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16 de mayo de 2019 | #1548

El anticordobazo de Schiaretti

El anticordobazo de Schiaretti

El voto a Schiaretti como oposición al macrismo refleja un impasse en la conciencia política popular

Juan Schiaretti sacó el 54% de los votos. Después de veinte años de gestión, el PJ obtiene su mejor resultado, por encima del 51% obtenido por De la Sota en 2003, y por encima de la mejor elección del propio Schiaretti, cuando obtuvo el 40% en 2015.

Del mismo modo, el resultado casi duplica la votación del PJ de 2017, cuando perdió por más de veinte puntos con el candidato del macrismo. Sin dudas, el PJ desarrolló en la elección la maniobra de presentarse como un opositor al gobierno nacional; el resultado obtenido marca que, en Córdoba, el conjunto de las formaciones políticas del capital pilotean un relevo político al derrumbe de Macri. Pero, contradictoriamente, el triunfo de Schiaretti representa el triunfo de un macrista, lo que marca la estrechez de la perspectiva política y social de toda la política capitalista para afrontar la crisis nacional.

Cuando faltan pocos días para que se cumplan 50 años del Cordobazo, se ha producido un anticordobazo electoral mediante el voto a un ex gerente de Fiat, integrante de la Fundación Mediterránea de Cavallo, firmante del pacto fiscal con Macri del robo a los jubilados y partícipe de las 104 leyes del ajuste de Macri, incluido el Presupuesto 2019, redactado por el FMI. El kirchnerismo hizo una contribución a este resultado del PJ macrista levantando su lista. Tengamos en cuenta que en la anterior elección a gobernador, su candidato Accastelo sacó un 17%, que ha ido casi integralmente a Schiaretti.

Al mismo tiempo, la elección marca un nuevo episodio de la caída de Cambiemos. Entre las dos listas referenciadas con el espacio, ni siquiera pudieron mantener la votación que obtuvieron juntos en 2015. De esa forma, han perdido la intendencia de la capital provincial que, por primera vez, pasa a gestionar el PJ. El apoyo de Carrió, Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal a Mario Negri  terminó por sepultar su candidatura, que obtuvo apenas el 18%. El otro candidato de Cambiemos, Ramón Mestre (actual Intendente de Capital), realizó, por lejos, la peor elección del radicalismo, descendiendo al 9% de los votos en la capital, y al 11% en toda la provincia. Estos resultados, la división y la floja campaña realizada, ratifican el giro mayoritario de la clase capitalista cordobesa al armado del PJ.

El Frente de Izquierda ha retrocedido, pasando del 4,9% para gobernador y 6,3% para legisladores en 2015 al 2,6 y 3%, respectivamente. Con estos resultados, el FIT está ingresando un legislador e ingresa en el Concejo Deliberante de la capital por primera vez. El MST, ajustadamente, con el 1,84%, consagra una diputada provincial también. La votación del FIT y de la izquierda en general refleja en el terreno electoral el estado subjetivo de la clase trabajadora, que ha sido golpeada fuertemente por la crisis y por las políticas de desocupación y pobreza de Macri y Schiaretti. Los grandes movimientos de lucha de las mujeres y la juventud tampoco se expresaron en la elección. En ese sentido, hay que valorar más aún el gran trabajo de reagrupamiento realizado y que coronamos con la movilización de unos 1.200 fiscales organizados por el PO.

Soledad Díaz, primera legisladora del FIT, expresó: “Con una campaña que intentó desvincular a la provincia de la crisis política y económica nacional, Schiaretti logró su objetivo. En momentos en que los capitalistas debaten un recambio ordenado al gobierno de Macri, los resultados de Córdoba postulan a Schiaretti en esa dirección. La campaña del Frente de Izquierda, lejos de los límites de la mera propaganda electoral, echó luz en cuanto a que la clase capitalista debate una alianza política para descargar la crisis sobre los trabajadores. Desenvolvimos un programa ligado a las principales luchas de la provincia y con asambleas, plenarios y congresos reagrupamos a los trabajadores, las mujeres y sectores populares de la provincia detrás de una alternativa política de izquierda. En el tramo final de la campaña, con un operativo de más de 1.000 fiscales del PO en los barrios de la ciudad y el interior de la provincia, ligamos lo más dinámico del activismo. En este escenario, las bancas en la Legislatura y en el Concejo constituyen la base para el intervención de los trabajadores que, más temprano que tarde, enfrentarán con movilización el ajuste de Schiaretti, Macri y el FMI”.

Por su lado, Cintia Frencia, elegida concejal, dijo: "El triunfo de Martín Llaryora en la ciudad de Córdoba, ratifica el derrumbe de Cambiemos, que se presentó con listas divididas y sufrió una derrota histórica en la capital. En una ciudad atravesada por los despidos, suspensiones y la desocupación, el repudio al macrismo fue capitalizado por el PJ, que se esforzó por despegarse del gobierno nacional. En este cuadro, la elección del Frente de Izquierda en la ciudad marca una base para levantar una fuerza política capaz de enfrentar el ajuste. Con una intensa campaña llegamos a cada barriada, organizando a los trabajadores, las mujeres y la juventud, para afrontar un cuadro que profundizará el plan de guerra contra los sectores populares".

El voto a Schiaretti como oposición al macrismo refleja un impasse en la conciencia política popular y de la clase obrera en particular, ante la magnitud de la crisis capitalista y el período convulsivo, de reforzamiento de la ofensiva capitalista que plantea la ruta de la burguesía expresada en los 10 puntos de Macri, que Schiaretti podría suscribir enteramente junto al apoyo recibido por todas asociaciones patronales.

Por eso mismo, la votación será sólo un episodio de una crisis de enorme envergadura, en la que la campaña realizada por el Partido Obrero, como la que haremos en las Paso de agosto y en las generales de octubre, tendrá el propósito de preparar a los trabajadores para intervenir como fuerza social autónoma y movilizada en las crisis y choques que inevitablemente se plantearán. El voto a Schiaretti es un seguro camino de derrota para la clase obrera del que han sido partícipes todas las alas del peronismo y también el kirchnerismo tras la orden de Cristina de bajar la lista K. El voto al FIT prepara una vanguardia obrera para enfrentar los desafíos.

 

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