracia sindical de José Pedraza, socio del gobierno kirchnerista, para escarmentar a los tercerizados que luchaban por el pase a planta permanente, como demostramos en el juicio oral. En cuanto al supuesto “principal testigo” de la causa, se trataba de un boxeador de los bajos fondos de Constitución, nido delictivo y de reclutamiento de patotas, sobre quien algunos presentes lo acusan de haber llevado en su mochila las armas que se usaron en el ataque que culminó con la vida de Mariano Ferreyra. Cristian Favale, autor material del disparo que mató a Mariano, frecuentaba las peñas políticas que organizaba Amado Boudou. La mayoría de los condenados por el crimen de Mariano participaron, una semana antes, del acto que Cristina y Hugo Moyano encabezara en el estadio de River. ¿CFK olvidó acaso que ella había elevado a Pedraza a la categoría de "modelo de sindicalista que construye"? ¿Que Aníbal Fernández defendió cerradamente a la Policía Federal –que liberó la zona de Barracas para que se consumara el ataque criminal de la patota de Pedraza– del mismo modo que Patricia Bullrich defiende ahora a la gendarmería frente a la desaparición de Maldonado? ¿Que su ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aconsejaba a Pedraza sobre cómo perpetuarse tras el pase a planta de los tercerizados ferroviarios? La condena del burócrata fue el resultado de una movilización popular sin precedentes que derrotó las maniobras oficiales para preservar a Pedraza, a la Federal y a los funcionarios y empresarios que lucraban con la tercerización.
 
En otro tramo de la entrevista, Cristina Fernández criticó los bajos sueldos. Dijo que son "pasto para el crecimiento del narcotráfico". Sin embargo, su mandato se caracterizó por la precarización de la fuerza de trabajo de la clase obrera, el trabajo en negro y la tercerización, y concluyó con un tercio de la población por debajo de la línea de pobreza.
 
En la entrevista con Novaresio abundaron las imposturas.
 
Al ajuste de Macri y los gobernadores le hacemos frente con la izquierda y los trabajadores.

 

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