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2 de agosto de 2018

Schiaretti confirma que quiere privatizar Epec

Preparan el tarifazo permanente.

El Ministerio de Agua y Servicios Públicos de la provincia de Córdoba presentó oficialmente el proyecto de “marco regulatorio” para la Epec, confirmando así lo denunciado semanas atrás por el Partido Obrero: que detrás del ataque que el gobernador Juan Schiaretti desarrollaba contra los trabajadores de Luz y Fuerza se pretendía la privatización de la empresa de energía provincial.

Hasta ese momento, el gobierno había instalado que la situación de Epec se debía a los “privilegios” de los trabajadores (en alusión al convenio colectivo de Luz y Fuerza, uno de los más avanzados del país en materia de derechos laborales), pero la denuncia del legislador del PO-Frente de Izquierda Eduardo Salas en este sentido generó un gran revuelo político, al demostrar los intereses que están detrás del conflicto que condiciona toda la situación provincial. En esa ocasión el presidente de la Epec, Giovine, aseveró que el proyecto privatista era un “súper borrador” solicitado por el CAPEC (Concejo Asesor de Políticas Energéticas), y fue rápidamente refutado por Salas –quien probó que la consultora “Quantum” había sido contratada por el propio de gobierno.

La privatización no viene sola: detrás del vaciamiento y la entrega de la empresa, se busca establecer una “legalidad” para trasladar en forma automática a los trabajadores los precios dolarizados de la generación y el transporte y crear nuevos negociados bajo las figuras del “comercializador” y el “subtransmisor”, que derivan indefectiblemente en un tarifazo permanente.

El proyecto

El “marco regulatorio” fue presentado en una reunión del Capec en la que no se permitió el ingreso de Salas y otros legisladores, como así tampoco de la prensa, dando cuenta de los planes antipopulares que persigue el gobierno. 
La ampliación de 49 a 143 artículos, respecto del primer proyecto, ratifica todas las disposiciones en relación a la privatización, en cuanto establece el fin de la empresa estatal e incluso de las cooperativas, pero además garantiza ampliamente el tarifazo permanente que se pretende imponer.

El proyecto expande la regulación con respecto a las tarifas, que ya no será una, sino que serán cinco: precio de la energía (dolarizada), transporte, subtransmisión, distribución y comercialización. Todas esas tarifas se encuentran por demás resguardadas, en un articulado general y capítulos específicos a favor de los capitalistas –protegidos también ante los impuestos que deben pagar, los riesgos macroeconómicos, el financiamiento e incluso la inflación. Todo lo que se le niega a un trabajador a la hora de resguardar su salario, aparece a favor del empresario a la hora de establecer el negociado.

Expresa en ese sentido el artículo 83 del proyecto oficial: “La tasa deberá ser determinada utilizando metodologías robustas y fuentes de información confiables. La tasa, que se aplicará sobre la base de activos regulatoria, será antes de impuestos a los fines de proporcionar a la Concesionaria que opere con eficiencia y prudencia, suficientes ingresos para cubrir la rentabilidad de los accionistas, el financiamiento del capital de terceros y el impuesto a las ganancias”. Y dice el artículo 85: “La metodología de determinación de la tasa de rentabilidad regulada deberá considerar como mínimo los siguientes elementos: a) La tasa libre de riesgo b) La volatilidad de los rendimientos de empresas de riesgo similar c) El riesgo de mercado de un portafolio diversificado de acciones d) El grado de apalancamiento de las empresas e) La Tasa de impuesto a las ganancias en la República Argentina f) El riesgo país de la República Argentina g) La inflación”.

Siempre se mantiene que las “… variaciones del precio de adquisición de la energía serán trasladadas a la tarifa final al usuario de tal manera que no produzcan beneficios ni pérdidas al Concesionario” (art. 103). Pero además, ese tarifazo permanente debutará con retroactividad: “el primer ajuste se efectuará respecto de Ias tarifas iniciales a partir del día 1º del mes posterior a la fecha de vigencia de la presente Ley aplicando la variación acumulada de los meses transcurridos el 31 de Diciembre de 2017 y la fecha de aprobación de la Ley” (art. 110).

Privatización y tarifazo permanente: ese es el verdadero programa de Schiaretti. Pero solo para los trabajadores, no para los empresarios: en ese sentido, el proyecto profundiza los postulados privatizadores de la Ley nacional N° 24.065 sobre energía eléctrica -dictada por el menemismo-, que establece como actor del mercado eléctrico al “gran usuario”, que es el capitalista que contrata su abastecimiento directamente con el generador. 

En lucha

El conjunto de la clase obrera cordobesa debe apoyar la lucha de los compañeros de Luz y Fuerza, no sólo porque se quiere imponer la reforma laboral reaccionaria, sino también porque sobre ella viene el remate del patrimonio público y el tarifazo perpetuo. Hay que resaltar que la burocracia de la CGT Córdoba opera para Schiaretti, tratando de aislar la lucha de los compañeros. Corresponde reclamar el paro provincial y el plan de lucha, pero por sobre todo organizar esa tendencia que surge de los trabajadores. 

La asamblea general de Luz y Fuerza ha resuelto para el próximo 14 de agosto una gran movilización obrera y popular, convocando a todas las organizaciones sindicales, políticas y sociales; que debemos apoyar con todas nuestras fuerzas. Ya se desarrollan las reuniones en la universidad, entre los trabajadores, en las barriadas. El 7 de agosto la bancada del PO-Frente de Izquierda llama a una audiencia pública en la Legislatura, a la cual adhiere el sindicato, que tiene como objetivo dar otro golpe político al gobierno.

Por el triunfo de los compañeros lucifuercistas, ¡vamos con todo!
 

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