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26 de marzo de 2020

Gravísima situación en Chaco ante el coronavirus

En la provincia de Chaco, en el día de ayer, se anunciaron 12 caso nuevos de Covid-19. Ya con tres muertos, en una población de poco más de un millón de habitantes, es la provincia más golpeada por la pandemia. En total son 53 casos en toda la provincia, entre ellos una menor de 7 años que es de Misión Nueva Pompeya (en pleno impenetrable), que se encuentra internada en el hospital pediátrico desde el 3 de marzo; otro es un niño de 4 años que fue confirmado el 14 de marzo y ahora se encuentra en un buen estado de salud.

Los trabajadores de la salud, que realizan sus tareas en condiciones de extrema vulnerabilidad, le reclaman al gobernador Jorge Capitanich que garantice las medidas de seguridad e higiene, asi como el cumplimiento de los protocolos sanitarios. Ya en febrero, los médicos y enfermeros del Hospital Perrando (cabecera de Resistencia y de toda la provincia) reclamaban por 500 cirugías retrasadas por falta de insumos. Ahora, esta falta de insumos está haciendo colapsar al personal del hospital, que, con 10 casos confirmados entre su personal, sufre en la primera línea los efectos de la pandemia.

El gobierno aplica una cuarentena represiva a rajatabla. El jefe de la policía informó que en las últimas 24 horas se detuvieron 281 personas en la provincia por incumplir con el aislamiento social obligatorio. Con estas medidas las comisarías están colapsando, hasta hubo un intento de motín en el penal U7 ante el cierre de las visitas y las paupérrimas condiciones sanitarias del lugar.

En las barriadas del Gran Resistencia siguen con las medidas muy estrictas, las cuales se han convertido en persecuciones con abusos de autoridad de parte de los policías y detenciones. Si la población se resiste comienzan con las balas de goma.

Pero el hambre es el principal estímulo para salir de la casa. No hay control de precios ni en los almacenes de los barrios ni en los mayoristas: estamos pagando más caro las mercaderías y las verduras, ni hablar de las frutas. La gente sale a buscar precios y es detenida.

Los barrios están siendo aislados. Uno de los casos más importantes es zona sur, pasando el Canal de la avenida Soberanía Nacional, donde Vialidad Provincial junto a la policía de la provincia montaron barricadas para bloquear los puentes de accesos al centro, para controlar la salida de la gente. Con estas medidas nos están aislando totalmente. Barranqueras tienen su protocolo, Resistencias el suyo y el resto de los municipios hace la propia, sin ninguna coordinación.

Es totalmente preocupante, además, que haya llegado el primer caso a Pampa del Indio, donde en el Hospital local no hay camas de terapia intensiva y mucho menos respirador. El hospital de cabecera de la zona es el de General San Martin, pero no hay prácticamente ambulancias para trasladar a los pacientes.

El sistema privado de la provincia no está mejor preparado para la situación. Las clínicas viven del cobro del plus a los afiliados de la obra social de la provincia. Están desfinanciadas y suelen derivar los casos graves a Buenos Aires. Es necesario que informen la infraestructura con la que cuentan, porque los miles y miles de docentes, estatales, o trabajadores, tampoco van a tener acceso a una atención adecuada de salud a través de las obras sociales.

Desde el Partido Obrero de Chaco, para cumplir la cuarentena, proponemos comités barriales de control, que garanticen la asistencia alimentaria y la asistencia en materia de salud. Debe destinarse una partida de emergencia para los hospitales de toda la provincia. Debe asignarse un seguro extraordinario a los trabajadores en negro, cuentapropistas y desocupados de 30.000 pesos. Los recursos del ahorro nacional tienen que ir a satisfacer estos reclamos urgentes frente a la pandemia, en lugar de seguir pagando la usuraria y fraudulenta deuda externa.

 

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