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20 de diciembre de 2018

Quilmes: entre tarifazos e inundaciones

El gobierno de Martiniano Molina prepara otro aumento en las tasas municipales

El intendente Martiniano Molina (Cambiemos) convocó una sesión en el Concejo Deliberante para votar un nuevo tarifazo a nivel municipal. Frente a una proyección inflacionaria del 23% para 2019 (según el gobierno), van a meter un aumento en las tasas municipales del 38% para hogares comunes y del 41% para locales. Pero el tarifazo podría ser aún mayor, toda vez que se habilita un incremento adicional del 5% por decisión del intendente. Junto a esto se incrementa en un 51% el servicio de alumbrado.

La confiscación salarial que significan los tarifazos es brutal: luz, gas, agua, boleto, todo aumenta en un marco de devaluación permanente frente a la cual no hay salario que resista. Las medidas del gobierno también arrastran a los pequeños comerciantes: la Cámara de Comercio local denuncia que un 20% de los comercios locales se encuentran cerrados (Diario Popular, 31/8).

¿A dónde va el presupuesto? 

La excusa de este nuevo tarifazo son las obras que hace el municipio, cuando las obras principales no se hacen con fondos de la comuna y además buena parte del presupuesto municipal para obras se encuentra subejecutado. El distrito queda bajo el agua cada vez que se producen tormentas. En estos días, una nueva dejó barrios enteros con agua en calles y hogares, un problema que se arrastra hace décadas y no hay perspectiva de solución inmediata. Molina, luego de reunirse con funcionarios de infraestructura nacional, declaró “que estas obras son a largo plazo” (El Termómetro, 21/11). En realidad, no existe un plan de obras públicas para sacar a barrios enteros de estas inundaciones.

Repasando las obras que se están haciendo en el distrito, ninguna es con fondos de la comuna: son todas con fondos de Nación y de provincia: el Metrobús implica una suma de 4.500 millones de pesos, la estación de bombeo de Villa Alcira costó 50 millones de pesos que giró Nación, el ensanchamiento de la avenida Mitre otros 155 millones de Nación y provincia, etc. 

El problema no se agota en esto. Existen varias denuncias de subejecución del presupuesto; para aguas y cloacas en el 2016 y 2017 se ejecutó un 7% y 10% respectivamente del presupuesto destinado, para bacheos se habla de una ejecución de 180 millones de los 1.500 millones que tenía presupuestado (Política Argentina, 15/9), este problema domina todas las áreas del municipio y fundamentalmente la obra pública. 

Según el boletín oficial del periodo enero-junio de 2018, de un presupuesto de más de 9.000 millones de pesos se habían ejecutado más de 4.000 millones de pesos. No existió una ejecución en obras para evitar inundaciones incluso luego de dos tormentas muy graves que ocurrieron a mediados de año. Luego continuaron 4 grandes inundaciones, pero ninguno de estos casos dio lugar a un fuerte trabajo para mejorar la situación de conjunto. Lo que sí avanza es la entrega de la costa que incrementará esas inundaciones y los tarifazos. El gobierno y la oposición patronal hacen campaña con promesas y realizaciones de obra pública que nunca llegan.

Si hay algo claro para todos los quilmeños es el ajuste del presupuesto para obra pública más allá de la demagogia electoral, como así también en salud y educación. Incluso, en el caso de los empleados municipales, su aumento salarial del 2018 fue del 20% en tres tramos quedando debajo de una inflación del 47%.

La oposición patronal del Frente para la Victoria y Unidad Ciudadana se saca fotos en los barrios inundados omitiendo toda su responsabilidad en estas inundaciones, dado que en 12 años de haber gobernado el distrito la provincia y el país no han realizado ninguna de las obras necesarias para revertir esta situación. Esta oposición fue la que inauguró los tarifazos en el distrito.

Solo los trabajadores, mediante el control del presupuesto, de la maquinaria, de la formación de una bolsa de trabajo, del relevamiento de las obras necesarias, podrán sacar a Quilmes y a toda la provincia de esta miseria social que se cobra la salud y el bienestar de los quilmeños. Las obras necesarias deben ser financiadas con un impuesto a las grandes empresas y a la especulación inmobiliaria de Quilmes y toda la provincia.

Movilicemos masivamente al municipio contra el aumento de tasas y por la apertura de libros del municipio bajo control de los trabajadores. 

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