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16 de julio de 2019

Vaca Muerta: un incipiente despegue que tiene carácter precario y precarizador del trabajo

El derrotero de la explotación depende de la crisis mundial
Por Norberto E. Calducci
candidato a senador por Neuquén del FIT-U

Montados sobre variables que no dominan, como el precio del petróleo y la paridad cambiaria, el gobierno nacional y el de la provincia del Neuquén, hacen demagogia con el incipiente despegue de Vaca Muerta, donde a las inversiones por un lado, le corresponden desinversiones por el otro.

Hace apenas unos meses el futuro brillaba a partir del tigh gas (uno de los denominados hidrocarburos no convencionales) de la mano de los subsidios oficiales -hoy retaceados-, para pasar ahora al shale oil (otro de los no convencionales) empujado por el precio internacional del barril de petróleo.

Pero la realidad muestra la precariedad de todo este proceso. “En los últimos meses se cerraron 120 pozos” de tigh gas, informa el suplemento de energía de La Mañana de Neuquén (12/7/2019). Actualmente, “De unos 40 equipos en actividad que hay en Neuquén, apenas ocho perforan formaciones tight”, agrega.

De un futuro venturoso de la mano del gas no convencional (tigh gas), ahora sostienen lo mismo  pero del petróleo no convencional (shale oil).

Pero el shale oil sufre de un mal congénito: los pozos, aunque arranquen con una producción inicial elevada y creciente cada año, ésta decae abruptamente en un corto tiempo, lo que obliga a abrir permanentemente nuevos pozos (modo factoría al estilo de EE.UU.), cuya producción inicial mitigue el decaimiento productivo de sus antecesores, para así mantenerlo en el tiempo. Es decir, hay que perforar miles de pozos (con inversiones de decenas de miles de millones de dólares en pozos e infraestructura) para compensar la declinación.

Esto está muy lejos del ritmo actual de Vaca Muerta, dado que, por ahora, todos los planes de inversiones para salir de la etapa piloto, son a varios años o directamente no se han cumplido: “El acuerdo para Vaca Muerta fracasó en el tramo de las inversiones que pronosticó el Gobierno. En enero de 2017, Mauricio Macri anunció una lluvia de inversiones a cambio de la flexibilización laboral. El Presidente dijo que las empresas se comprometieron a invertir 5000 millones de dólares ese año y ‘más que duplicar’ esa suma en los años siguientes. A dos años y medio de aquel anuncio, lo único que se cumplió fue la precarización de las condiciones laborales.” (La Mañana de Neuquén, 25/5).

Son los vientos de la arena mundial, la crisis capitalista, las guerras -o sus preludios- en Medio y el Lejano Oriente, las que inflan o desinflan las velas de Vaca Muerta.

Los Macri-Pichetto o los F-F solo pueden postularse para ser garantes del negocio de moda en Vaca Muerta, pero no podrán ser quienes decidan sobre el rumbo de la actividad.

Como candidato a senador por el FIT-U uno de los ejes de nuestra campaña es por la expropiación sin pago de toda la industria energética bajo control obrero, para dedicar esos recursos al desarrollo de la obra pública. Y garantizar las condiciones de seguridad e higiene en los yacimientos con los comités obreros con derecho a paralizar la producción cuando el trabajo no reúna condiciones seguras. Es el único planteo civilizatorio, lo demás es barbarie revestida de demagogia.

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