fbnoscript
18 de mayo de 2019

CFK cede a la presión de los "mercados"

Declaración del Comité Ejecutivo del PO

1. El anuncio de la fórmula presidencial realizado por Cristina Kirchner implica una capitulación a la presión del gran capital financiero internacional, que por distintas vías había manifestado que rechazaba un nuevo gobierno de la ex presidenta. Esta presión la encabezó el FMI y los fondos de inversión, que de manera pronunciada están fugando los capitales del país a la vista de todos, creando las condiciones para un estallido financiero en el corto plazo. La renuncia a su candidatura presidencial, siendo que todas las encuestas le asignan el primer lugar en la intención de voto en las PASO y en las elecciones generales, y también ahora un triunfo en un eventual ballotage, supone de parte de Cristina Kirchner una concesión directa a este golpe de mercado. Coloca al tope de la fórmula a Alberto Fernández, un hombre que tiene cero votos propios, confirmando que se trata de una maniobra al servicio de la “gobernabilidad” del repago de la deuda y por lo tanto del ajuste del FMI.

2. Alberto Fernández fue presidente de la superintendencia de las AFJP bajo el menemismo y en esa medida, un hombre de confianza de los grandes bancos que hicieron negocios abusivos a costa de los ahorros de los trabajadores y jubilados. Como jefe de gabinete de Néstor Kirchner jugó un papel central en la reestructuración de la deuda en default, reconociendo títulos totalmente desvalorizados. Su ruptura con el kirchnerismo estuvo directamente vinculada al conflicto con el capital agrario, con el cual mantuvo sus lazos cuando el gobierno anterior chocó por el cobro de las retenciones. Con Alberto Fernández, por lo tanto, Cristina Kirchner buscó designar como candidato a presidente a un hombre que cuenta con la confianza del gran capital y que fue socio estrecho del Grupo Clarín en los comienzos del gobierno de Néstor Kirchner.

3. El encumbramiento de Alberto Fernández como candidato a presidente estuvo precedido por una política derechista del kirchnerismo en las elecciones provinciales. Su apoyo no retribuido a Schiaretti en Córdoba, uno de los más macristas de los gobernadores del PJ, y a Perotti en Santa Fe, un hombre de los grupos sojeros, anticipó esta decisión de renuncia a su candidatura presidencial. Ahora, por la vía de esta fórmula, Cristina Kirchner buscará lograr la unidad con las otras fracciones del pejotismo y del massismo, en nombre de una unidad nacional con quienes gobernaron con Macri en estos casi 4 años, votándoles sus leyes y aplicando su política de ajuste en las provincias. Otro antecedente inmediato fue la presencia del grupo mediático Vila-Manzano, ligado a Massa, tanto en la presentación del libro “Sinceramente” en la Rural, como en la presentación de Kicillof en EEUU, garantizando el repago de la deuda y la no ruptura con el FMI. De hecho, en el mismo momento en que Cristina presentaba su libro, Kicillof daba esas garantías en Nueva York.

4. La insistencia en que “aquello por lo que se convoca a la sociedad, pueda ser cumplido” (frase dos veces repetida), anticipa una política de ajuste que será justificada en nombre de la herencia recibida del macrismo. En la Feria del Libro, en oportunidad de la presentación de su libro, CFK propuso un “contrato social” emulando a Perón de 1973-74 y su “pacto social” capitaneado por Gelbard. Ese pacto social debutó con el congelamiento de salarios y buscó descargar la crisis del momento sobre las espaldas de los trabajadores.  Para el replay de esa política Cristina Kirchner buscará el concurso de la burocracia sindical de la CGT, de modo tal que asegure una ´paz social´ para imponerle a los trabajadores el programa capitalista en boga –reforma laboral y previsional.

5. Cristina ha propuesto un gobierno de “reconstrucción nacional” como el que llevó adelante Néstor Kirchner, comparando la actual situación a la resultante de la crisis del 2001. Y, precisamente, allí fue que Lavagna, siendo Alberto Fernández su Jefe de Gabinete, encabezó la operación de los canjes de deuda que rescataron los bonos basura de la deuda defaulteada, lo que le vale al ex ministro la confianza por parte del capital financiero. Cristina coloca un Lavagna al tope de la fórmula presidencial. Por otra parte, esta fórmula establecerá una experiencia bicéfala sin antecedentes: Alberto Fernández al frente del Poder Ejecutivo y Cristina como jefa del parlamento. Más allá de su potencial de crisis política, con esta propuesta de gobierno Cristina renuncia al papel de arbitraje que cumplió, especialmente en su segundo mandato, ejerciendo un tardío bonapartismo en su etapa declinante.

6. La decisión de Cristina Kirchner de cederle la candidatura presidencial a Alberto Fernández tendrá con seguridad un impacto en el armado del Peronismo Federal y de Lavagna. El propósito de designar a este derechista a la cabeza como candidato a presidente es restarle fuerza al armado alternativo, ya sea por un apoyo directo a la fórmula o sea porque admitan competir en unas PASO en común. En cualquiera de ambas variantes se reforzará una salida por derecha, con el apoyo de los Manzur, Bertone, Corpacci, Insfran, el peronismo de la Provincia y Cía.

7. Con seguridad la decisión de Cristina Kirchner agravará la crisis de la candidatura de Macri, que ya viene siendo duramente cuestionada por sus propios aliados. Se deberá esperar que en las próximas semanas crezcan los reclamos para que Macri admita participar de unas PASO de Cambiemos o ceda la candidatura en favor de Vidal u otros personajes de su espacio, ante el peligro de un derrota en primera vuelta.

8. Los llamados progresistas que se pasaron al kirchnerismo, Lozano, De Gennaro, Donda, Pino Solanas, etc. en la expectativa de que Cristina Kirchner formalice su candidatura ahora deberán decidir si admiten como candidato a un hombre con fuertes lazos con el capital financiero.

9. El Partido Obrero, integrante del Frente de Izquierda, llama a los trabajadores y a todos los sectores populares a sacar las conclusiones de esta capitulación política, y reforzar la lucha contra el régimen del FMI y por una alternativa de independencia política de la clase obrera y los explotados. Por una salida que tenga por eje la ruptura con el FMI, la nacionalización de la banca y los recursos estratégicos, como parte de un plan económico, social y político de los trabajadores que parta de la satisfacción de sus reivindicaciones más urgentes.

Comité Ejecutivo Nacional
del Partido Obrero
18/5/19

 

Compartir

Comentarios