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20 de julio de 2018

Vaca Muerta: el alucinógeno de Macri

Acuciado por la necesidad de hacer anuncios grandilocuentes y optimistas, el presidente Macri ha expresado ayer en su conferencia de prensa, una serie de delirios sobre Vaca Muerta. Dijo que ya trabajan en el sector No Convencional 30.000 operarios y afirmó temerariamente que el año que viene serán 80.000 y en un par de años serán 500.000. Un macanazo para el récord Guinness.
Pero como una muestra más de la inviabilidad de sus propios planteos, vale decir que en aras de ingresar dólares a través de la exportación de hidrocarburos (en especial gas) se está reforzando el papel del país como exportador de materias primas con el consiguiente grado de estancamiento productivo y desindustrialización en curso.

La anunciada ampliación de gasoductos y oleoductos y las empresas involucradas, así lo indican.

En un operativo relámpago, y tras un acuerdo entre Macri y el gobernador Omar Gutiérrez, en abril se anunció que, tras eliminar a su competidora TGN (Techint-Eurnekian), se adjudicó la obra de un nuevo gasoducto a TGS, cuyo socio controlante es Pampa Energía. Este holding tiene sólidos intereses en yacimientos locales en El Mangrullo, Tacanas, Parva Negra y asociada a Exxon en el área Sierra Chata. Además cuenta con la central térmica de Loma de la Lata, es decir, consume gas como materia prima.

El nuevo gasoducto (con una capacidad futura de transportar 60 millones de m3/día) recorrerá varias de las concesiones de mayor producción de tight gas (No Convencional), lo que implicaría casi la duplicación del volumen a transportar por el Neuba I y II.

Este mayor volumen, a su vez, implica inversiones anexas en plantas compresoras y diversas obras, que un informe del IAPG (Instituto Argentino de Petróleo y Gas) estima en hasta U$S 22.000 millones en los próximos quince años.

Todos montos muy superiores a las cifras anunciadas con grandilocuencia.

La “letra chica” de esos acuerdos ponen un objetivo inmediato bastante más humilde: en una primera etapa el nuevo gasoducto de TGS tendrá capacidad de transportar unos 5 a 10 millones de m3/día.

Las venas abiertas de Neuquén

Varias de las áreas que serían las responsables del aumento de la producción de gas No Convencional son aquellas áreas que sufrieron procesos de subdivisiones, hoy en manos mayormente de Exxon, Shell, Total... y Pampa Energía, y lo entregará al sistema de transporte troncal de la propia TGS. Como TGS es propietaria también del Complejo General Cerri en Bahía Blanca todo indica que el incremental de producción No Convencional, terminaría en el Complejo Cerri, lo cual desalienta toda industrialización en la provincia, ya que adyacente al Complejo Cerri se encuentra el Polo Petroquímico Bahía Blanca y el puerto en condiciones de exportar.

Por su parte Oldelval S.A., donde Pampa Energía tiene el 23% del paquete accionario, ya opera un oleoducto que transporta el 70% (20.000 m3/día) del petróleo que sale de Neuquén hacia Puerto Rosales (en las cercanías de Bahía Blanca). Acaba de anunciar la construcción de un nuevo oleoducto paralelo al anterior. Y tiene en vista construir un tercer oleoducto para evacuar petróleo de otras áreas de la zona centro de la provincia.

El pregonado aumento de la producción de energía de la que se jactó Macri ayer, no está en función de un desarrollo de industrialización o mayor calidad de vida de la población del país, sino como factoría de exportación de productos primarios.

Aún si tuviera éxito su anuncio, sería un salvavidas de plomo para el país.  
 

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