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19 de julio de 2018

Las cifras del ajuste en la provincia de Corrientes

Enfrentemos este plan de guerra contra los trabajadores
Por Luz

La tabla con los detalles del brutal recorte en el Presupuesto provincial salió a la luz hace pocos días (cuadro). Los números reflejan el decreto firmado por el gobernador Gustavo Valdés el 2 de mayo de este año y vienen de la mano de la Ley de Responsabilidad Fiscal acordada entre el gobierno y los municipios y votada recientemente en la Legislatura.

En total consonancia con las aspiraciones del gobierno nacional y las exigencias del FMI, este presupuesto es un ataque feroz al salario, al trabajo y a las condiciones de vida de las y los trabajadores correntinos.

Una vez más, entre las áreas más recortadas se encuentran Salud y Educación. En esta última, según se puede ver en el cuadro, el recorte es de $360.483.243,64 en relación al Presupuesto ejecutado en 2017, cuando ese mismo ya fue escasísimo. 

Resalta entre estos datos que el sueldo de los docentes correntinos ronda hoy los miserables $14.000, con el aumento, anunciado en marzo, de $900 repartidos en 3 cuotas a lo largo del 2018. 

El recorte en Salud es de $312.879.038,89 en relación al mismo presupuesto ejecutado de 2017, que también fue escaso. Los salarios de los médicos, por su parte, no tienen nada que envidiar a los docentes, pues rondan entre los 10.000 y los 13.000 pesos, incluyendo entre los que cobran este último monto a los jefes de servicios de distintas áreas.
Otro desatino es el poderoso recorte en Obras y Servicios públicos que llega a los $18.504.387,47, equivalente a una reducción del 64% respecto del monto asignado en el Presupuesto del 2017, en una provincia que cuenta con barriadas enteras y zonas rurales totalmente olvidadas, sin viviendas, sin accesos a servicios básicos y sin jardines maternales ni hospitales en estado digno. 


 

Junto a esos aumentos salariales ubicados muy por debajo de la inflación actual y pasada, que rondaron entre un 10 y un 15%, hay cierres y despidos en las industrias textiles y en el Belgrano Cargas. También hospitales con falta de camas, escuelas cerradas porque se caen a pedazos y niños que mueren por desnutrición o falta de acceso a la salud. 

El ajuste en marcha y el que se viene requiere encontrarnos a los trabajadores organizados y en las calles. 
Enfrentemos este plan de guerra contra los trabajadores organizados y movilizados.
Por un paro activo de 36 horas y un plan de lucha hasta derrotar la escalada de Macri y el FMI. 
 

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