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19 de febrero de 2019

La crisis del transporte público en Jujuy

Un régimen de boletazos permanentes… y de crisis
Por Iñaki Aldasoro Diputado provincial del PO-FIT

La semana pasada se produjo el tercer aumento del boleto urbano de colectivos en Jujuy en lo que va de este 2019, llevando el boleto de $12,6 en diciembre a $17,12, un 36% de un solo saque. Si tomamos el aumento de enero 2018 ($10,40) a febrero 2019 ($17,12), el aumento del colectivo fue del 64,63%.

El último aumento había sido votado el 29 noviembre pasado por el Concejo Deliberante de San Salvador de Jujuy. Sin embargo, estos aumentos corresponden al reclamo del empresariado por “ajustar” los precios del 2018. Por eso, a pesar del aumento, las patronales están reclamando una nueva actualización y exigiendo toda una serie de garantías que aseguren sus ganancias.

Es por esto que, a pesar de que ya estaba votado el aumento, el 1, 2 y 3 de enero la ciudad de San Salvador sufrió un brutal lock out patronal que la paralizó, obligando al gobierno a dictar la conciliación obligatoria. Luego de esta medida, las patronales no pagaron el aguinaldo de fin de año, lo que llevó a la UTA a decretar un paro. A la semana, una de las empresas de transporte, Xibi – Xibi, despidió 10 choferes, lo que obligó nuevamente a la UTA a convocar un nuevo paro. La patronal se ha valido de medidas contra los propios trabajadores para forzar al gobierno a llegar a un acuerdo.

Como es sabido, el aumento del transporte urbano lleva atado el aumento del resto de los servicios de transporte: taxis, remises compartidos e interurbanos, quienes vienen aumentando sus tarifas también regularmente.

Una crisis de fondo por los subsidios

La crisis de fondo tiene que ver con la transferencia de los subsidios del transporte de Nación a las provincias. En Jujuy, en el presupuesto 2019 que votó la legislatura, la provincia sólo se hace cargo del 50% de los subsidios del transporte (aproximadamente 500 millones de pesos), y busca que Nación se haga cargo del resto, cosa que por ahora se presenta como un imposible, porque todas las provincias están en una situación similar.

La disputa por quién se hace cargo de los subsidios ya ha desatado crisis en varias provincias, con diferentes medidas. Por ejemplo, el intendente de San Miguel de Tucumán amenazó con quitar las licencias a las empresas que paren más de 48hs. frente a la amenaza del lock out; y en Santiago del Estero, Ersa se terminó retirando del transporte público debido a la quita de subsidios (La Voz del Interior, 30/1).

Las patronales le están exigiendo al gobierno que resuelva quién se va a hacer cargo de los subsidios, ya que ven inviable por el momento una transferencia directa al costo del boleto, que lo llevaría a unos $35 a $40, lo que podría generar una verdadera rebelión popular, además de quebrar el sistema público de transporte.

Cómo le damos una salida

Las patronales han sido beneficiadas históricamente con un festival de subsidios, y muy pocos controles sobre las inversiones comprometidas (por ejemplo: en San Salvador, las patronales pudieron licuar deudas millonarias con el municipio por obras pendientes, así como mantener sus rutas, por medio de la aplicación del boleto estudiantil).

La privatización del sistema de transporte ha demostrado ya sus límites insuperables, y ahora se ha convertido en un mecanismo de extorsión popular para satisfacer a las patronales, lo que tiene que llevar a la población a abrir una deliberación de qué tipo de servicio de transporte necesitamos en la provincia.

Frente a este cuadro de ataque y extorsiones contra el pueblo a través de aumentos permanentes, desde el Partido Obrero planteamos:

Basta de aumentos, apertura de los libros contables de las empresas.

Basta de ataques y provocaciones contra los choferes y trabajadores.

Boleto educativo y Boleto obrero gratuito.

Estatización del sistema de transporte, bajo control de los trabajadores y usuarios.

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