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1 de diciembre de 2018

Maniobras electorales: una conspiración contra el pueblo catamarqueño

Maniobras electorales: una conspiración contra el pueblo catamarqueño

La gobernadora Lucía Corpacci con Mauricio Macri.

Contrariando viejos y no tan viejos discursos sobre las bondades “democráticas” del régimen de las PASO, la gobernadora Corpacci decidió eliminar este régimen del sistema electoral provincial. Ya logró media sanción en el Senado y ahora está buscando las vías para hacerlo aprobar en la Cámara de Diputados provincial.

Esta iniciativa apunta a liberar el terreno y abrir la posibilidad de convocar las elecciones provinciales en el mes de marzo (una posibilidad que brinda la constitución provincial), pero para ello se tiene que despojar de las PASO, pues sino este proceso se debería realizar en pleno periodo vacacional, con el agravante de que los tiempos electorales para convocar a elecciones para marzo con las Paso ya es tiempo vencido por lo cual se hace imprescindible para el gobierno eliminarlas y despejar el terreno.

Frente a este panorama, la última sesión ordinaria de Diputado sería este miércoles, pero para aprobar la media sanción del Senado necesitaría los dos tercios de la cámara, un número con el que no cuenta. Por eso están negociando convocar a extraordinarias para el próximo viernes, que sería el día D. En el caso de una extraordinaria se requeriría simple mayoría, un número que el oficialismo ya cuenta y por lo tanto podría aprobar el proyecto.

Este cambio brusco del régimen electoral provincial inevitablemente está trayendo cola.

Para el oficialismo, el cálculo es que una elección en marzo el triunfo está asegurado, porque estiman que el proceso de derrumbe económico va a estar en su plenitud y por lo tanto el descontento social al rojo vivo. Hoy las encuestas ya la dan cómoda ganadora a la actual gobernadora.

El Frente Cívico y Social, que es básicamente la reunión de las diversas tendencias de la UCR, pero que en su momento supo agrupar la mayor representatividad en la provincia, hasta el punto que fue gobierno durante 20 años, ha declarado que se opone a la eliminación de las PASO, y que va a judicializar el tema, pues no se puede legislar retroactivamente.

En las trastiendas hay negociaciones de todo tipo, algunas certezas y varias incógnitas.

Hace unas semanas, cuando se discutía en el Congreso nacional el presupuesto 2019, Macri hizo una irrupción por Catamarca, desairó a su representantes del FCS y se mostró con la gobernadora lo mas campante anunciando algunas obras. Ni una palabra sobre las maniobras políticas electorales de la gobernadora. Por otro lado, se conoció que el radical y ex gobernador del FCy S, Brizuela del Moral, algunos sectores los postularían como el candidato a gobernador, pero él mismo hizo referencia a que podía ser candidato a intendente por la capital.

Con ese diseño, se estaría pactando un acuerdo político, consistente en la entrega de la capital al FCS. Por ahora varios dirigentes están guardando silencio señal que están negociando, como es el caso del actual intendente de la capital Jalill, un hombre años atrás vinculado a Massa, ahora de buenas relaciones con Cambiemos, pero también con Lucía Corpacci. Por otro andarivel, distintos dirigentes y agrupamientos cobijados en el justicialismo local no se han pronunciado, entre ellos Luis Barrionuevo.

Todos “se cuidan”, pero quien más se cuida es la propia gobernadora, que tiene que andar con pies de plomo, pues la provincia es completamente dependiente de los fondos nacionales, y un retraso o recortes de esos fondos podría provocar un incendio social de la provincial pues del mismo dependen los municipios y toda la planta de trabajadores estatales que representan a más del 50% de los trabajadores catamarqueños.

Corpacci pataleó por algunos recortes de fondos nacionales, pero ordenó a los diputados nacionales que la representan que votaran a favor.

Todo este proceso se da en un cuadro colapso productivo y de catástrofe social. El derrumbe industrial es completo como se demuestra con el cierre de fábricas como ALCO en la alimentación, Alpargatas en textiles y Calzados, Longvie en electrodomésticos, Eyelit en el vestido, y muchas otras empresas de construcción, gráficas, comercios, etc. La paralización de la Alumbrera pone su gota a la crisis social dejando solo el saldo de saqueo y contaminación de una vasta región, con el agravante incluso de que la provincia deja de recibir recursos por regalías mineras.

La producción olivícola (la soja catamarqueña) está en plena declinación. De 24 mil hectáreas que se producían en la década del 90, ha caído a menos de 11 mil en la actualidad. La paralización de las obras públicas es casi completa.

La tensión social se ha agudizado, frente a lo cual, la política de planes sociales es un instrumento precario de contención.

Mientras la burocracia de todos los colores han frenado cualquier intento de reacción obrera o popular, han sido los chicos y chicas de los terciarios los que han ganado la calles, en algunos casos tomando los colegios, rechazando una reforma que elimina más de 30 carreras. Ante de ellos fueron las mujeres las que por miles salieron a enfrentar la campaña de las iglesias y sus partidos y políticos que defendían la perpetuación del oscurantismo en las casas de estudio y el aborto clandestino.

El Partido Obrero tiene un lugar histórico y concreto ganado a través de una intervención sacrificada en la lucha de clases provincial. Eso, hoy vale oro, y hay que traducirlo en un programa de lucha para que la crisis provincial la paguen los grandes capitales, para que se reabran las fabricas que ha cerrado y que se han llenado de oro con los beneficios fiscales y tarifarios de las zonas francas, como la del Pantanillo, y se ponga en marcha una zona franca bajo control de los trabajadores donde estén prohibidos los despidos, se cumplan los convenios y un salario acorde al costo de vida. Se debe investigar y confiscar las propiedades beneficiadas con enormes subsidios para la producción olivícola y que ahora se llevan los fondos pero dejan el tendal de peones y pueblos empobrecidos. Se debe plantear que Alumbrera se haga cargo del costo del cierre de mina y de todo el daño ambiental. Que se aseguren todos los reclamos en materia de vivienda, defensa de la educación pública y los derechos de las mujeres. Se deben repudiar todas las maniobras electorales a espalda del pueblo.

Todos estos reclamos exceden al programa de los gobiernos y al régimen capitalista provincial. La única salida vendrá de una lucha a fondo para que se vayan todos y como resultado de ello se imponga una asamblea constituyente con poder, como un aspecto de una lucha que obligadamente deberá tener alcance nacional.

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