fbnoscript
14 de diciembre de 2017 | #1486

El PTS siembra ilusiones en la oposición patronal

El llamado del PTS a los legisladores de la oposición a “que no se escuden en su disciplina de bloque o acuerdos con la Casa Rosada y rechacen esta nefasta ley (previsional)” es antagónica con el rol que nos toca a los legisladores socialistas del Frente de Izquierda. La respuesta brutal de todo el arco político patronal ha sido constituir las comisiones vitales, proscribiendo a la izquierda y habilitando el tratamiento por asalto, en 48 horas, de unas reformas que confiscan a 17 millones de empobrecidos y al conjunto de la clase obrera con la extensión de la edad y los impuestazos y tarifazos. Antes de eso, el Senado le dio media sanción a la ley jubilatoria con la vieja composición dominada por el FpV.

Justamente nuestra función es denunciarlos porque forman parte del acuerdo de Macri con todos los gobernadores, desde Vidal hasta Alicia Kirchner, pasando por el cordobés Schiaretti, por Urtubey de Salta y por el “socialista” Lifschitz de Santa Fe. Denunciar también que su “disciplina” incluye en varios casos a la burocracia sindical de la CGT, que es parte vital del acuerdo de la reforma laboral y de todo el paquetazo, como se aprecia en el hecho de que no movieron un dedo hasta ahora contra la reforma previsional y los tarifazos.

El PTS se pregunta “cómo van a justificar que la única salida para el país es esta nefasta ley”. Ellos se buscan bien los argumentos, porque en el pacto político de Cambiemos con la oposición entra un reparto fiscal de las cajas que gobernadores e intendentes del PJ usan para defender los mismos intereses de dominación social que el macrismo. Por eso han coincidido los gobernadores de distinto signo.

La pregunta de si ellos podrían vivir con 7.246 pesos, cabe realizarla como denuncia de clase de todo un régimen, por parte de quienes luchamos por el gobierno de los trabajadores, como lo hicimos en oportunidad del dietazo. Precisamente, macristas y kirchneristas votaron el dietazo este año, contra la moción de Soledad Sosa, después que nuestra denuncia en 2016 los hiciera retroceder casi un año por el repudio popular desatado.

El PTS se ocupa de poner de relieve que la media sanción del Senado contó con el aval “del PJ de Pichetto”, salvando por omisión a los que votaron en contra. Nuestra función en la lucha política es otra muy diferente. En la crítica a la reforma antijubilatoria hay que involucrar toda la trayectoria del kirchnerismo, y señalar a Bossio y Massa, hoy integrantes de la oposición, que mandaron a juicio y apelaron sistemáticamente contra centenares de miles de jubilados, que usaron los fondos de la Anses para la mentira kirchnerista del “desendeudamiento”, política que hoy sigue el macrismo. No vamos a olvidar tampoco que Cristina vetó la ley del 82% del salario mínimo.

Tenemos que poner de relieve que todos estos representantes políticos, que el PTS blanquea con su llamado, perpetuaron las rebajas de aportes patronales de Menem y Cavallo de 1993, por las cuales el sistema pierde, hace 24 años, centenares de miles de millones anuales -a dinero de hoy-, que podrían financiar el 82% móvil. Esto durante los gobiernos de De la Rúa, Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner. Por otro lado, todos garantizaron el descomunal porcentaje de trabajo en negro que desfinancia la Anses y desprotege al trabajador y la mentira de la ley kirchnerista de “blanqueo laboral” mediante la rebaja de aportes que restó aportes a la Anses y no blanqueó a nadie, como está a la vista.

Los devaneos de Carrió son aleccionadores, cerró filas con el capital financiero y los reclamos del FMI en este punto. Lo mismo vale para la maniobra cosmética de cambio de fórmula de Pichetto. Es decir que estos legisladores, y las fracciones políticas que integran, votan por las convicciones de la clase capitalista a la que representan, hoy empeñada a fondo en el curso de ajuste macrista-pejotista a los trabajadores. El voto en contra de kirchneristas o del Frente Renovador de Massa, corresponde al “juego de la democracia” como elementos de reserva y de relevo, de ninguna manera a una oposición de fondo, porque todos ellos le han robado a los jubilados.

El PTS muestra en esta carta una coherencia con su línea más o menos reconocida del “frente antimacrista” que desarrollaron en las elecciones (“2/3 votaron contra el ajuste”) en la carpa de Pepsico (reunión electoral con CFK) o apoyando entusiastas la movilización del 29 de noviembre, convocada por los kirchneristas, pero boicoteando la gran movilización independiente a Plaza de Mayo del 6 de diciembre.

La función de nuestros diputados, que ya empezó a llevar con toda agudeza Romina Del Plá, es conectar la crítica socialista a las reformas antiobreras, con la movilización de la clase obrera. Al servicio de ella realizamos la columna independiente del 29 del mes pasado ante la convocatoria de un sector de la burocracia sindical y la formidable movilización del 6 de diciembre con sindicatos y organizaciones sociales a Plaza de Mayo, a partir de la iniciativa de la Coordinadora Sindical Clasista. En la misma línea, Jubilados Clasistas ha propuesto una línea de autoconvocatoria a las organizaciones de lucha del sector. Al salir este número de Prensa Obrera estaremos ya rodeando el Congreso ante el golpe parlamentario.

Compartir

Comentarios