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25 de marzo de 2020

El precio de la supervivencia: los $10.000 del gobierno no alcanzan ni para alimentarse

Un estudio revela que cubrirían solo los productos básicos durante 14 días, sin contar gastos de alquiler y servicios.

Un reciente estudio de la consultora Tomadato, que fue recogido por el portal web de Infobae, precisa que se necesitarían unos $10.574 para que una familia de dos adultos y dos menores pueda cubrir una canasta alimentaria de productos básicos y de primera necesidad durante 14 días de cuarentena. El dinero que destinará el Estado solamente cubriría la mitad de los productos del mes, sobre la base de una dieta ajustada y sin gastar ni un solo peso en vivienda y servicios.

El informe solo abarca una cantidad de productos cuyo racionamiento diario demandaría los oficios de un profesional. Así, por ejemplo, prevé una cantidad de 27 litros de agua, a consumirse entre 4 personas durante 14 días, es decir, menos de 0.500 litros diarios por persona. Algo similar ocurre con el resto de los productos, que tomados por separado dan la impresión de una mayor cantidad, pero al hacer la combinaciones necesarias para una correcta dieta nutricional se convierten en mucho menos de los previsto. El estudio tampoco tiene en cuenta que en tiempos de cuarentena la ingesta de alimentos puede propender a subir, debido a la ansiedad provocada por el aislamiento.

Algo que escapa al informe, y es más propio de la realidad, es que entre las prioridades de los sectores económicamente más vulnerables el poder costearse un techo esta entre las cosas de primer orden, lo que en general puede consumir entre la mitad y dos tercios de los $10.000 destinados por el gobierno, si consideramos el costo promedio de alquiler de una humilde casilla. Eso dejaría la dieta alimentaria en niveles de desnutrición.

La prohibición de cortar el suministro de los servicios esenciales (agua, luz y gas) durante 6 meses, dispuesta por el gobierno nacional, no descongestiona para nada las presiones económicas de las familias obreras. En la mayoría de los barrios humildes los vecinos no cuentan con instalaciones de gas natural, por lo que se ven obligados a abastecerse con garrafas a precios que nadie controla. En muchos barrios no hay infraestructura para el suministro de agua –como así lo revelaron en estos días los vecinos de Ciudad Oculta-, y donde si la hay se trata de agua cuyo consumo no es recomendable. En aquellos sectores donde si cuentan con los servicios, de no pagar mes a mes, cuando caduque el plazo de la medida, habrán acumulado deudas impagables y estarán bajo la amenaza de cortes inminentes.

Tomada la situación de conjunto, la idea de que alguien pueda sobrevivir 14 días con $10.000 se torna inviable. Servirá quizás para elaborar algunas estadististica sobre los costos de una vida austera, pero de ninguna manera podría convertirse en una referencia que justifique las medidas nacionales de tan corto alcance. Es que descontado todo lo que necesita una familia humilde para solventar la estructura mínima de una unidad familiar (vivienda, gas, agua, etc.) el remanente de los $10.000 sería igual a cero.

Los $10.000 que otorgará el gobierno no alcanzan para 14 días de alimentación y menos aún para un mes completo, que es lo que se estima que pueda durar la cuarentena o sus efectos sobre las economías más precarias.

Sigue más vigente que nunca el reclamo de un seguro económico de $30.000 y el suministro de alimentos, garrafas, agua potable e insumos sanitarios a los barrios y las familias pobres. El Estado es responsable de la crisis social que se vive en las barriadas obreras.

 

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