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7 de diciembre de 2018

Los vecinos de la Villa 31 arrojaron billetes falsos a los legisladores que votaron la subasta de sus tierras

Escándalo en la legislatura. Mirá el video.
Por Corresponsal

La indignación de los vecinos de la Villa 31 contra los negocios inmobiliarios del PRO y aliados sirvió de fuente de inspiración para una protesta en la legislatura porteña. En la reunión de Comisión de Presupuesto que trataba un proyecto de endeudamiento de la Ciudad por 175 millones de dólares, los vecinos graficaron vivamente el acto que se estaba llevando a cabo ahí mismo: un latrocinio contra el barrio. Los habitantes de la villa tuvieron que enterarse a través de los medios de comunicación que la garantía que ofreció el gobierno a los organismos internacionales con los que contrajeron la deuda no era otra que las tierras en las que ellos levantaron sus viviendas y que habitan actualmente. La Villa 31 se convirtió, de un día a otro, en rehén de los especuladores financieros extranjeros, que poseen el terreno de sus viviendas en garantía y que se expropiarán a través de una subasta pública. Los vecinos sacaron una conclusión política muy importante: a estos legisladores sólo les importan los negocios. Ahí estuvieron esos billetes que les pusieron encima de la mesa como representación de esta conducta.

No es la primera vez que los vecinos se movilizan a la legislatura contra la política oficial de vivienda en la Ciudad. Las promesas del gobierno de Rodríguez Larreta acerca de un plan de urbanización real de la Villa 31 terminaron siendo una cortina de humo para un gran negociado que implica ganancias siderales para algunos empresarios y especuladores a costa de los habitantes del barrio que corren el riesgo de perder sus viviendas. El nuevo endeudamiento millonario de la Ciudad servirá para financiar el proyecto del Paseo del Bajo, la obra que unirá la autopista Illia con la autopista La Plata, con la concomitante revalorización inmobiliaria de toda la zona de Retiro y Puerto Madero. Como si faltara poco, el negocio de gran parte de esta obra fue otorgado al empresario Ángelo Calcaterra, primo del presidente. El otorgamiento de esta obra se encuentra actualmente investigado por corrupción.

A pesar de las amenazas y los aprietes de los punteros del PRO, los vecinos están en pie de lucha en defensa de sus viviendas y reclamando una urbanización real que signifique una mejora habitacional para todos los habitantes de la Villa 31. El legislador del PO-FIT, Gabriel Solano, denunció en el recinto la política reaccionaria de Larreta, que logró reunir los votos necesarios solamente con la ayuda del bloque de Roy Cortina y de un sector del peronismo. La lucha contra los negocios inmobiliarios especulativos a costa de la población y por una urbanización real de todas las villas de la Ciudad se encuentra en pleno ascenso. Los vecinos de la Villa 31 marcan el camino.

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