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15 de agosto de 2019 | #1560

La campaña del PO y el FIT-U al servicio del “Fuera Arcioni” y el “Chubutazo”

Los resultados a nivel ejecutivo de las elecciones en Chubut arrojan un 50% para los Fernández, un promedio casi 10 puntos abajo del promedio nacional por parte del macrismo, con un 22%, y un 8% para Lavagna. La cuarta fuerza es el Frente NOS de Gómez Centurión, un voto fuertemente derechista y anti-derechos. En quinto lugar se ubica el Frente de Izquierda-Unidad con un 3,6% y casi un 4% para la lista de diputados nacionales encabezada por Gloria Sáez, del Partido Obrero, que también incluye a Daniel Ruiz, preso por luchar contra la reforma previsional en 2017 y a Emilse Saavedra, referente del MST.

El porcentaje de voto al Frente de Izquierda-Unidad supera el 4,5% en distrititos como Biedma (que incluye Puerto Madryn) y Rawson (que también incluye Trelew), es decir la zona denominada “el Valle”, la más golpeada la desocupación y por el nuevo ajuste recargado contra estatales y docentes por parte del gobernador “bendecido” por los Fernández, Mariano Arcioni;  en Futaleufú, que incluye Esquel y localidades de la Cordillera, caracterizadas por el fuerte rechazo a la megaminería, los guarismos del Frente de Izquierda-Unidad ascienden al 5,15% para diputados nacionales.

Las elecciones en Chubut se dan en el marco del contundente “Chubutazo” de Rawson, una movilización de 12 mil trabajadores estatales y docentes que ya se llevaron puesto al ministro de Economía provincial Luis Tarrío, el cerebro del pago escalonado y el incumplimiento paritario. La crisis política y financiera de Chubut ha pegado un salto en los últimos días, y las elecciones nacionales lejos están de darle una salida. Al emitir su voto en Comodoro Rivadavia, el gobernador Arcioni llamó a una “gran concertación” para pilotear la crisis y confirmó los descuentos por días de paro. El Partido Obrero sostiene que “la gran concertación” que necesitamos convocar es la de los trabajadores organizados, para que Arcioni se vaya porque no puede gobernar, y que los descuentos deberían ser para los acreedores de la fraudulenta deuda provincial, para quienes gobierna. Evidentemente, gran parte de la población trabajadora ha elegido apoyar a los aliados nacionales de Arcioni entendiendo que Macri tiene una responsabilidad central en el ahogo económico de la provincia. Sin embargo, la interrupción sistemática del pago de salarios en función de la deuda no es una “imposición nacional”, es una política activa de Arcioni, que lo viene llevando a enfrentarse con los trabajadores y que, como hemos denunciado, es un adelanto del programa nacional de gobierno de los Fernández y Massa.

La campaña del Frente de Izquierda-Unidad tuvo como puntos programáticos sobresalientes, el no pago de la deuda pública provincial y su investigación, ya que ha sido caracterizada como el origen de la crisis en curso por componer un maquinaria de negociados capitalistas entre las camarillas gobernantes, las operadoras petroleras y los especuladores financieros; la nacionalización de los recursos naturales como el petróleo y el gas ,y el rechazo a los tarifazos y el desembarco de la megaminería, que se quiere vender como una “salida” a la crisis financiera; también la campaña por la liberación por Daniel Ruiz, preso por luchar contra las reformas antiobreras que el régimen del FMI buscará implementar cualquiera sea el relevo del gobierno actual.

De cara a las generales de octubre, la campaña del Partido Obrero y el Frente de Izquierda continuará totalmente ligada al "Chubutazo" en curso, el cual necesita profundizar una orientación política independiente, que termine con el gobierno de Arcioni y su plan de guerra, pero a su vez una movilización política de los trabajadores que no pueda ser utilizada para forzar "relevos" zanjar internas de las variantes patronales o para ejercer presión en favor de nuevos negociados capitalistas. Fernández no es ni será el “salvador” de Chubut, es quien apoyó al ajustador Arcioni para llegar al poder. Necesitamos un congreso de delegados de base de todos los sindicatos de la provincia, de la CTA y la CGT, que voten un plan de lucha unificado y un programa para afrontar la crisis. Paros escalonados hasta llegar a la huelga general de todos los trabajadores de la provincia. Máxima deliberación del movimiento obrero, que debe intervenir. Asambleas populares en cada localidad para votar un plan de acción.

El Partido Obrero y el Frente de Izquierda-Unidad en Chubut es una corriente política en franco desarrollo que propone una salida de fondo a la crisis provincial centrada en el protagonismo de los trabajadores y el pueblo de Chubut.

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