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27 de septiembre de 2018

12.500.000 pobres (y contando)

Los datos oficiales registraron 27% de pobreza, pero antes de la devaluación de los últimos meses.

Un reciente informe del Indec dio cuenta de que entre el último semestre de 2017 y el primero de 2018 se pasó del 25,7% al 27,3% de pobreza entre la población urbana: 750 mil nuevos pobres en el lapso de seis meses. Si a ello “se incluye la población rural, el total de pobres alcanzaría 12.500.000 personas” (Clarín, 27/9).

En ello incide tanto el crecimiento del desempleo como el gran retroceso salarial en relación con la inflación. Si se tiene en cuenta que un informe de días atrás calculaba que para ese período eran 2 millones los desocupados directos, los nuevos datos muestran que una enorme masa de asalariados es pobre.

Estos indicadores alarmantes están, con todo, bien por detrás de la situación actual. El cuadro del primer semestre (que incluso tuvo un período de enero a marzo de crecimiento económico, una postal del pasado) se ha agravado sistemáticamente. Es el resultado de la potente devaluación de los últimos meses y su consecuente impacto inflacionario (mayor incluso en los alimentos, que tienen mayor incidencia en los ingresos totales de los sectores más pauperizados), del congelamiento de los programas sociales y de los despidos y cierres de fábricas. La acelerada caída del peso ha colocado rápidamente al salario mínimo estipulado en el país en 260 dólares: uno de los más bajos del continente.

¿Cuáles son las perspectivas planteadas luego del acuerdo del gobierno con el FMI? El pacto establecido prohíbe la emisión monetaria del Banco Central, planteando un dólar que llegará –y seguramente supere- 44 pesos, así como una profundización de la recesión con nuevos despidos. Los gobiernos capitalistas de la Nación y las provincias procuran una (incierta) salida de la crisis mediante una mayor desvalorización del trabajo y el salario.

Ya en junio, cuando el dólar estaba 10 pesos por debajo del actual, se estimaba que para esta época del año la pobreza sería del 32%. Así las cosas, el desenvolvimiento del ajuste plantea ahora un escenario de un tercio o más de la población bajo la línea de pobreza. Inaguantable. Es necesario derrotar ahora la política de hambre del FMI, Macri y los gobernadores, y abrir un sendero de transformación social de la mano de los trabajadores.

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