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2 de noviembre de 2017 | #1480

Carrió y el libreto de un nuevo indulto

Por Jacyn
Infobae reveló un video registrado con un celular en el cual Elisa Carrió, durante una charla proselitista, sostiene que hay “muchos” genocidas condenados “sin pruebas” y se declara partidaria de otorgarle la prisión domiciliaria a todos los represores condenados. También ensaya una defensa de la teoría de los dos demonios (“este país estaba loco”) y, así como se adjudica la autoría de la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final, en 2003, afirma que hubo “jóvenes militares que no podrían comprender” de qué estaban participando.
 
En el video, Carrió anticipa que está trabajando en un proyecto para impulsar “juicios de revisión” de las condenas dictadas contra los genocidas. Y el público, reunido en el club Harrods Gath & Chaves del barrio de Belgrano, aplaude sus palabras.
 
Hace tiempo que Carrió se pronuncia por el otorgamiento de las domiciliarias a los genocidas. Lo reiteró en ocasión de la ley aprobada de apuro por el Congreso para sacar a la Corte del marasmo provocado por la aplicación del 2x1 a los criminales de lesa humanidad, de la cual se le atribuye la autoría intelectual. En esa ocasión, también sostuvo que la Corte había fallado de acuerdo a derecho, al no contar con una ley aclaratoria.
 
Ahora, con “ley aclaratoria” vigente, Carrió vuelve a poner en agenda el indulto generalizado a los asesinos de la dictadura. Esto no hace más que confirmar que se trata de un asunto de Estado. El gobierno pretende una completa restauración política de las fuerzas armadas, un resorte fundamental para aplicar el programa de guerra contra los trabajadores y enfrentar una eventual crisis política y social.
 
No es casual que a pocos días del triunfo electoral oficialista, La Nación (30/10) anuncie que “quieren autorizar a las FFAA a combatir el terrorismo”. El ministerio de Defensa estaría elaborando un “proyecto de reestructuración que ´redefinirá el rol de las fuerzas militares´” que sería dado a conocer “en breve, tras el espaldarazo que recibió el gobierno en las elecciones” (ídem). Las fuerzas armadas ya participan del “combate contra el narcotráfico” brindando apoyo logístico. Ahora, la intervención de los militares argentinos en la “lucha contra el terrorismo sería bien recibida por el gobierno de Estados Unidos, en momentos en que se evalúa la realización de ejercicios militares conjuntos entre ambos países” (íbidem).
 
En Argentina, los únicos atentados terroristas que tuvieron lugar involucraron a los aparatos represivos locales –Embajada de Israel y Amia–, razón por la cual permanecen impunes. El ataque a la mutual judía fue utilizado hasta el cansancio al servicio de las provocaciones bélicas del imperialismo –de Menem a los K. La “lucha contra el terrorismo” simplemente anuncia una redoblada ofensiva de espionaje sobre las organizaciones populares, los movimientos sociales y la izquierda. El gobierno de Macri podrá valerse para ello de la legislación legada por los K –las mal llamadas “leyes antiterroristas.
 
El gobierno no ha cejado ni un instante en este rumbo represivo, que implica la impunidad de los crímenes más aberrantes cometidos en el país. Ello explica que todos los funcionarios que cuestionaron la cifra de 30 mil desaparecidos para minimizar el alcance del genocidio y revindicaron la infame teoría de los dos demonios continúan revistiendo en puestos en el Estado –Darío Lopérfido, Gómez Centurión. Frente a la movilización multitudinaria que repudió el fallo del 2x1 el gobierno reculó pero para volver por otras vías. Finalmente, el encubrimiento oficial sobre la responsabilidad de la Gendarmería en la muerte de Santiago Maldonado es inseparable de esta política.
 
Pero quizás lo más escandaloso de las declaraciones de Carrió fue que le pide a su auditorio no hacer pública esta política durante la campaña “para no embarrar la cancha”.
 
La mentada charla tuvo lugar dos días después del debate de candidatos porteños, en el cual Carrió, acorralada por Marcelo Ramal, afirmó que había “un 20% de posibilidades” de que Santiago Maldonado se encontrara “en Chile con el RIM” (por el RAM), y de sus repercusiones.
 
Qué fraude: hubiera sido bueno que el electorado porteño –que tantas veces colmó la Plaza de Mayo en defensa de las libertades democráticas– conociera estas intenciones a la hora de evaluar su voto.
 
Abajo el reforzamiento represivo del gobierno. No a la impunidad. Cárcel común y efectiva a los genocidas.
 

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