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26 de diciembre de 2019

Créditos UVA: ¿esfuerzos compartidos entre banqueros y deudores hipotecarios?

La acentuación de la crisis económica hizo estallar el problema de los deudores hipotecarios que habían sacado préstamos bajo el sistema UVI (Unidad de Vivienda), primero, y luego con el UVA (Unidad de Valor Adquisitivo), que plantea la indexación de las cuotas (y los préstamos) con el alza del costo de vida. En un período donde la indexación de costo de vida es mayor que la de los salarios, esto se fue convirtiendo en un problema explosivo.

Esta crisis, que comenzó a manifestarse también en organización y movilización de los trabajadores deudores hipotecarios, obligó a Macri- en agosto pasado, después de haber perdido las PASO- a congelar el aumento de cuotas hasta el próximo primero de enero.

El ascenso de Alberto Fernández a la presidencia no cambió esta situación. La expectativa de muchos deudores de que el nuevo gobierno anulara el abuso bancario no ha recibido respuesta.

En la llamada Ley de Emergencia Económica, que delega plenos poderes al Poder Ejecutivo con el objetivo de garantizar el pago de la deuda pública, se plantea también la “emergencia social”. Hay un artículo dedicado “al sistema de préstamos UVA para la adquisición de viviendas”. Pero hasta ahora, mucho ruido y pocas nueces. Porque el artículo patea el problema para más adelante, encargando al Banco Central que realice una “evaluación” sobre “las consecuencias” de este sistema. Y el objetivo, expresamente fijado en dicho artículo, es el de atender “al criterio del esfuerzo compartido entre acreedor y deudor”.

El diario La Nación adelanta parte de esta “evaluación” por miembros del Banco Central. En lugar de anular este régimen usurario, su preocupación está centrada en si los trabajadores deudores tienen capacidad para ir pagando. Su análisis indicaría que, de acuerdo a la evolución del RIPTE (índice salarial promedio de trabajadores estables), la cantidad que deben dedicar los deudores hipotecarios sería de entre el 28% y 29% de sus ingresos salariales. “Lo que no constituye, a su juicio, una situación dramática”. Los trascendidos del estudio del Banco Central reconocen que en algunos gremios, que firmaron paritarias más a la baja (empleados textiles, del transporte, etc.) “el coeficiente cuota/salario alcanzo el 37% en julio”, ahora estacionado en un 32%, lo cual “sin embargo, incluso en estos casos dicen que el escenario no reviste gravedad” (La Nación 23/12).

El descongelamiento de los UVA el primero de enero implica automáticamente un aumento del 20% en cuotas (y capital), que según la propia “evaluación” abarcaría a más de 70 mil familias.

Pero el sistema UVA, no se trata de un acuerdo entre banqueros y deudores, sino de un flor de negociado para los primeros en contra de los trabajadores. Cuando se sancionó el proyecto base que creaba los UVI- en 2016-, el Partido Obrero se opuso al mismo denunciando que íbamos a una nueva crisis y liquidación de los salarios. ¡El pronóstico del oficialismo era que marchábamos a un dígito del 5% en materia inflacionaria! No existe esfuerzo compartido entre acreedores y deudores. Defender a los deudores hipotecarios significa lesionar los intereses de los banqueros, anulando la indexación UVA.

Romina Del Plá, legisladora del PO-FIT, presentó, en abril pasado, un proyecto de ley defendiendo el “derecho a la vivienda para los hipotecados UVA”. En el mismo se plantea la anulación del sistema UVA y que la indexación de las cuotas no sobrepase el 50% del índice de variación salarial. Planteando, desde ya, la prohibición de desalojos por falta de pago de los créditos hipotecarios.

El crecimiento de la desocupación y la precarización laboral están convirtiendo el problema de las deudas hipotecarias en un karma antiobrero. El alargue de cuotas en el tiempo es solo a los fines de satisfacer los reclamos de los banqueros. Esto transformaría a los actuales deudores hipotecarios, no en propietarios de su vivienda, sino en inquilinos permanentes, de por vida.

Es necesario mantener una organización independiente de los deudores hipotecarios, respecto del nuevo gobierno, que como se ve viene a imponer ajustes fondomonetaristas contra el pueblo.

Una resolución más radical del problema de los deudores hipotecarios vendrá asociado a la nacionalización de la banca, bajo control obrero, que se efectivizará, realmente, con un gobierno de los trabajadores.

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