fbnoscript
6 de octubre de 2018

“La tarea de la izquierda es preparar una intervención histórica de los trabajadores”

El discurso completo de Néstor Pitrola en el acto del PO

A continuación, reproducimos el discurso completo de Néstor Pitrola en la apertura del acto del Partido Obrero en Congreso (5/10)

1) Feliz de compartir este soberbio acto del Partido Obrero, en un momento político crucial para todos los trabajadores en la Argentina, quiero levantar muy alto la bandera del desprocesamiento de César y Dimas y de todos los compañeros perseguidos por esas jornadas del 14 y 18 de diciembre que constituyeron el más grande punto de ruptura del cuadro político de ofensiva contra la clase obrera, disparando un rechazo entre las masas a Macri que no ha parado de crecer. También la bandera del juicio y castigo a los crímenes de Estado de Rafael Nahuel y Santiago Maldonado, a los secuestradores de Corina Bonis y a la operación de amenazas que sufren Nicolás, Myriam y Carmen. Como lo fue la lucha por la cárcel de los asesinos de Mariano Ferreyra, estas batallas tienen que jalonar el reforzamiento de las filas de la clase obrera y de nuestra construcción obrera y socialista, contra la permanente preparación de una democracia de infantería que estamos viviendo.

2) Un periodista radial me dijo esta semana: “lo llamamos para reconocerle que, al final, los pronósticos catastróficos del Partido Obrero resultaron ciertos”. Ciertamente, somos el partido que en su congreso de abril pronosticó el rescate del FMI, a partir de la caracterización de las contradicciones insalvables de la política en curso en el marco de la nueva fase de la crisis mundial. Luego pudimos pronosticar su fracaso. Ahora denunciamos que el nuevo pacto colonial y antiobrero es una masacre social que no saca a la Argentina del default técnico en el cual entró. Y venimos a decir a este acto político que trabajamos para que la clase obrera se ponga al frente de un movimiento popular capaz de acabar con este gobierno y abrir paso a una salida de los trabajadores. Por lo pronto el 24, acá, rodeando el Congreso con centenares de miles de compañeros para que la clase obrera en la calle le gane la batalla a este parlamento de ajustadores.

3) Venimos a plantear que se vaya Macri, pero nuestro fuera Macri, no es cualquier fuera Macri. Quien no comprenda que Argentina es un emergente de la crisis capitalista internacional, podrá guitarrear sobre el modelo, como hacen pejotistas, kirchneristas y centroizquierdistas, pero jamás ofrecer una salida para la mayoría trabajadora. Atravesamos una nueva bancarrota, atravesamos un rodrigazo ahora mismo. Esa bancarrota es el resultado criollo del dislocamiento del mercado mundial, de la guerra comercial de las potencias imperialistas, que presenta escenarios bélicos crecientes en distintos puntos del planeta, de la guerra de devaluaciones monetarias, de la tendencia a la devaluación de las economías semicoloniales, de una fuga de capitales que abarca a grandes países como China o Rusia, que es parte integral de una América Latina, donde la derecha patina en la tarea de sustituir a los agotados regímenes nacionales y populares y de centroizquierda. La crisis capitalista se devoró a los regímenes nacionalistas y ahora se devora a sus sustitutos. Esto plantea y replantea el problema del poder y tenemos que intervenir a la altura de esas circunstancias. Ese es el núcleo del carácter excepcional de la crisis.

4) En el marco de esa guerra comercial entre EEUU, China, la Unión Europea, que implica a Rusia también, resultamos envueltas todas las naciones del mundo. Incluidas las masas de los propios EEUU, la escalada de aranceles a u$s200 mil millones a los productos chinos está encareciendo los precios en EEUU y ha hecho caer el precio internacional de la soja afectando las exportaciones argentinas. Las consecuencias sobre las masas en el mundo, son las de un terremoto en todas las placas tectónicas de la economía mundial. Y el intervencionismo norteamericano en América Latina tiene una guía estratégica que es asegurar el patio trasero para EEUU, por eso el motor del golpismo en Brasil es el departamento de Estado yanqui que pugnó por desplazar a la burguesía local y a la penetración china de los negocios de la plataforma presal, de los negocios de la patria contratista de los Odebrecht. El Lava Jato no fue un operativo de manos pulidas de una justicia salvadora, sino de una guerra de bandas capitalistas que hacen saltar a los ojos de las masas, el saqueo de la clase capitalista.

