fbnoscript
21 de noviembre de 2018

Alicia Kirchner no da aumento, ni bono, ni nada…

En tres años, el salario real de docentes y empleados públicos de Santa Cruz cayó a la mitad de su valor.

Mientras el vicegobernador santacruceño Pablo González anuncia que el presupuesto 2019 en Santa Cruz “no contendrá ajustes” y reconoce que las finanzas de este año terminarán equilibradas (a pesar de que el presupuesto preveía un déficit de $8.000 millones), los medios nacionales repican la noticia de que la gobernadora Alicia Kirchner no otorgará siquiera el miserable bono de fin de año de 5 mil pesos que acordó el gobierno nacional con la CGT.

Las rebajas salariales en la provincia son profundas. En un año en que la inflación alcanzará el 50%, el salario de los docentes han tenido un aumento de solo el 13% (recién desde agosto), mientras que los de empleados públicos, viales y demás sectores sido de entre un 15% a un 25%. Ello cuando en todo 2017 los docentes solo recibieron un 8% desde diciembre, y que se adeuda desde el mes de abril por supuestos conflictos entre provincia y nación. Otros empleados solo habían recibido el año anterior $1.500 de suma fija.

En tres años, el gobierno santacruceño ha logrado el “milagro” (crisis mediante) de reducir el salario real a menos de la mitad de su valor de 2015. La transferencia de fondos de los bolsillos de los trabajadores al Estado patrón constituye un verdadero “rodrigazo”, que permite explicar como un déficit de 8.000 millones termine en déficit cero. ¿Cómo no va a felicitar a Alicia Kirchner el ministro de Interior macrista, Rogelio Frigerio, si les está ganando el campeonato del ajuste? Es grotesco en ese sentido el discurso de Cristina en el senado atacando el déficit cero, cuando esa es exactamente la política que aplica su cuñada en Santa Cruz.

Otro detalle es que los salarios del funcionariado -de la gobernadora para abajo- fueron aumentados sustancialmente, mejorando sus viáticos, “desarraigos” y otros fondos discrecionales que maneja cada ministerio.

Alicia K aprovecha que el movimiento de lucha está en reflujo, después del desgaste inmenso de luchas infructuosas en estos últimos dos años, y se anima incluso a negar una “compensación” a través del bono de fin de año.

En los próximos 15 días los principales sindicatos tienen paritarias para rediscutir salarios. Los docentes recién pudieron tratar salarios en agosto, los viales en noviembre… y los avances son en cuentagotas. Los trabajadores piden un aumento salarial que les devuelva el poder adquisitivo perdido.

La relativa mejora de las finanzas provinciales que han crecido más que la inflación por influjo de los ingresos por regalías, será un acicate para que los trabajadores de Santa Cruz retomen un sendero de lucha salarial y por el ingreso de los precarizados a planta -que es la otra gran reivindicación pendiente.

Ha sido importante el paro provincial que hoy, 21 de noviembre, protagonizaron los maestros, así como la movilización de enfermería. Es un paso para ir reconstituyendo una lucha de conjunto. La Coordinadora Sindical Clasista y la CTA que dirigimos, impulsa asambleas en todos los sindicatos para dar mandatos ante las inminentes paritarias. En este 2018 durísimo aún no termina la pulseada.

En esta nota:

Compartir

Comentarios