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28 de diciembre de 2017

La justicia libera a la patota que golpeó a un joven por ser gay

El ataque homofóbico contra Jonathan Castellari puso en riesgo la visión de un ojo. Los patoteros son hijos de empresarios.

La justicia liberó bajo caución real a los atacantes de Jonathan Castellari, quien sufriera una golpiza homofóbica el sábado 2 de diciembre en el estacionamiento del local de McDonalds de la avenida Córdoba y Medrano. Jonathan salía de bailar junto a su amigo Sebastián Sierra cuando fue increpado por un grupo de jóvenes que comenzaron a golpearlos al grito de: “Puto de mierda”. El brutal ataque homofóbico fue repudiado por miembros de la comunidad LGTBI que se concentraron al día siguiente frente al local de la cadena de comida rápida.

Este miércoles 27 habían sido detenidos cuatro integrantes de la patota, identificados a través de las imágenes de las cámaras de vigilancia, pero a últimas horas de este jueves fueron liberados bajo fianza. Los atacantes son Alejandro Trotta, Gastón Trotta -cuya empresa familiar es la inmobiliaria Cityprop-, Juan Ignacio Olivieri -cuyo padre es un ex gerente de Shell- y Facundo Curto.

La brutal golpiza realizada por estos hijos de la burguesía merece todo el repudio. La homofobia es un signo ideológico de la decadencia del sistema y debe ser combatida en todos los órdenes. Para llevar adelante esta tarea es necesario exigir la completa separación de la Iglesia católica -furibunda usina de homofobia- y el Estado.

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