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Macri y los gobernadores negocian un presupuesto para el ajuste

Los mandatarios prestaron al gobierno el “acompañamiento político” que exige el FMI.

Esperaban menos pero estuvieron casi todos. Al final, 17 de los 19 gobernadores de la “oposición” dijeron presente en la cita con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Solamente faltaron dos, Miguel Lifschitz (Santa Fe) y Gustavo Bordet (Entre Ríos), quienes enviaron a sus respectivos ministros de Economía. Alicia Kirchner (Santa Cruz), Carlos Verna (La Pampa) y Alberto Rodríguez Saá (San Luis), de quienes el gobierno daba por descontado que no participarían de la reunión, sin embargo dieron el presente. La mayoría se prestó, además, a concurrir luego a la Casa Rosada para mostrarse junto a Mauricio Macri, y los que no fueron, enviaron emisarios. A la salida, Juan Manuel Urtubey (Salta), Omar Gutiérrez (Neuquén) y Gustavo Valdés (Corrientes) compartieron una conferencia de prensa con Frigerio y Dujovne, en la que exaltaron su disposición a lograr un presupuesto “equilibrado” y facilitarle “herramientas” al gobierno nacional. De este modo, la oposición pejotista y kirchnerista acudió al rescate de un gobierno en estado crítico.

La reunión para acordar el presupuesto 2019 había sido una exigencia del FMI, que le reclamó al gobierno argentino el compromiso político de los gobernadores para solventar el ajuste y garantizar el repago de la deuda externa. 

El acuerdo con los gobernadores estaba cocinado de antemano. Las provincias aceptarían hacerse cargo de los subdsidios y obtendrían, a cambio, la prórroga por un año de la baja de Ingresos Brutos y otros impuestos provinciales, acordada en el pacto fiscal que suscribieron el año pasado. Simultáneamente, en el Congreso se reunía la comisión bicameral que debía examinar el decreto de eliminación del Fondo Sojero. Allí, nuestra diputada, Romina Del Plá, puso de manifiesto el pacto sellado entre la oposición pejota-kirchnerista y el gobierno al señalar que “si hubieran querido realmente derogar el decreto y defender los fondos que van a las provincias, hubieran convocado a una sesión especial en vez de acudir a esta comisión, donde tiene mayoría el oficialismo”. Una farsa.

Los gobernadores fueron enfáticos al señalar su compromiso con la gobernabilidad y su deseo de que Macri concluya su mandato sin alteraciones. El pampeano Verna, uno de los “duros” que el gobierno pensó que no concurriría al cónclave, soltó ante los medios que no aceptaría la transferencia de los subsidios, pero a continuación subrayó que “todos queremos que Macri termine su mandato”.

El FMI le exigió al gobierno un acuerdo con la oposición que le asegure una mayor espalda política para llevar a cabo el ajuste y que debería quedar plasmado en el presupuesto 2019. El acuerdo que prestaron los gobernadores significará mayores sacrificios para los trabajadores. Ahora, el tema pasará al Congreso. El gobierno nacional y los gobernadores han sellado el compromiso de recrear el pacto legislativo que le permitió al macrismo sancionar un centenar de leyes clave, contra los trabajadores, durante sus primeros dos años de mandato.

La única oposición verdadera al ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI es la que surge de las huelgas, movilizaciones y piquetes de la clase obrera, las mujeres y la juventud.

Que la crisis la paguen los capitalistas. 

 

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