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31 de marzo de 2020

Menendez, con "coaching motivacional" no se previene el contagio en Merlo

El intendente de Merlo, Gustavo Menendez, se ha convertido en un "coach motivacional". Está enviando videos por whatsapp y por las redes repletos de frases vacías pero altisonantes como "solamente el pueblo salvará al pueblo", agradeciendo a los "héroes anónimos" (médicos, enfermeras), "no seamos nuestros propios asesinos", "la única fuerza es el amor".

Además, salió a las calles a "controlar que se cumpla con el aislamiento obligatorio" y pidió que "los hijos no tienen que estar en la calle...aunque se vuelvan inquietos". Llama a tomar conciencia para que todos los merlenses se queden en sus casas. 

Según el Observatorio del Conurbano de la UNGS (Universidad de General Sarmiento), el 54% de los hogares merlenses tienen déficit cualitativo de vivienda. Esto significa que son hogares que sufren de falencias infraestructurales o donde se convive con características de abrumador hacinamiento (con 3 o más personas por habitación). En un distrito donde más de la mitad de la población sufre estas condiciones habitacionales y el Estado no lo resuelve, Menéndez se contenta con mandar a las madres a "encerrar" a sus hijos.

Por otra parte, la misma fuente estadística indica que el 10% de la población de Merlo es indigente y el 40% es pobre (60% de los jóvenes). Además, el 36% de los trabajadores de Merlo son informales. Frente a este cuadro desolador, a un amplio sector de nuestro distrito no le queda otra opción que romper el aislamiento obligatorio para "buscarse el mango". No es "ignorancia, falta de responsabilidad o indiferencia", como dice Menéndez. Es la necesidad de "parar la olla". Este viernes, con el cobro de la AUH y otros beneficiarios de planes sociales las calles del centro de Merlo se superpoblaron. Las familias rebotaban de cajero en cajero buscando plata. No es irresponsabilidad, Menendez, es NECESIDAD. 

En lugar de salir a la calle a hacer spots publicitarios con frases vacuas o contratar un avioncito que repite que nos quedemos en casa,  la Municipalidad de Merlo debería atender estas urgencias de los trabajadores no registrados; cuadruplicar la dotación de alimentos a los comedores populares y desinfectar masivamente los lugares que siguen siendo de circulación continua como las paradas de colectivos, trenes, cajeros y sectores públicos cercanos a mercados y farmacias. 

Menéndez advierte que cada uno tiene responsabilidad individual en la crisis: "la culpa va a ser de todos nosotros". El intendente se ataja. Coloca la responsabilidad en la población antes que en la irresponsabilidad del capital (que obliga a los trabajadores a seguir yendo a trabajar) y del Estado (que no eroga un presupuesto de emergencia en salud). Menéndez se ataja porque hay 570 camas en los Hospitales de Merlo (170 en el Héroes de Malvinas y (400 en el Eva Perón), pero son exiguas las que cumplen con los requisitos de la alta complejidad. Loa trabajadores de los hospitales ya están alarmados porque no cuentan con insumos ni recursos humanos suficientes. Con carteles que informaban que en Merlo no había infectados (se acaba de confirmar uno), no hacemos nada. El pico aún no llegó al máximo. Es imprescindible un plan de centralización del sistema de salud: colocar las clínicas privadas y los grandes laboratorios  al servicio de todos los trabajadores sin distinción de clase.

Los trabajadores de Merlo tienen que rechazar el "coaching motivacional" de Menéndez y exigirle medidas de prevención efectivas. 

 

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