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22 de julio de 2019

Comodoro Rivadavia: por un sistema energético al servicio de los trabajadores

Y contra la depredación capitalista del medioambiente

Durante la campaña municipal en Comodoro Rivadavia algunos candidatos pusieron como objetivo de su futura gestión el desarrollo del parque industrial de la ciudad petrolera.

La propuesta omite uno de los problemas fundamentales de la ciudad: el inminente colapso de los servicios públicos producto de la deuda de las cooperativas con la mayorista CAMMESA. Además, de modo deformado, la propuesta expone la necesidad de un sistema energético al servicio de las necesidades populares, como condición de un plan de industrialización y desarrollo humano.

Desde el Partido Obrero y el Frente de Izquierda - Unidad convocamos al pueblo trabajador a movilizarse por una salida propia frente a la crisis energética. Es necesaria la apertura de los libros de las cooperativas de servicio y las operadoras petroleras, para que den cuenta de lo que consumen y a qué precio. Esto en la perspectiva de la nacionalización del sistema energético bajo control de los trabajadores, así como de los recursos naturales estratégicos como el gas y el petróleo (lo que reduciría los costos de la energía).

Como para tener en cuenta cómo se malgastan los recursos de las y los trabajadores de Chubut, sólo la operadora Panamerican Energy de los Bulgheroni tiene una capacidad de generación de 400 megavatios contra los casi 70 que tiene Comodoro. Cuando el presidente Macri vino a la inauguración del parque eólico Manantiales Behr, lo que presenciábamos era un saqueo en regla: el parque eólico no aporta ni uno de los 99 megavatios que produce con sus 30 aerogeneradores, sino que abastece, por ejemplo, a empresas automotrices como la Toyota en Pta. Zárate; Profertil S.A. Pta. B. Blanca; Coca Cola FEMSA Pompeya; Nestlé Firmat, Villa Nueva y Santo Tomé; como así también –y en mayor medida– a edificios y refinerías de YPF.

O los trabajadores empezamos a controlar lo que nos pertenece, los recursos naturales y la energía que con ellos se produce, o el capital y sus partidos continuarán con la depredación ambiental (o la apropiación de las “energías limpias”)  para intentar prorrogar su decadencia histórica. Muestra de esto es la famosa Ley Ginle que promueve el uso de energías renovables (que incluye ahora biodiesel) hasta un 8% de la matriz energética (¿por qué no más?), mediante beneficios impositivos y líneas de crédito a las empresas, es decir una ley al servicio del negocio capitalista y las corruptelas de la obra pública, con la excusa del cuidado del medioambiente.

En Argentina, Chubut y sus recursos naturales en particular, son la zona de sacrificio ofrecida como prenda al FMI y a los acreedores de la deuda externa. Tanto los Fernández como los Macri-Pichetto y Lavagna-Urtubey están condicionados por sus compromisos actuales y futuros con el FMI, por lo tanto no pueden ofrecer una salida opuesta a los tarifazos y al saqueo ambiental.

Llamamos a romper con el régimen del FMI y utilizar las inminentes elecciones como una plataforma de lucha programática, preparatoria de los choques que vendrán, y reagruparse en torno a las propuestas que figuran en los 20 puntos programáticos del Frente de Izquierda – Unidad. Proponemos: anulación de los tarifazos. Nacionalización y reestatización sin pago de todas las empresas privatizadas bajo control, administración y gestión de trabajadores y control de los usuarios populares. Renacionalización sin pago del 100% de YPF y de todas las empresas petroleras: por una empresa nacional estatal única que funcione bajo el control y la gestión de sus trabajadores. Por un plan nacional energético controlado por los trabajadores que lleve gas natural y luz a todos los hogares.

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