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25 de abril de 2019 | #1545

Santa Fe: el Frente de Izquierda tiene que estar

Este 28 de abril, elecciones en toda la provincia

Este domingo 28 de abril serán las Paso en Santa Fe. La elección del nuevo gobernador está fuertemente atada al debate nacional sobre el rumbo del país de cara al recambio presidencial, con todas las fuerzas patronales mellado para ganar terreno a través de explotar los límites de los bloques adversarios.

El derrumbe electoral de Cambiemos, que se viene procesando en las elecciones provinciales previas, no parece tener vuelta atrás en Santa Fe, lo que motivó la presencia en pocos días de Carrió y Macri que se lanzaron a un ataque contra el gobierno del Frente Progresista por el agravamiento del crimen narco -retomando la campaña que supo hacer el kirchnerismo contra el socialismo- vinculando a Antonio Bonfatti con la banda de Los Monos. En verdad ‘son todos narcos’, considerando que PJ, PRO y PS tienen funcionarios vinculados directamente con el tráfico de drogas; lo más importante, todos ellos defienden los canales económicos que favorecen el narco lavado: puertos y casinos privados, especulación inmobiliaria y financiera. Sólo el Partido Obrero y el Frente de Izquierda plantean desmantelar el entramado corrupto, que parte de nacionalizar los puertos y la banca, estatizar el casino, y poner todo este proceso bajo control obrero – la clase social verdaderamente damnificada.

Así las cosas el macrismo se apresta a salir tercero en Santa Fe, compitiendo con el PS la disputa por los despojos en que han dejado a la provincia debido al alto endeudamiento en dólares y el ajuste del Pacto Fiscal para cumplir con las ‘metas’ del FMI. La sobrevida del progresismo queda atada al derrotero del PRO pero también del peronismo, tratando de recoger los votos que emigren del primero y de las expectativas en torno a una ‘tercera vía’ con Lavagna. La apuesta de Lifschitz a esta variante de recambio capitalista demuestra que el progresismo lejos de ser un camino de independencia sobre la grieta, es sucesivamente furgón de cola de todos los bloques capitalistas.

En un cuadro de derrumbe industrial, con 240 empresas con preventivos de crisis, 200 cerradas, 80 mil puestos de trabajo perdidos en los últimos años y el dato palpable de que Rosario es la ‘capital de la desocupación’, la propuesta de consulta popular (No vinculante) para reformar la Constitución vía una constituyente, no pasa de una operación reaccionaria con un barniz democratizante que, en primer lugar, fue el instrumento que tuvo Lifschitz para tender un puente al peronismo federal. Recordemos que en 2018 estuvo reiteradas veces junto al oligarca gobernador de Salta, Urtubey, para habilitar la ley de Narcomenudeo. Junto con esto, la reforma plantea la reelección de gobernador, el último clavo del régimen reaccionario, que incluye un sistema electoral personalista y proscriptivo.

A la interna con Bielsa, al gobierno con Perotti y Cristina

Según varias encuestas el peronismo se perfila como la primera fuerza electoral, que el kirchnerismo, la burocracia sindical y los satélites estalinistas llaman a reforzar, votando en la interna la candidatura de María Eugenia Bielsa, la ex vicegobernadora del fallecido cacique del PJ Jorge Obeid. La lógica política de este dato es coincidente con el dominio de los llamados barones del Senado sobre el interior provincial, en tanto representantes de los intereses sojeros y vinculados también al narcotráfico y expresa la emigración de todo un sector vinculado del agronegocio del apoyo a Macri. El llamado de CFK a votar a Omar Perotti, luego fue bajar al candidato propio, demuestra el compromiso de los K con los intereses capitalistas que representa un brete para todo un sector del activismo que apoya el ‘Hay 2019’ y no quiere votar al más macrista de los peronistas. Esta es la función de Bielsa, una contención de votos dentro del PJ, una contradicción que resta ver cómo se desenvuelve de cara a las generales.

El apoyo del centroizquierda que se referencia en la nueva política a la candidatura de Bielsa, que además lleva como primera candidata a diputada a una enemiga jurada del aborto legal, Silvina Frana, está intentando ser sorteado mediante excusas mediáticas y con una campaña que evita tomar definiciones sobre la situación política de conjunto, dando cuenta del carácter provinciano y falso localismo de Ciudad Futura y cia., es decir, de la falta de brújula política en el marco de una crisis excepcional.

Fuera el FMI: somos la izquierda, tenemos que estar

En condiciones adversas por el brutal despliegue de aparatos, empezando por la dispendiosa campaña del gobierno provincial con recursos del Estado y las varias campañas sucias que están en curso, desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda nos hemos dirigido a los trabajadores, las mujeres y la juventud con un planteamiento de independencia de clase para separar políticamente a la clase obrera de los responsables de la bancarrota de Santa Fe y el país, delimitando campos con quienes dicen “defender Santa Fe” para luego votar las leyes de Macri y el FMI y colaborar con el ajuste manteniendo la tregua sindical. 

Desenvolvimos una campaña militante en fábricas, barrios, facultades y terciarios de buena parte del territorio provincial, ligando un planteamiento democrático que recoge las dificultades propias de una provincia donde predomina el centroizquierda, con el desarrollo de un programa: fuera el FMI y no pago de la deuda, aborto legal y separación de la Iglesia del Estado, paro activo y congreso de delegados de base para que irrumpa la clase obrera para hacerle pagar la crisis a los capitalistas.

Superar los 40 mil votos al FIT serán un espaldarazo para el conjunto de los explotados que necesitan salir a luchar ahora para derrotar el plan de guerra de Macri, el FMI y los gobernadores del ajuste. Para esto, será vital que seamos cientos de fiscales defendiendo el voto al FIT. Sumate a esta campaña en po.org.ar/elecciones-2019/santafe

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