5) Las elecciones del domingo en Brasil sacudirán América Latina, porque el golpismo que bien caracterizamos, ha derivado en un escenario de forzada polarización entre un candidato fascistizante, respaldado por el alto mando militar que se pronunció por la cárcel de Lula oportunamente, plagado de candidatos militares, que lleva muy lejos la política imperialista de intervención de las FFAA en cuestiones internas. Y no se trata ya de un aventurero suelto sino de un candidato apoyado por un sector terrateniente y sectores de la burguesía paulista, al punto que a medida que sube Bolsonaro en las encuestas, sube el Bovespa que mide la Bolsa de Brasil. Del otro lado el delfín de Lula, perteneciente a la derecha del PT, aliado en quince estados a los partidos golpistas junto a Temer, y de un PT que ya mostró que puede pactar con el capital financiero en la etapa anterior y que ha desmovilizado y desmoralizado al movimiento popular. Estará por verse, gane quien gane, la capacidad de imponerse para gobernar esta fase de ataque a las masas que presenta la crisis mundial en toda la región. Nuestra apuesta es al movimiento independiente de los trabajadores que tuvo reciente expresión en una formidable movilización de mujeres contra Bolsonaro, de la que no fue organizador el PT. Como en la Argentina por el aborto legal, las mujeres en Brasil han tomado la vanguardia de un movimiento de masas, contra el golpismo.

6) Ese golpismo es también el motor del “cuadernogate”. No lo perdamos de vista, porque su uso por la camarilla macrista contra la camarilla kirchnerista, ha terminado poniendo sin embargo a toda la clase capitalista en el banquillo de los acusados. Ese es el fondo de esta nueva crisis interna de Cambiemos entre Carrió y Garavano, que dice que ningún presidente tiene que ir preso, cuando franjas enteras de los explotados empiezan a concluir que todos son jefes del saqueo capitalista. El operativo de puertas giratorias de los Roggio o los Pescarmona arrepentidos, debe ser denunciado implacablemente, porque pretende salvar los curros de empresas capitalizadas no sólo mediante la explotación de los trabajadores sino también del saqueo al Estado y es la oportunidad para desarrollar a fondo el planteo de nacionalización, de apertura de libros, de control obrero, como parte de una salida de la clase obrera a todo un régimen corrupto de macristas, kirchneristas y pejotistas. Están todos metidos, como el fallecido De la Sota, en cuyo gobierno Electroingeniería se transformó de Pyme en gran contratista del Estado para terminar siendo con el kirchnerismo un poderoso holding. Ante este estallido de la corrupción al calor de la crisis capitalista, en medio del desplome económico y la crisis de deuda, el Partido Obrero plantea la Asamblea Constituyente, para ayudar a la clase obrera a intervenir en la crisis mediante sus métodos históricos, el paro activo y la huelga general, ofreciendo una salida transicional, de poder político. La salida de poder político tiene una función esencial para motorizar el movimiento capaz de derrotarlos.

7) Estos demócratas teledirigidos desde Wall Street pretenden apretarnos con el verso de la democracia para que Macri termine su mandato. Todas las corrientes de la burguesía han entrado en la variante 2019, para garantizar un año y medio de ajuste fondomonetarista. No se trata sólo de la cúpula colaboracionista del fallido Triunvirato de la CGT. Hemos escuchado en la Plaza de Mayo también a la burocracia sindical kirchnerista hacer votos porque Macri termine su mandato, después que entregaron la colosal huelga universitaria. No hay mayor reivindicación de la democracia política que proponer una huelga general para acabar con Macri, el FMI y su régimen, y que se convoque a una Asamblea Constituyente, libre, soberana, con poder político, basada en el voto popular. Porque en ella vamos por el repudio de la deuda y la ruptura con el FMI, por la nacionalización de la banca y el comercio exterior, por la nacionalización de los hidrocarburos, la minería, y todas las empresas de la patria contratista cuyos libros deben ser abiertos a los trabajadores, por el control obrero de la producción, por el desmantelamiento de los aparatos represivos, por el aborto legal, la separación de la iglesia del Estado y todos los derechos de la mujer trabajadora.

8) Nos corren con la democracia los que asestan los más brutales golpes conspirativos contra las masas y entregan hasta la última gota de independencia nacional. Ayer Melconian, casi ministro de Macri, dijo que no hay más banco central, porque hay que hablar todos los días con el FMI para ver qué hacer. Las nuevas medidas abrieron otro frente de endeudamiento del Banco Central, porque las letras que suplantan a las Lebacs son un negociado fabuloso de los bancos a tasas de un 74%, que directamente infartan todo movimiento económico y llevarán a corto plazo a nuevos estallidos de la crisis. El endeudamiento se amplió al punto que incluyen una cláusula de reestructuración de deuda en el Presupuesto, lo cual es una confesión de default. Las medidas constituyen al mismo tiempo un plan de masacre social mediante una recesión que llevará la desocupación al 20%, mientras vuelan los tarifazos en gas y combustibles por su dolarización. Semejante depresión económica agravará la situación de las cuentas fiscales. Esto no es un camino de estabilización, sino de nuevas crisis y choques contra los trabajadores.

