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13 de julio de 2019

La Matanza: fuera la gendarmería de los barrios

Fernando Espinoza, ex intendente del distrito y diputado nacional del PJ, largó la campaña en La Matanza para volver a gobernar el municipio abogando por la militarización de los barrios.

Como lo muestran los primeros spots de campaña electoral, la principal "propuesta" que nos trae el PJ local en el frente encabezado por Fernández-Fernández es la promesa del reforzamiento del aparato represivo.

Esa es la respuesta ante el ajuste y las condiciones cada vez más deplorables en las que se encuentra el distrito, que, lejos de significar una salida favorable para las barriadas más humildes, apunta a avanzar con la represión, con la doctrina Chocobar del gatillo fácil de Patricia Bullrich, para sostener el régimen de miseria del FMI.

En el marco de un ajuste brutal donde crecen los despidos y las suspensiones, el sistema de salud y la educación pública muestran un derrumbe total por los recortes presupuestarios. El municipio de La Matanza, históricamente gobernado por el pejotismo, ha sido el principal ejecutor de los recortes presupuestarios distritales en las partidas para desarrollo social y la infraestructura en general y ha colaborado con las patronales que despiden y suspenden.

https://www.facebook.com/Matanzavivacomunicacion/videos/2890417067666160/

La demagogia de la crítica al gobierno de Macri y Vidal se cae completamente al ver el programa común al servicio del FMI y la bancarrota capitalista.

En los spots electorales Espinoza plantea: "Alberto Fernández y Axel Kicillof se comprometieron a que la Gendarmería vuelva a La Matanza para que nuestros vecinos vuelvan a estar seguros". Esto cuando aparecen cada vez más casos de gatillo fácil en el distrito provocados por las “fuerzas del orden”.

La función que cumplen y que cumplirán las fuerzas represivas es la de defender un régimen de explotación y reprimir las luchas de la población trabajadora.

El de Espinoza es un claro mensaje de apoyo a la reinstalación militar para cubrir la tarea de la represión interna. Se trata de una continuidad de los Fernández, Massa y Kicillof que formaron parte del gobierno anterior que nombró al genocida César Milani.

Hoy apuntan a continuar con una política que intenta amedrentar a los trabajadores que salen a la lucha, como sucedió en Interpack donde Verónica Magario envió un centenar de efectivos de infantería de la bonaerense para bloquearle la entrada a los obreros despedidos.

También está como antecedente en el distrito el emblemático caso de Luciano Arruga, un caso testigo del funcionamiento del aparato policial que regentea las redes de trata, el narcotráfico y organiza los asaltos en los barrios amenazando a los pibes en condiciones de mayor vulnerabilidad.

La salida es organizarse

Mientras las campañas del macrismo y el kirchnerismo apuntan al pago del FMI y a que la crisis la paguen los trabajadores, el Partido Obrero en el Frente de Izquierda Unidad lucha para transformar la campaña electoral en una intervención política de los trabajadores en cada barrio, lugar de trabajo y estudio, dando la batalla contra la ofensiva patronal y oficial.

La llegada de más fuerzas represivas no va a bajar la cantidad de delitos porque ellas mismas son las promotoras y encubridoras.

No a la Gendarmería en los barrios matanceros, basta de gatillo fácil y doctrina Chocobar. Que la crisis la paguen los capitalistas.

Vamos con el PO en el FIT-U.

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