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16 de abril de 2019

Jubilada intentó suicidarse en el subte porque “no le alcanza” para la comida y los medicamentos

El sindicato de trabajadores del subterráneo, AGTSyP, reportó la angustiosa situación de una jubilada que se tiró a las vías en la estación de Lavalle de la línea C.

Luego de que la conductora de la formación lograse frenar a tiempo, la señora señaló que su intento de suicidio se debía a que “no puede comprar medicamentos para su enfermedad” y que ni siquiera le alcanza para comer.

El episodio da cuenta de las consecuencias brutales de la política económica del gobierno nacional y los provinciales sobre la población trabajadora y en particular sobre los pasivos.

La jubilación mínima, que es la que percibe la mayoría, viene perdiendo año tras año su capacidad adquisitiva, y de forma acelerada desde la reforma previsional aprobada en el Congreso en 2017 por el macrismo y el PJ. Actualmente se encuentra en $10.400, contra una canasta básica de la tercera edad que llegó en marzo a los $30.524, según un informe de la Defensoría del Pueblo de la Tercera Edad.

Los medicamentos y alimentos, que componen una parte sustancial de esa canasta, han tenido enormes aumentos que superan el ya alto índice inflacionario. Un reciente informe del CEPA estima que entre mayo de 2015 y febrero de 2019 los medicamentos se incrementaron en un 257% y que “en el caso de los más consumidos por los jubilados, como los que se recetan para tratar la hipertensión y otras afecciones cardiovasculares, los aumentos acumulan más del 540 por ciento” (Página12, 19/3). Esto mientras la jubilación mínima se reajustó un 172%. El área de tercera edad de la Defensoría del Pueblo Bonaerense reportaba días atrás la suspensión creciente de tratamientos crónicos y hasta la toma de créditos (¡!) para poder adquirir los remedios.

La nueva reforma previsional que cocinan el FMI y el gobierno plantea un agravamiento de este cuadro, aumentando la edad jubilatoria, instaurando una fórmula de actualización todavía más regresiva y recortando aún más el monto inicial. Un camino para liquidar el régimen previsional y transformar las jubilaciones en subsidios mínimos “a la vejez”.

Amerita una respuesta contundente y unificada de jubilados y trabajadores activos contra esta precarización insoportable de la vida, para derrotar el ajuste del FMI, Macri y los gobernadores.
 

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