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Lospennato y la “sororidad”… con el capital

(…) “Cuando las mujeres burguesas plantean demandas, no lo hacen con el fin de proporcionarle armas adicionales al proletariado en la lucha por su liberación, sino impulsadas por la mala conciencia de la burguesía, con el fin de cerrar sus demandas la boca del proletariado. Pero queremos que, en la hora del colapso de la sociedad burguesa, al final del desarrollo capitalista, el proletariado no se encuentre como el esclavo que acaba de romper sus cadenas, sino como una personalidad completamente desarrollada física, mental y moralmente. Y desde este punto de vista no es posible entre la sociedad burguesa y la sociedad proletaria ninguna comunidad.”

Extracto del discurso de Clara Zetkin en el Congreso del Partido Socialdemócrata alemán. Año 1896.

Los principales medios de comunicación de la burguesía se han hecho eco del discurso de cierre de la diputada del PRO, Silvia Lospennato (*), sobre la legalización del aborto en el Congreso el pasado 13J.

El discurso de Lospennato fue una perfecta radiografía de los objetivos del feminismo (burgués). En sus argumentos para justificar su voto, mencionó que significaba un paso adelante en el camino de “Acortar la brecha entre los derechos de hombres y mujeres hacia la sociedad paritaria que todos soñamos”. En esa sociedad con la que “sueña” Lospennato y la clase social a la que pertenece, ni siquiera habrá sociedad paritaria en lo que refiere a las condiciones de explotación. La miseria social agravada siempre se abatirá como una carga adicional sobre la mujer trabajadora. La “paridad” de Lospennato es la opresión de las mujeres y los varones proletarios, por parte de las mujeres y los hombres de la burguesía. Sobre el final fue más clara: “Las mujeres vamos a luchar por la paridad cueste lo que cueste”. Es la paridad formal que ya se ha expresado en la legislación para conformar las listas de los partidos políticos, y que ha sido apoyada por parte de la izquierda.

En otro fragmento del discurso, Lospennato hace referencia a que “Estamos conquistando el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos. Es la autonomía de las mujeres, el derecho a decidir sobre nuestros proyectos de vida”. En realidad, los “proyectos de vida” bajo el capitalismo están condicionados a las necesidades del capital - aumento de las jornadas laborales, reducción de salarios, jubilaciones, reforma laboral, etc.- La misma lógica se aplica a la supuesta “autonomía” de las mujeres, a decidir sobre sus cuerpos y a la interrupción de un embarazo. Ninguno de estos derechos podrán ser realmente alcanzados bajo el sistema social que defienden las Lospennato y las diputadas (y diputados) de la burguesía, que ahora se presentan como defensoras de los derechos de las mujeres.

 Todos los derechos por los que luchamos los trabajadores bajo el capitalismo son de tipo defensivos: la exigencia de trabajo genuino (a ser explotado), la jornada laboral de 8 horas, mejoras en las condiciones de trabajo, etc porque le ponen un límite a esa explotación. En el caso particular de las mujeres, lo fue el derecho al voto femenino, al divorcio y ahora la lucha para que el aborto sea legal. Es una barricada ante el avance y la regimentación del Estado, en este caso sobre los cuerpos de las mujeres, especialmente de las obreras, que sufren la doble opresión (de clase y de género). Son herramientas que las mujeres proletarias van sumando a su arsenal contra la lucha por su definitiva emancipación, que vendrá de la mano de toda la clase obrera cuando derriben a actual régimen social y construyan el socialismo en todo el mundo.

Una advertencia a las mujeres trabajadoras

En el tramo final de su discurso, Lospennato señaló: “Esta multipartidaria de mujeres llegó para quedarse en la política argentina, unidas en nuestra diferencia pero siempre a favor de las mujeres”. No habrá ninguna `multipartidaria` entre opresoras, oprimidas, y sus respectivas expresiones políticas. La coincidencia en una votación (a la cual representantes de los partidos burgueses y clericales arriban bajo la monumental presión del movimiento de la mujer) no puede ser confundida con un frente común. En nombre de estar a favor de “las mujeres” sin distinción de clase, Lospennato pretende una política de frente único que “vino para quedarse” entre las que gobiernan para el capital y las compañeras que viven de su trabajo y luchan por la independencia política de los trabajadores. En una reciente entrevista en Infobae, cuando un periodista le preguntó sobre cómo seguía la relación política en CAMBIEMOS por la división que hubo respecto a la votación el 13J, Lospennato lo dejó bien claro: “Todos vamos a volver, espalda con espalda, a trabajar por las leyes que faltan”. Es decir, a llevar a cabo el plan de guerra contra el pueblo que exige el capital. Es lo que en realidad viene haciendo Lospennato cuando votó a favor del pago a los fondos buitres, la reforma del mercado de capitales, cuando rechazó la ley que limitaba el impacto de los tarifazos sobre las familias obreras y cuando puso su voto contra los jubilados (y jubiladas). La feroz represión del 18D fue una muestra de lo que son capaces de hacer las “sororas” contra los trabajadores y las trabajadoras que luchan contra el ajuste de Macri y los Gobernadores.

(*) Ingresó a la política de la mano del PJ Bonaerense. Sus padrinos fueron Duhalde y Atanasoff. Luego fue subsecretaria de Promoción de Inversiones de la provincia de Buenos Aires, durante la gestión de Daniel Scioli, de quien se alejó para formar parte de Unión Pro, la agrupación que en 2009 formaron Macri, Francisco de Narváez y Felipe Solá para ganarle a Néstor Kirchner. En las últimas elecciones salió electa diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires, reemplazando a Fernando Niembro, que tuvo que alejarse por acusaciones de corrupción.

 

 

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