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30 de agosto de 2018 | #1517

Rebelión Educativa

Una movilización de masas gana las calles para respaldar los reclamos de la docencia universitaria y de toda la comunidad educativa.

Sigue a un reguero similar en todo el país.

Por iniciativa de la AGD-UBA, el sindicato clasista de la docencia de la UBA e integrante de la Conadu Histórica, la marcha se dirigirá al centro político del país -la Plaza de Mayo. A la docencia universitaria se suman estudiantes de todos los niveles y contingentes de docentes en paro en la provincia de Buenos Aires.

El gobierno pretende condenar a la docencia superior a un aumento del 15% y en cuotas, ante una inflación del 35% o más.

Es claro que la devaluación y la carestía resultante es un brutal mecanismo de licuación de los salarios y jubilaciones. Los universitarios lo han puesto de manifiesto. Su lucha, por lo tanto, deja dos grandes conclusiones. 

Saca a la luz el brutal vaciamiento educativo, que quienes gobiernan -y quienes lo hicieron con CFK o Scioli- perpetraron a costa de ajustes presupuestarios, derrumbe de la infraestructura edilicia y privatización de los claustros. En la lucha de los universitarios, palpita toda la educación pública.

Pero se trata, también, de la primera gran pulseada contra el acuerdo de miseria social entre Macri y el FMI, que los gobernadores seudo-opositores se aprestan a refrendar con el Presupuesto 2019.

Una victoria de esta lucha abre paso, por lo tanto, a todas las aspiraciones obreras y populares que el plan fondomonetarista pretende frustrar.

¡Viva la rebelión educativa! Apoyando la lucha universitaria reforzamos a todos los trabajadores por una salida propia a la crisis. El camino que la burocracia sindical y sus jefes políticos han buscado frenar.

Con esta convicción, salimos a preparar, con asambleas y plenarios, el paro activo nacional de 36 horas y la movilización del 24 y 25 de setiembre próximos. Derrotemos el plan de guerra de Macri, de los gobernadores y el FMI.

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