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18 de septiembre de 2019

Salta: el botín de la pobreza

Un factor revulsivo en la crisis política de la provincia. El planteo del Partido Obrero.
Por Pablo López Candidato a gobernador

Para el Partido Obrero y el Frente de Izquierda la lucha contra la pobreza y el hambre está en el centro de nuestra acción; lo hacemos junto a los trabajadores por sus reivindicaciones y contra el régimen oligárquico que condena al pueblo salteño a la miseria.  Nuestra intervención en las calles y en la legislatura está abocada a la organización de la clase obrera ocupada y desocupada para reorganizar la provincia en función del interés social de los trabajadores conquistando sus reclamos más inmediatos. 

La lucha del Partido Obrero por el pase a planta de las ordenanzas de escuelas y de todos los precarizados de la administración pública, por el trabajo genuino y la universalización de los salarios sociales para los desocupados, por un salario igual a la canasta familiar juega un papel central en nuestros planteamientos de campaña. Dan cuenta que nuestro programa y de nuestra acción.

El Partido Obrero, el Polo Obrero, el sindicalismo combativo están en la primera línea de esta lucha, somos la expresión organizada de la lucha contra la colaboración de los sindicatos y las organizaciones sociales cooptadas y la parálisis a la que quieren someter a los trabajadores, somos el escollo al pacto social que se está armando para hacer pasar el derrumbe salarial y los despidos. 

Pero lo que para el Partido Obrero y el FIT es un principio, en Salta la política frente la emergencia alimentaria y la pobreza se han convertido en un factor revulsivo en la crisis política. De un lado se encuentran los Sáenz (hasta hace poco el hombre de Macri en Salta), Olmedo y Leavy (Frente de Todos) todos partidarios de continuar con el saqueo y el ajuste del FMI, del otro se encuentra la lista Unidad del Frente de Izquierda.

La hipocresía de Urtubey

Urtubey se apresuró a sacar un decreto de necesidad y urgencia (con una legislatura que se reúne regularmente todas las semanas) para decretar la emergencia alimentaria y la creación de un Plan Alimentario Salteño (PAS), que, al mejor estilo de la ley nacional, hace una redistribución de partidas por alrededor de $ 350 millones que serían destinados a abrir los comedores de algunas escuelas también los sábados y domingos. Crea además bonos fiscales por $ 100 millones para las empresas productoras de alimentos, que podrán descontar de los tributos a la actividad económica (ingresos brutos) y abaratar precios. Es decir, un subsidio que llegaría fundamentalmente a las grandes empresas (ingenios azucareros, frigoríficos, criaderos de pollos, etc.). Se crea además un consejo que controlará y centralizará el PAS. 

Las “imprecisiones” (como no saber exactamente en qué consiste el plan, quién distribuye y controla al mismo y los verdaderos montos y quiénes se beneficiarían con los bonos fiscales) junto al hecho de que haya sido sacado por decreto dejando afuera de la discusión a las fracciones más importantes del PJ han incentivado las sospechas de que Urtubey detrás de su proclamada prescindencia está jugando a favor de Sáenz (el actual intendente de Salta que va como gobernador con lista propia, no juega en la nacional, pero tiene el apoyo  del Pro).

Una pelea entre ajustadores

Sin prescindir, incluso, de choques físicos, la guerra entre Sáenz y Leavy (el candidato del PJ con más chance, y ligado a la fórmula FF) ya salpican al propio Urtubey; su hasta hace poco

ministro de Economía, Estrada, que va como vice de Leavy, salió a atacar con denuncias profusas de corrupción a Sáenz en las cuales involucra a funcionarios actuales y cercanos al gobernador (y candidato a vice de Lavagna), al cual a su vez le achacan su adhesión al macrismo no bien asumió, a pesar que iba como candidato a vice de Massa en 2015. 

En una provincia como Salta, donde la pobreza supera largamente la media nacional, la “emergencia alimentaria” es un botín que disputan los aparatos, y una excusa para seguir subsidiando a los capitalistas.

En este cuadro se agrega que como resultado del Consenso Fiscal de 2017 que los gobernadores (con Urtubey y su ministro de economía de ese entonces, Estrada, al a cabeza) firmaron con Macri, las cooperadoras asistenciales, sumamente importantes en el sostenimiento de la ayuda social, se quedan sin financiamiento ya que dependían de una contribución de las empresas con el 2% de la masa salarial que pagaban. El pacto fiscal eliminó esos impuestos y ahora hay que buscarle fondos porque el cese de las cooperadoras significaría un golpe descomunal a la asistencia del Estado y dejaría más de 200 empleados en la calle.  El PJ planteó un proyecto para que los fondos salgan de impuestos que deben ser coparticipados con los municipios, o sea que traslada el problema a las administraciones municipales que están en la lona. 

Y la Iglesia metió la cola

Toda esta disputa a nivel local se enmarcó en la propia crisis nacional. La iglesia salteña no quedó al margen. 

Se desató una disputa pública entre el obispo Cargnello y el cura Méndez sobre la inconveniencia de la presencia de Macri en la celebración de la festividad de la Virgen del Milagro que reúne a miles de fieles cada año. Si bien Macri debió soportar las recriminaciones del obispo por la pobreza y el llamado a la unidad entre trabajadores y patrones en una pontificación desde el púlpito sobre la necesidad de un pacto social. 

La Iglesia también se postula para el control de la asistencia social, y el control de las partidas destinadas a esos fines como parte de su colaboración con la “paz social” que no es otra que sacar a los trabajadores de las calles.

Preparemos la jornada del 24 y el 6 de octubre votemos a la lista Unidad del FIT-U

Nuestro planteo es claro

Acompañamos las reivindicaciones del movimiento piquetero de mayor asistencia a los comedores, de ampliación de los planes sociales para incorporar a la creciente masa de nuevos desocupados, así con el aumento del monto del plan. Reclamamos la reapertura de las paritarias y un salario mínimo de emergencia de $ 31.000. Y somos impulsores de la jornada de lucha el próximo 24 votada por el Encuentro Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados que sesionó el pasado sábado 14 en Pilar. 

El 6 de octubre llamamos a votar por la lista Unidad del FIT-U en las Paso salteñas para fortalecer la lucha que los trabajadores hemos emprendido.

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