9) Pero es interesante ver que mantienen la rebaja de aportes patronales en medio de semejante quiebra lo que llevará a nuevos ataques al sistema jubilatorio y al Fondo de Garantía y Sustentabilidad. En tanto agravan el impuesto al salario, rebajan ganancias a los capitalistas. Y eso no lo cuestiona la oposición, porque disputan el favor de la clase capitalista que esencialmente apoya este rumbo y el propio acuerdo con el FMI. Kicillof cacarea contra el presupuesto y el FMI, pero él, Rossi y todo el kiirchnerismo se ocupan de dar garantías que pagarán las deudas si vuelven al gobierno y que no romperán con el FMI como no rompieron en el pasado. La investigación y el no pago de la deuda han pasado al centro del debate político. La batalla política para desnudar a los falsos nacionales y populares ante cada activista y ante cada trabajador es vital para evitar un futuro de derrota y abrir paso a una salida a favor de la mayoría laboriosa del país.

10) Sabido es que la lucha de clases tiene leyes objetivas, pero la izquierda revolucionaria tiene que ser un factor dentro de ella, y en cierta medida ya lo es. Y la tarea de la izquierda obrera y socialista, partidaria y constructora de la independencia política de la clase obrera, es preparar una intervención histórica de los trabajadores. Ese trabajo preparatorio nos hará protagonizar de otra manera, dar un salto, como factor en los acontecimientos que se avecinan. Y ese trabajo preparatorio que es político y organizativo, que significa programa y agitación política, tiene que valerse del frente único. En definitiva, cuando los explotados entran en acción como conjunto histórico, lo hacen constituyendo un gigantesco frente único, así fue el Argentinazo, así fue el Cordobazo y nosotros trabajamos en esta situación excepcional por un Cordobazo Nacional para terminar con Macri, con el FMI y con todo el régimen corrupto de kirchneristas y pejotistas y de los Techint, los Roggio y toda la clase capitalista para la que gobiernan y gobernaron.

11) El Partido Obrero levanta esta tribuna con esa función política, porque basamos en esa acción histórica una perspectiva de poder político de los propios trabajadores. Pero al mismo tiempo esta tribuna es resultado y expresión de una acción cotidiana. En el movimiento obrero con el Plenario de Lanús, sus intervenciones en los paros de junio y setiembre, en la continuidad que ha tenido en Santa Cruz y ahora en Luz y Fuerza de Córdoba, con la lucha por el aborto legal y contra el clericalismo, en primera fila del movimiento de la mujer como está el Plenario de Trabajadoras, con la UJS organizando la irrupción estudiantil y llevándola a la lucha por las direcciones de los centros de estudiantes para derrotar a la Franja y al kirchnerismo, en el movimiento piquetero con un Polo Obrero liderando el movimiento independiente y clasista dentro de los desocupados, con nuestros jubilados reuniendo a las fuerzas del sector, cuando el Anses está en la mira del FMI. Dicho de otro modo, somos constructores de una política, que es que la izquierda revolucionaria sea un polo político de independencia de clase en todos los planos y esa es la función que asignamos al Frente de Izquierda, por eso hemos batallado para que intervenga en la crisis como polo en cada frente y como alternativa política planteando un acto en junio, otro en julio y otro ahora en el marco de una campaña política nacional para transformarlo en actor político de la lucha para acabar con el gobierno Macri y sus socios. Quienes rompen el frente único de clase en los movimientos de los explotados le cortan las alas a la izquierda. Y nosotros estamos para volar hasta el final, hasta el gobierno de los trabajadores.

12) Estamos ante una oportunidad excepcional para el Frente de Izquierda. El 2019 electoral es la perspectiva del capital ante la crisis, no somos el furgón de cola de izquierda del tren “hay 2019”. Y ahora no sólo es la lucha, sino también la perspectiva de poder de esa lucha y eso incluye enfrentar a todo un régimen empeñado en que Macri termine y reelija su mandato y con él su obra antiobrera. Nosotros estamos empeñados en que los explotados se levanten contra el régimen corrupto de los Macri, el kirchnerismo y el pejotismo. Lo mismo vale para la centroizquierda sindical y política, que mete de lleno a la Iglesia en los escenarios de la lucha de clases. Ellos y la Iglesia están empeñados en la gobernabilidad del ajuste, y el resultado es este desbarajuste descomunal. Luchamos por un nuevo orden social bajo la batuta de la clase obrera. Es el FMI o nuestras familias, son ellos o nosotros. Una intervención decisiva, histórica, de los trabajadores como el Argentinazo o el Cordobazo, no es fatal, pero está inscripta en la memoria colectiva y por lo tanto a partir de la necesidad de sacarnos de encima un régimen insoportable como este, es un objetivo para los socialistas del Partido Obrero. Vamos por un argentinazo dirigido por la clase obrera. Muchas gracias.

Leer Mas. “Se ha planteado un abismo entre las masas trabajadoras y este régimen”

 

En esta nota:

Compartir

Comentarios