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15 de noviembre de 2019

Neuquén: Vaca Muerta, continúan los despidos y suspensiones

La palabra más usada para definir la realidad de la producción No Convencional en Neuquén es “freezer” o “meseta”, destacando el frenazo en las inversiones, la caída del nivel de fracturas y el ritmo de perforaciones y las suspensiones y despidos que se están produciendo en el sector petrolero.

De la lluvia de inversiones anunciadas por Macri en enero de 2017 en la Casa Rosada y la creación de decenas de miles de puestos de trabajo, se pasó a la realidad de la huelga inversora de los pulpos petroleros. Y no todo es por la Resolución 566/19 que congeló el precio del barril por debajo del internacional y la paridad del dólar por debajo de la cotización oficial.

Las inversiones anunciadas para el año en curso recién retoman el nivel de hace cuatro años atrás, aunque el parate actual indica que ni siquiera se llegará al monto anunciado. Lo mismo ocurre con el ritmo de fracturas, cuyo pico fue en febrero de este año, antes de la famosa Resolución.

Por supuesto la Resolución 566/19 fue la excusa para el frenazo de parte de las petroleras, pero en realidad venían a media máquina. Los desarrollos masivos (pasar de plan piloto a modo factoría) que requieren las grandes inversiones, también están trabados por la falta de infraestructura para evacuar la producción hacia los centros de consumo o puertos de exportación. La licitación del anunciado gasoducto Vaca Muerta-Rosario (financiado en parte por Estados Unidos) se ha postergado nuevamente para marzo del 2020.

Las disputas a escala mundial juegan su papel ya que hay empresas chinas interesadas en su construcción y la financiación del ducto proviene de EEUU; a la vez, la provisión de los caños enfrenta a empresas chinas y Techint.

Sin producción en modo factoría, el gran salto en la producción de gas o petróleo, incluso con cupos para exportar y generar las divisas que desvelan al dúo Fernández-Fernández para obtener un superávit fiscal, queda en un  limbo. O peor aún, como la producción de los pozos No Convencionales decae rápidamente respecto a su producción inicial, la producción de los pocos pozos de los tres o cuatro yacimientos con desarrollos más o menos masivos, caerá inexorablemente.

Despidos, suspensiones y más

El parate en las operadoras se ha trasladado a las empresas de servicios, tanto las grandes (Schlumberger retiró todos sus equipos), como a las más pequeñas (HyP ha despedido a sus 40 obreros). El propio sindicato denuncia 1.800 suspensiones. No obstante la burocracia sindical no ha convocado a asambleas ni a encarar en forma colectiva esta realidad. Por el contrario, acaba de ofrendar una nueva entrega a las patronales, firmando un acuerdo salarial a la baja. Ni aun así, ni con el subsidio millonario otorgado recientemente, los suspendidos o despedidos regresan a sus trabajos. Las empresas beneficiadas como Tecpetrol, Total, CGc, Pan American, Wintershall Dea, Pluspetrol, YPF, Enap Sipetrol, Pampa Energía, Vista Oil & Gas, Roch, todas ellas operativas en Neuquén “compensan” con fondos del Estado, y fugan ese dinero.

El secretario general Guillermo Pereyra, el gran derrotado en las recientes elecciones generales como candidato a senador por el MPN, mantiene al sindicato en la más absoluta pasividad. Algo vital para su aliado partidario Jorge Sapag que aparece como posible presidente de YPF del nuevo gobierno. Un ejemplo en concreto del Pacto Político y Social de los F-F.

La agrupación Obreros del Petróleo propone la realización de asambleas para votar medidas de acción de todo el sindicato, por el retorno de los suspendidos y despedidos, por los Comités de Seguridad e Higiene (esta semana hubo otro accidente al borde de la tragedia cuando se incendió un camión en plena operación) y por derrotar la adenda flexibilizadora.

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