fbnoscript
24 de marzo de 2020

Ante la desidia estatal, una iniciativa para que intervengan los trabajadores 

Las redes sociales como un medio para organizar los reclamos obreros, en tiempos de cuarentena.

La disposición de cuarentena nacional ha hecho emerger un sinnúmero de denuncias por despido, incumplimiento patronal de las licencias y de las condiciones de higiene y seguridad. El parlamento lejos de intervenir frente a esta situación, a iniciativa del oficialismo cerró sus puertas a los reclamos y la intervención de los trabajadores.

Desde la banca del Partido Obrero - FIT denunciamos el planteo arbitrario e unilateral del gobierno de Juan Schiaretti a espaldas del pueblo, y apuntamos a organizar la intervención de los trabajadores en la crisis sanitaria y social para enfrentar la pandemia. De este modo, es que emprendimos la iniciativa de activar la recepción de denuncias mediante nuestras redes sociales para sistematizar el reclamo a las patronales y direccionarlo también al poder político. En las primeras horas la publicación obtuvo 615 me gusta, 364 compartidos, 79 comentarios, todas las interacciones fueron positivas y recibimos decenas de mensajes con denuncias en los comentarios de la propia publicación y por WhatsApp.

El éxito que hasta el momento está teniendo la iniciativa radica fundamentalmente en lo impracticable que se torna para los trabajadores el cumplimiento de la cuarentena ante los atropellos patronales, pero también, en la ausencia total del Estado a la hora de responder a esas situaciones hartamente conocidas. Así las cosas, desbordaron las denuncias contra empleadores que obligan a asistir a los lugares de trabajo, bajo amenazas de despido y descuentos salariales. No faltaron tampoco las denuncias contra empleadores que impusieron suspensiones sin goce de sueldo, o directamente despidos sin preaviso, ni indemnización. Cientos de empresas cerraron las puertas dejando un tendal de trabajadores en la calle, sin que el gobierno ni el Ministerio de Trabajo intervengan en absoluto.

En áreas exceptuadas de la cuarentena, como la alimentación y los servicios esenciales, muchas grandes fábricas aprovecharon para acentuar los ritmos de producción y la explotación de los trabajadores, sin reparos en garantizar, al menos, los elementos básicos de la higiene y seguridad. Pero también, bajo la misma fachada, otros rubros menores continuaron explotando a sus trabajadores; en ese sentido, tuvimos múltiples denuncias de trabajadores de las franquicias Grido y otras cadenas de heladería, de pequeñas fábricas de golosinas, de deliverys Betos, entre otras, de los repartidores de las apps, de empleados de minishop de diversas estaciones de servicio, etc.

Por otra parte, las denuncias de cajeros y repositores de supermercados, pusieron en evidencia las jornadas extenuantes de trabajo, la exposición a accidentes y el foco de contagio del virus que representan estos establecimientos, ante las patronales que aprovecharon al máximo la posibilidad de lucrar sin respetar siquiera los límites al ingreso de consumidores.

Un capítulo aparte representaron las denuncias de las trabajadoras domésticas, en todos los casos, obligadas a cumplir tareas de cuidado y limpieza en casas particulares. Cabe destacar, la denuncia de una trabajadora cuyo empleador regreso recientemente de Europa e incumpliendo su propia cuarentena no le otorgó la licencia laboral. La misma situación denunciaron los tercerizados que cumplen tareas de limpieza en edificios particulares y públicos, donde las consultoras imponen salarios de miseria y no proveen de guantes, barbijos y demás elementos de seguridad correspondientes, entre ellos podemos contar al personal que se encarga de la limpieza en hospitales, clínicas privadas y el aeropuerto de Córdoba. Todos estos sectores continúan trabajando en las mismas condiciones de siempre, como si fueren inmunes a la pandemia y no fueran vehículos de contagio, con el agravante de que gran parte de ellos, pertenecen incluso a grupos de riesgo por edad o por enfermedades preexistentes. No faltaron denuncias del propio personal de salud de clínicas privadas donde la dirección escamotea los elementos de protección como barbijos y guantes. 

Otro frente laboral, que no integra los llamados “esenciales” pero continuó trabajando, son los empleados de vigilancia (en muchos casos jubilados), los operadores de call centers y los empleados administrativos de diferentes áreas (entre ellos áreas municipales y la empresa Caminos de las Sierras en la localidad de Malagueño). Desde estos sectores surgieron numerosas denuncias de que son obligados a asistir a los lugares de trabajo, con escasas garantías de aislamiento, seguridad e higiene.

La falsedad de la supuesta licencia por cuidado de hijos menores, que en realidad se computa como falta justificada y se descuenta del salario, se puso en evidencia en numerosos reclamos de, principalmente, jefas de hogar, pero también de muchas familias que requieren de los ingresos de ambos progenitores para llegar a fin de mes. Grave también es la situación de los trabajadores en negro, cuentapropistas y monotributistas que se contactaron desesperados porque aún no reciben ninguna contención para hacer frente a la pandemia.

La sinuosa aventura que implica cumplir la cuarentena para la clase obrera se refleja en todas las situaciones descriptas. La intención estatal de invisibilizar esta realidad surge de que no existe un solo centro de recepción de denuncias en la provincia, y los teléfonos disponibles del Ministerio de Trabajo no dan respuesta a los reclamos. Así las cosas, parece que la directiva “quedate en casa” queda librada a la voluntad individual de una gran masa de trabajadores en condiciones de precariedad laboral y desocupación, y que el gobierno pretende asegurar reforzando su capacidad represiva.

Desde la banca del Frente de Izquierda hemos recogido todas las denuncias como el insumo para articular pedidos de informes y proyectos de ley en la Legislatura. Pero también estamos poniendo en marcha las denuncias administrativas ante el Ministerio de Trabajo, el reclamo ante el Ministerio de Desarrollo Social y las denuncias judiciales que correspondan. El cuadro de situación hace más que nunca necesario no dejar librado al ejecutivo provincial, que gobierna para los capitalistas, las medidas para enfrentar el coronavirus. Impulsamos la intervención de los trabajadores mediante las conformación de comités de higiene y seguridad en cada establecimiento.     

Compartir

Comentarios