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8 de agosto de 2018

Un nuevo golpe a las jubilaciones con la ayuda de la burocracia y el PJ

La pérdida de poder de compra de los haberes previsionales supera el 12% desde el 2016

El anuncio oficial de que las jubilaciones y las prestaciones sociales aumentarán en septiembre próximo un 6,68%, llegando así a un poco más del 19% para los primeros nueve meses del año, da cuenta de una caída de unos 6 puntos en el poder adquisitivo de esos haberes, ya que la inflación estimada para ese período va a superar el 25 por ciento.

Como en los dos años pasados, las jubilaciones ya habían perdido otro 6 por ciento, la caída en lo que va del gobierno de Macri -y hasta septiembre próximo- va a superar los 12  puntos respecto de la inflación.

Esto cuando el haber mínimo que cobra más del 60% de los jubilados, apenas supera los 8.000 pesos, es decir menos de la mitad del costo de la canasta familiar del jubilado.
Cabe recordar que el nuevo mecanismo de “movilidad” de las prestaciones, está conformado en un 70% por la variación trimestral del índice de precios del Indec y el 30% restante por la evolución, en el mismo período, del índice que mide los aumentos de los salarios formales. Esta fórmula fue consensuada en el Parlamento entre el gobierno y los legisladores peronistas, que le dieron su aval, con la condición de que la fórmula incluyera ese vínculo parcial con los aumentos en los salarios. 

Pero resulta que estos también están sufriendo un creciente deterioro frente a la inflación por obra y gracia de la burocracia sindical de todos los colores que firmó  aumentos para este año de entre un 12 a un 15 por ciento en la mayoría de los gremios. Y esto pesa a la baja sobre ese 30% que forma parte del índice de la actualización de las jubilaciones. 
A esto se suma que, en un proceso de inflación creciente como el actual, como el trimestre para el cálculo es el de dos períodos hacia atrás, los precios estén siempre por delante de los aumentos previsionales. 

El cuadro se va a agravar con los aumentos de precios de los siguientes tres meses durante los cuales no habrá “movilidad” jubilatoria. Con los precios anclados en un crecimiento mensual que ronda entre el 2,5 y el 3 por ciento mensual, la pérdida en la capacidad de compra de las  jubilaciones pueda llegar a cerca del 20% a fines de este año, respecto de diciembre del 2015. 

El gobierno, con la colaboración inestimable de la burocracia sindical y de la oposición peronista, avanza en el cumplimiento de los acuerdos con el FMI que plantean la reducción drástica de los haberes jubilatorios por la vía de un cambio aún más desfavorable de la “actualización” de los mismos y el aumento en la edad para jubilarse. Y abrir el camino hacia una nueva privatización del sistema.

De allí la “recomendación” de rematar el Fondo de Garantía de la Anses, del cual el gobierno acaba de apropiarse $16.000 millones a cambio de bonos de cobro improbable o devaluado. 

Ante esta destrucción de la condición de vida de los jubilados el reclamo sigue más vigente que nunca:
•    Aumento de emergencia de $9000 
•    Jubilación mínima igual al costo de la canasta familiar del jubilado
•    Jubilación equivalente al 82% móvil del salario que cobraba en actividad

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