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16 de abril de 2019

El plan de privatización de Dock Sud

Por Corresponsal
Partido Obrero Avellaneda

"Tengo un pensamiento de ‘Estado empresario’”: con esta aseveración, brindada en el marco de una entrevista, resumió Alejandro Semmartin, presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud, el plan privatista del gobierno de María Eugenia Vidal para esta y todas las dársenas bonaerenses.

Con tal objetivo fue creado a principios de este año el Consorcio, bajo la figura de un ‘ente públicos no estatal’ con mayor autonomía, conformado por representantes del gobierno de la provincia, los municipios intervinientes, sindicatos y privados, a cargo de la extensa esclusa del Docke: 504 hectáreas, una circulación de 3.600 buques por año y 1.500 camiones diarios; tanques de gas de YPF y una de las refinerías más grandes del país de Shell y la principal terminal de contenedores, Exolgan.

En la entrevista con Trade News (28/3), Semmartin anuncia que “Dock Sud va a ser una máquina de ganar dinero”, para luego asegurar que “el puerto (público) no tiene que ganar dinero: si (el balance) da cero está perfecto, siempre que invierta en dragado, en iluminación, en muelles funcionando, en seguridad.”. En corto, el funcionario busca colocar a Dock Sud como una máquina de ganar dinero… para los capitalistas, para quienes plantea una reducción de tarifas.

En el relato de Semmartin, “las empresas crecieron solas, el puerto nunca las acompañó, las inversiones públicas no existieron, se dragó mal”. El presidente presenta las cosas al revés: tales desmanejos fueron en enorme beneficio de los capitalistas, a los que tanto el PJ como Cambiemos le dieron el espacio y una enorme libertad de acción. Tal es el caso con los negocios de dragado, en el que las firmas de Shell hacían y siguen haciendo el mismo trabajo para sobrefacturar precios, mientras el Estado miraba y sigue mirando para el costado.

El funcionario plantea un reforzamiento de la presencia de Prefectura, Migraciones y Aduana en el puerto. Quiere una militarización de Dock Sud, para utilizarla contra los obreros del puerto que enfrenten la privatización y ajustes sobre sus condiciones laborales y salariales. Los antecedentes del hombre abonan esta idea: experto en protección informática y mano derecha de Cristian Ritondo (a cargo de la Seguridad de la provincia), Semmartin fue en su momento enjuiciado por disparar por la espalda y dejar lisiado a un hombre luego de una discusión, al grito de "¡Te voy a matar! ¡Los voy a matar a todos!" (RealPolitik, 2/5/18). Sin ir más lejos, los obreros portuarios denunciaron fuertes aprietes contra ellos, cuando Semmartin oficiaba como director de seguridad portuaria de Dock Sud. Con este prontuario encima, Vidal lo designó primero como delegado portuario y ahora como presidente.

El Ejecutivo municipal de Avellaneda, del “Nac&Pop” Gustavo Ferraresi y con participación en el consorcio, no ha abierto la boca ante estas declaraciones anticipatorias, que prevén ajuste, desalojos y empeoramiento en las ya hoy muy malas condiciones de vida de los vecinos y trabajadores. Y es que no lo harán, como tampoco las burocracias sindicales intervinientes que vienen teniendo (con o sin consorcio) acuerdos millonarios con los Shell y Exolgan.

Rechazamos cualquier tipo de privatización de los puertos, y le oponemos la nacionalización de todos los recursos naturales y estratégicos, la banca y el comercio exterior bajo control obrero.

Un plan de obras en las barriadas del Docke, Villa Inflamable, Villa Tranquila, El Anglo, etc., bajo control de comisiones de vecinos y trabajadores  de las barriadas. Basta de pibes que nacen con plomo en sangre o enfermedades venéreas a causa de la contaminación de las petroquímicas.

A los Semmartin, Macri, Vidal, Ferraresi y compañía que gobiernan con el objetivo de la obtención de grandes ganancias para los pulpos empresariales (en esta ocasión los puertos), empeorando las condiciones mínimas de vida de los vecinos y trabajadores, le oponemos, en las calles, una alternativa obrera y socialista.

Que la crisis la paguen los capitalistas.

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