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15 de abril de 2019

A pedido de Vidal, Macri suprimió por decreto las listas colectoras

El gobierno de Macri, acuciado por las encuestas y por los pobres resultados electorales obtenidos en las primeras elecciones provinciales (Neuquén, Río Negro, Chubut), acaba de suprimir por decreto las “colectoras”, sobre todo mirando la situación de la provincia de Buenos Aires. Se trata de una clara maniobra de Vidal avalada por Macri, ante los rumores de la posibilidad de un acuerdo entre el PJ bonaerense, Unidad Ciudadana y el Frente Renovador, para llevar un solo candidato a gobernador en Buenos Aires “enganchado” a las diferentes boletas de los candidatos presidenciales (CFK, Massa, Lavagna). Hay versiones periodísticas que dicen que Vidal incluso amenazó con renunciar a su candidatura si no salía el decreto.

El sistema de listas colectoras tuvo su origen en un decreto de CFK, como norma complementaria de las elecciones primarias (las llamadas PASO); ante un vacío legal en el Código Electoral Nacional, que no permitía expresamente las colectoras pero tampoco las prohibía. Con anterioridad al 2011 ya se habían registrado casos de listas colectoras, como el del propio Néstor Kirchner en 2007, cuando se estimularon distintas listas de intendentes que aportaban a la candidatura de CFK como senadora. También se benefició Roberto Lavagna, candidato a Presidente por la UCR (que en Santa Fe colectaba los votos de dos listas de Diputados Nacionales y en CABA colectaba los votos de dos listas de Senadores y Diputados Nacionales). Otro tanto ocurrió con Elisa Carrió, por entonces candidata a presidente por la Coalición Cívica que sumaba los votos (escasos) de dos listas, las de Patricia Bullrich y Roy Cortina respectivamente.

Ahora, el decreto firmado por Macri, Peña y Frigerio, expresa taxativamente que las adhesiones de listas que no se hayan realizado para las PASO, no podrán realizarse posteriormente para las elecciones generales, como sí lo permitía el decreto 443/11 de CFK. Entre las justificaciones esgrimidas para derogar esa posibilidad, se dice que provoca "inequidad entre los competidores" y "conspira contra la emisión de un voto informado y afecta seriamente la calidad del proceso electoral como un mecanismo eficaz de rendición de cuentas y de elección entre alternativas de gobierno". El decreto de CFK de 2011 justificaba la posibilidad de adherir entre listas ganadoras de las PASO de este modo: "resulta preciso delimitar claramente los alcances de la posibilidad de realizar adhesiones de boletas, armonizando el ordenamiento jurídico a los fines de promover la transparencia en los procesos electorales". Como se ve, con similares argumentos (contribuir a la transparencia del proceso electoral) antes se justificaba la posibilidad de adhesión de listas y ahora la negativa.

En 2011 CFK se benefició de las colectoras al permitir que su candidatura a presidente fuera adherida con las listas de dos candidatos a Gobernador en Buenos Aires, Scioli y Sabatella, colectando los votos de ambas. En 2015 el actual gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, también colectó votos en dos sentidos. Aparecía colgado de las listas de tres candidatos a presidentes: Macri (Cambiemos), Massa (Unidos por una Nueva Alternativa) y Stolbizer (Progresistas), pero su boleta llevaba internamente en su provincia distintas listas de legisladores provinciales y cargos municipales que también le aportaban votos.

Como se ve, los diferentes referentes de los espacios políticos patronales hicieron uso y abuso de esta norma en varios procesos electorales, hecho que delata la disgregación de los partidos políticos tradicionales, que manipulan el sistema según su conveniencia distorsionando la voluntad popular. El Partido Obrero se opuso desde el primer momento a las colectoras y denunció su función manipuladora, confusionista y de aparato. La prohibición que ahora anuncia el macrismo no tiene que ver con “transparentar el sistema”, sino que es más de lo mismo: tratar de superar su crisis política con más maniobras.

Los partidos capitalistas intentan superar su caducidad histórica, consecuencia directa de su defensa de un régimen social agotado, mediante maniobras como las PASO, las colectoras, las listas espejo, las leyes de lemas, y un sinfín de maniobras para engañar al pueblo. Los trabajadores tenemos que pasar de largo de estas manipulaciones de un lado y del otro. Tomemos nota. La desesperación de Vidal habla de un gobierno acorralado por el repudio creciente de la población. El oportunismo de los que quieren desalojarla del gobierno de la provincia –con independencia del candidato presidencial que apoyan, sea CFK, Massa o Lavagna– delata que ninguno de ellos tiene un programa para darle a la crisis una salida favorable para los trabajadores.

Otra razón de peso para un urgente acuerdo integral del Frente de Izquierda que tiene que terciar en esta disputa, ofreciendo a los trabajadores una alternativa que no sea votar a sus verdugos.

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