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12 de octubre de 2018

Créditos UVA: “endeudate tranquilo”

Macri y Frigerio anunciaron un “tope” a las cuotas que no frena el aumento de la deuda total.

Como parte de una serie de medidas relativas a la vivienda, el gobierno nacional anunció hoy que se establecería un tope en las cuotas de los créditos UVA –que se indexan por inflación-; según detalló el ministro del Interior Rogelio Frigerio, no podrán aumentar más del 10% por encima de lo que indique el Coeficiente de Variación Salarial.

Macri apuntó en la conferencia de prensa que "las dificultades que atravesamos en los últimos meses les han traído incertidumbre y muchos temen que se disparen las cuotas” (Ámbito, 12/10), poniendo en potencial lo que es ya una crisis manifiesta: un informe reciente mentaba aumentos de las cuotas de un 80% entre abril de 2016 y septiembre de este año (ídem, 13/9), y la alarma está encendida entre las más de 100 mil familias deudoras, testigos de una brecha cada vez mayor entre la inflación y los salarios.

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El tope estipulado se sumaría a la posibilidad, establecida el año pasado por el gobierno, de extender el plazo de pago hasta un 25% (pasando de 30 a 40 años) si –en palabras de Frigerio- “las cuotas se van muy por encima del salario”.

La medida valida subas de la cuota de un 10% por arriba del salario, lo que no es moco de pavo en ingresos familiares mermados por fuertes tarifazos y un incremento de los alimentos de un 120% en los últimos tres años (UNDAV, octubre 2018). Ante todo, se deja intacta la indexación de la deuda total, que sigue creciendo sin pausa: el citado informe mostraba que quien tomó en abril de 2016 un crédito UVA por $1.192.000 debía el mes pasado, tras haber pagado todas las cuotas, $2.024.177: ¡un 70% más!

Así las cosas, el tope del gobierno es una nueva medida para garantizar las ganancias y el capital de los bancos, que hicieron y hacen negocios fabulosos con la devaluación y el endeudamiento público, y ahora están de fiesta con las fabulosas tasas de interés. Ello mientras las familias, que en muchos casos fueron a los UVA como la única posibilidad de acceder a una vivienda propia, ven crecer su deuda a lo largo y a lo ancho. La nueva medida del gobierno comparte su orientación pro banquera con los proyectos del PJ sobre las UVA, como el del “Fondo Compensador” ideado por el massismo o el del senador Pichetto.

Por lo demás, la sucesión de parches sobre los UVA, en apenas dos años que van de su lanzamiento, son una muestra del fracaso de la política económica del macrismo, que anunció al asumir que la inflación se hallaría hoy en el 0%. Ante los peligros señalados, y la gran suba de los ingresos mínimos requeridos para acceder, la toma de créditos con esta herramienta está en caída libre, pinchando aún más el pinchado mercado inmobiliario y echando más leña al fuego de la recesión.

La crisis abierta en torno de las UVA la tiene que pagar el capital, no las familias. Que tanto la deuda total como las cuotas se reduzcan hasta una cierta proporción de los ingresos familiares, no mayor al 20% de los mismos, y sean los bancos los que absorban la diferencia. Integramos el rescate de los deudores UVA al programa de una banca nacionalizada bajo control de los trabajadores, que establezca un plan de viviendas populares y de créditos a tasa cero sostenido por impuestos a las grandes fortunas.

 

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