fbnoscript
2 de mayo de 2019 | #1546

Las elecciones en Santa Fe

Hacia el recambio capitalista en medio de la crisis

Las Paso de Santa Fe confirmaron los pronósticos políticos previos a la votación. El PJ se alzó con la mayor cantidad de los votos a gobernador con el 42%, con Omar Perotti a la cabeza de la interna contra María Eugenia Bielsa, a quien duplicó en número de votos. El segundo lugar fue para el Frente Progresista que encabeza el ex gobernador Antonio Bonfatti, con el 31%; y, en una tercera y lejana posición, quedó José Corral, el candidato radical de Cambiemos y actual intendente de Santa Fe, con el 19%. Así las cosas, el 90% del electorado optó entre el PJ, el Frente Progresista y Cambiemos, en una elección donde participaron el 70% de los electores. Se empezó a procesar por esta vía un recambio gubernamental en la provincia de la mano del desplazamiento del capital agroexportador y sojero al PJ, que tiene en Perotti un aliado de vieja data.

La lista de diputados del Frente Progresista obtuvo medio millón y medios de votos; de repetirse esta elección, la mitad de los diputados de la cámara baja estará integrada por este bloque debido al sistema D´hont que rige en Santa Fe. Miguel Lifschitz dejaría su cargo como gobernador para ser el jefe de la “oposición” en diputados a un potencial gobierno de Perotti, un sistema de cogobierno entre “progresistas” y peronistas que se reproduce -con distintas composiciones- a escala de municipios y concejos en toda la provincia.
La otra mitad de la cámara quedaría integrada por el PJ (14%), el PRO (7%) y la alianza de corte derechista y clerical (Unite por la Familia y la Vida) que encabeza la ex Gran Hermano Amalia Granata, que tuvo una elección destacada de 150.000 votos y quedó posicionada en un cuarto lugar. Entre el centroizquierda de Giustiniani y Del Frade llegan a un 4,6%, ingresado con lo justo.

En Rosario, el socialismo sufrió un duro revés con la victoria de Pablo Javkin de la UCR contra la candidata oficialista del PS -Irizar- colocándose virtualmente como el futuro intendente de esta ciudad.

Los resultados contradictorios del progresismo expresan por un lado que esta coalición provincial pagó el costo político de haber aplicado en Santa Fe el libreto de Macri, el FMI y los gobernadores del ajuste contra las mayorías laboriosas; no obstante esto, pudo sostenerse en un segundo lugar, favorecido por el derrumbe de Cambiemos que venía de ganar la provincia en 2015 y 2017, y fue sin dudas el gran derrotado de la elección santafecina.

El Frente de Izquierda, el piso proscriptivo y los problemas políticos

El Frente de Izquierda no superó el umbral que marcan las Paso provinciales (1,5% del padrón electoral) en ninguna de las categorías provinciales, un problema que advertimos en la campaña electoral y que no pudimos resolver. El MST, que fue expulsado del Frente Social y Popular tras la alianza de Del Frade y Ciudad Futura, tampoco pasó y quedó por detrás del FIT. El dominio del electorado de los partidos de estado y la falta de desarrollo de la izquierda quedaron expresados en esta forma electoral.

En la categoría a gobernador los resultados dan el 2% de los votantes, superando el 1,5% pero que debido al piso provincial no alcanzó para entrar en las generales. A diputado provincial el FIT obtuvo el 1,33% de los votantes. La votación del FIT en Rosario estuvo por arriba de este promedio, con el 3,64% a gobernador y el 2% en diputado provincial, cayendo mucho en Santa Fe y en el interior de la provincia, deprimiendo el resultado general. Superamos el piso en las categorías locales de Villa Gobernador Gálvez y Granadero Baigorria; para concejales en Villa Constitución y Cañada de Gómez. En el departamento de San Lorenzo pasamos para gobernador y diputado provincial, e hicimos una gran elección en el municipio de Capitán Bermúdez con casi el 9% de los votantes, que deja planteada la posibilidad cierta de revalidar la banca del PO con Gustavo Fenoy en las generales. En Beltrán la elección fue del 2,82% para diputado y 5,46% para concejal.

El piso provincial, más alto que el nacional de las Paso, ha sido un obstáculo para que la izquierda revolucionaria continúe en la batalla electoral. Dicho esto, está planteado el problema del escaso desarrollo del clasismo en Santa Fe, donde el centroizquierda resulta un obstáculo que no estamos pudiendo franquear. El desarrollo del frente único de la izquierda queda a la vista como una tarea irresuelta. El desarrollo incipiente que hemos conquistado en sindicatos y gremios estudiantiles forma parte de este balance, a la luz de las tareas sindicales que se vienen en la próxima etapa.

La consigna vector que orientó nuestra campaña, “Somos la izquierda, tenemos que estar” anticipó estos problemas políticos, delimitando campos políticos y señalando la necesidad de reforzar un bloque político de independencia de clase. Con la campaña llegamos a concentraciones obreras fundamentales, a facultades y terciarios, a nuevas barriadas, abrimos trabajo político en casi una decena de nuevas ciudades de la provincia, planteando la posibilidad de ampliar nuestro trabajo partidario. De estos avances en el reagrupamiento obrero y de un balance político a conciencia de nuestros límites y aciertos, salimos para seguir luchando por forjar una fuerza política capaz de hacerle pagar la crisis a los capitalistas y sus secuaces.

En esta nota:

Compartir

Comentarios