fbnoscript
2 de marzo de 2020

Alicia Kirchner inaugura sesiones en Santa Cruz: el salario es la variable de ajuste una vez más

En su discurso ante el tema más sensible en el debate cotidiano, que es la miseria del salario de los empleados públicos, la gobernadora Kirchner ratificó su política expresada en la frase: “el mejor salario es el que se puede pagar”. Esta frase que suscribirían todas las patronales o cámaras empresarias del mundo, es una falacia.

¿Quién determina cuál es el salario que se “puede” pagar? Se trata exclusivamente de una decisión política.

Por ejemplo, las mineras aportaron unos 2 mil millones a la provincia, en 2019 sobre una facturación de 94000 mil millones, ¿Es justo, es lo que “pueden pagar”? Por supuesto que no es justo y “pueden pagar” mucho más, pero la gobernadora se contenta ante este saqueo de las mineras con las migajas del fondo UNIRSE. No cobrarle más a las mineras también es una decisión política, un mayor aporte traería recursos para mejorar los salarios. 

Los salarios de los empleados públicos y docentes han caído en términos reales a la mitad de su valor, en los 4 años de gobierno de Alicia Kirchner, mientras que el promedio nacional de los salarios bajó un 20 %.

No cabe duda que Macri ha producido un derrumbe del salario de los trabajadores en general. Ahora ¿Cómo deberíamos calificar el ajuste de nuestra gobernadora que los redujo en un 50 %?

Olvida la gobernadora Kirchner que los trabajadores y los jubilados tenemos derecho a vivir dignamente. Hoy los salarios que paga la provincia están por debajo de la línea de la pobreza en una provincia rica, que exporta oro, petróleo, gas, plata, pesca, lana y carne, además de la importante actividad turística.

Los salarios de pobreza de tantos miles de trabajadores no pueden ser la variable de ajuste del presupuesto. El gran desafío que estuvo ausente en el discurso de hoy es como se va a recuperar el valor de esos salarios destrozados en 4 años de ajuste. Ese es el replanteo que reclama el Partido Obrero. Desde un salario que cubra la canasta familiar se tienen que reorganizar todas las demás variables de la economía y no al revés.

Como excusa la gobernadora se quejó de los miles de ingresos a la administración pública entre 2009 y 2015, sin explicar que fue el resultado de la lucha de muchos trabajadores precarizados, que cumplían las mismas funciones que ahora, pero cobrando “planes”, bajo “cooperativas truchas” o superexplotados por empresas tercerizadas. ¿La gobernadora Kirchner nos dice que estos miles de compañeras y compañeros, tenían que haber seguido precarizados y en la más absoluta ausencia de toda protección legal?

En los hechos, la administración pública está plagada ahora mismo de otros tantos miles de trabajadores precarios, tercerizados como por ejemplo la limpieza de escuelas a Macro, y otras empresas negreras de ese tipo, nuevamente bajo cooperativas truchas, en la Fundación Santa Cruz Sustentable y hasta cientos de monotributistas, todo lo cual constituye un fraude laboral del que nada nos dijo la gobernadora Kirchner en su mensaje “hacia el futuro”.

La destrucción de la caja de servicios sociales

La gobernadora debió reconocer que la Caja de Servicios Sociales sufre una asfixia muy importante, pero eludió analizar sus causas, ya que a poco que se profundice aparece claramente su propia responsabilidad. Las causas de la crisis financiera de la Caja de Servicios Sociales son fáciles de identificar.

En primer lugar el robo de los aportes de los municipales durante décadas. La gobernadora indirectamente ha reconocido su responsabilidad en este problema, cuando promete “cambiar la coparticipación provincial para que los municipios puedan pagar”. Vale decir que deberá transferir fondos provinciales a los municipios para tal fin.

En segundo lugar el ajuste contra los salarios, porque los ingresos de la Caja son porcentajes de nuestros salarios y cuando el salario lo reducen a la mitad de su valor, también reducen a la mitad de su valor los ingresos de la Caja, que como contrapartida paga insumos y otras prestaciones en dólares. Con el argumento de que los “mejores salarios son los que se pueden pagar” la consecuencia es que “la mejor salud es la que se puede pagar” con esos salarios desvalorizados y entonces tenemos este desastre en las prestaciones de la Caja que ni la gobernadora se animó a negar en su discurso.

En tercer lugar la intervención de 34 años, que ha ocultado conscientemente todo este desfalco contra la salud de media provincia.

El ajuste de salarios a la baja destruye las jubilaciones

En 2011, una masiva movilización popular impidió la reforma jubilatoria que Peralta había enviado a la legislatura y que anulaba los derechos jubilatorios. Desde ese momento nadie se animó a volver con la llamada “armonización” de los beneficios jubilatorios y esto es un triunfo popular.

Hoy la gobernadora en su discurso casi no hizo mención de la Caja de Previsión. Sin embargo su gobierno vino a achatar las jubilaciones sin necesidad de hacer la reforma, por la simple vía de la destrucción del salario, se destruyeron también las jubilaciones que están atadas al salario del activo.

En el discurso hubo una vaga mención a la reactivación del yacimiento de carbón de Río Turbio y la usina, pero no se refirió a los despidos de Aníbal Fernández. Más de 400 obreras y obreros en la calle desmienten el discurso de la “inclusión”. Ahora ni siquiera es “con todos adentro”. Otros tantos despidos realizan varios Intendentes como el caso de Río Gallegos y Truncado entre otros.

La gobernadora nos dijo hoy que mantendrá a los salarios como “variable de ajuste”, y esa decisión además de hundir en la miseria a miles de empleados públicos, trae como consecuencia el derrumbe de las jubilaciones y también el brutal deterioro de la salud que presta la Caja de Servicios Sociales. Por otra parte se refuerzan la precarización laboral y los despidos.

Si ese es el “futuro” que nos augura la gobernadora Kirchner, la única salida que nos deja es unir fuerzas en la lucha para recuperar los puestos de trabajo y el salario de todos/as los/as trabajadores/as y jubilados/as. En esa lucha nos jugamos el futuro de verdad. La primera batalla la han planteado los docentes, que paran por 48 horas.

En esta nota:

Compartir

Comentarios