fbnoscript

Acerca de las “violaciones sin violencia” del Dr. Urtubey

El senador salteño Rodolfo Urtubey (del bloque Justicialista), a la hora de manifestar su voto contrario al aborto legal, se destacó en el debate por haber distinguido entre “violaciones con violencia” –de “configuración clásica”, según su criterio– de las “violaciones sin violencia”. Puso como ejemplo de éstas “el abuso intrafamiliar, donde no se puede hablar de violación pero tampoco se puede hablar de consentimiento”.

Para el senador, en el caso de “abuso intrafamiliar” no hay forzamiento, como si una violación no fuese en sí mismo un acto de fuerza; pero el senador debería tomar nota de la existencia de maridos que violan a sus esposas –o padres, tíos y abuelos a sus hijos, sobrinos y nietos– aplicando, además, grandes dosis de violencia. Finalmente, para el senador, la sujeción familiar al abusador por falta de recursos o perspectivas no representa una situación de violencia social extrema, perpetuada por el régimen que él colabora en sostener.  

Para Urtubey hay “violaciones sin violencia”. Pero el tema no termina ahí.  En una declaración posterior, Urtubey dijo que para estas “violaciones sin forzamiento físico” se debe “ampliar el aborto no punible". Esto configura una muestra de cinismo extraordinario por varios motivos.

Como el senador además es juez –y de hecho se lo considera una "eminencia jurídica" en su bloque–, sabe perfectamente que el aborto en caso de violación (esta “con o sin violencia”, según su perversa clasificación) está contemplado en los casos no punibles. Y sabe que para terminar con la judicialización de los casos de aborto no punibles, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó un fallo (el caso F.A.L.) que establece con claridad definitiva que toda mujer embarazada como resultado de una violación tiene derecho a acceder a un aborto no punible sin importar su capacidad intelectual, sin requerirse autorización judicial previa para acceder a la práctica y sin que exista obligación de realizar la denuncia penal del delito sino que basta con completar una declaración jurada en la que la mujer víctima de una violación manifieste que el embarazo es producto de ese delito. La Corte sentó de este modo una interpretación clara respecto del inciso 2 del artículo 86 del Código Penal, el cual establece que el aborto no es punible “si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente”. Es decir que lo que Urtubey pretende ya existe, pero manipula las palabras para oponerlo al reclamo de aborto legal, seguro y gratuito. Miles de abortos clandestinos al año dejan como secuela miles de mujeres muertas o mutiladas. Ese es el punto.

Pero vale recordar, además, que la Corte también les encargó a las autoridades nacionales y provinciales la implementación de protocolos hospitalarios “para la concreta atención de los abortos no punibles a los efectos de remover todas las barreras administrativas o fácticas al acceso a los servicios médicos”. El senador Rodolfo es hermano del gobernador de Salta, Juan Manuel, quien demoró nada menos que seis años en adherir al protocolo nacional. Lo hizo recién en mayo de este año, apremiado por la polémica generada por el caso de una nena de 10 años embarazada por su padrastro. Un caso, siguiendo a Urtubey, en el cual “no se puede hablar de violación pero tampoco se puede hablar de consentimiento”.

Nos gobierna una caterva de dinosaurios.

Basta de oscurantismo. Separación de la Iglesia y el Estado.

Compartir

Comentarios