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7 de abril de 2020

Romina Del Plá denunció despidos y riesgos sanitarios ante el ministro de Transporte

La diputada del PO-FIT reclamó en la comisión con Mario Meoni reincorporaciones, pago de salarios y desinfecciones.

Este lunes se reunió, en la modalidad de teleconferencia, la comisión de Transporte de la Cámara de Diputados, con la participación del ministro del área Mario Andrés Meoni.

Para la ocasión, la banca del Partido Obrero-Frente de Izquierda recogió una cantidad importante de denuncias y reclamos que realizan los trabajadores de distintos rubros -ferrocarril, choferes de colectivos, del subte y aeronáuticos-, que fueron presentadas por escrito previamente al Ministro (adjuntas al final de esta nota), y que sintetizó la diputada Romina de Plá en su intervención.

Mientras los diputados del oficialismo emplearon buena parte de su tiempo para felicitar “el gran equipo” del Poder Ejecutivo -sin detenerse en hacer balances de las medidas que se han tomado hasta hoy, y sus consecuencias- y reclamaron la continuidad de la “colaboración de la oposición” (entendida como subordinación política al “comando” de Alberto Fernández); la intervención de Romina colocó en primera plana los problemas concretos que enfrentan los trabajadores del transporte, mostrando con hechos que no hay “unidad” ni comunión de intereses con ellos si se ampara y protege a las empresas que despiden, imponen reducciones salariales y violan todas las normas sanitarias, exponiendo gravemente la salud de choferes, pilotos, maquinistas, y los usuarios en general.

Romina denunció todo tipo de abusos patronales en el marco de la cuarentena, como la falta de medidas y de elementos de higiene, amenazas de sanciones por reclamos de tales medidas, e incluso numerosos despidos en todo el país.

Contrariamente a lo que el gobierno pretende reivindicar en torno a la protección del trabajo, nuestra diputada denunció que hay cientos de despedidos y trabajadores del transporte que sufren  suspensiones con rebaja salarial en estas últimas semanas –lo cual demuestra que el reciente decreto del gobierno no sólo es tardío, sino que se incumple olímpicamente en todo el territorio nacional. En el ferrocarril Roca, por ejemplo, los trabajadores de la empresa tercerizada Edimat de vías y obras no cobran sus salarios por las suspensión de los trabajos; y en el San Martín, la tercerizada Murata directamente despidió trabajadores por reclamar barbijos, guantes y alcohol en gel. En el caso de los aeronáuticos, la empresa Latam anunció que les reducirá el salario en un 50% con suspensiones, y en Aerolíneas Argentinas (más grave aún por ser una empresa estatal), la proveedora de catering ya efectivizó 180 despidos y suspendió al resto de los contratados. En Río Negro, la empresa Vía Bariloche despidió a más de 100 trabajadores, y en Vialidad de la Provincia de Buenos Aires ya son 42 compañeros los que perdieron su trabajo.  Y la lista sigue.

Estos y otros casos los vamos a presentar por escrito al ministro, para reclamar una intervención y la defensa de todos los puestos laborales, así como el cobro íntegro de salarios. La importancia de llevar estas denuncias al Congreso quedó expuesta en el compromiso público de Moeni, que ante la exposición de nuestra diputada, y en una reunión televisada, culminó pidiéndonos un detalle de los casos y comprometiéndose a intervenir para revertir los despidos. Desde ya que insistiremos con cada uno de los casos denunciados hasta el final.   

Otro capítulo es el brutal incumplimiento del protocolo de seguridad e higiene en la mayoría de los rubros y empresas del transporte, exponiendo no sólo la integridad y la salud del personal de cada unidad, sino también de los usuarios, que son mayoritariamente trabajadores de las actividades denominadas “esenciales” (aunque muchas de ellas solo resultan fundamentales para preservar ganancias capitalistas).

Los trabajadores ferroviarios denuncian que falta hasta lavandina y diversos elementos básicos para la limpieza en las estaciones y que no se practica una desinfección diaria de las formaciones. En el Roca se repartió alcohol en gel que había vencido ¡en el año 2009! En los colectivos, la desinfección de las unidades directamente corre por cuenta de los mismos choferes en muchas líneas, sin ningún tipo de especialización para esta tarea ni elementos adecuados; como por ejemplo sucede en la empresa Dota. En el Expreso Los Andes, de la localidad sureña de San Martín de los Andes, fue necesario un paro de los trabajadores para lograr que la empresa cumpla con el protocolo sanitario. Entre los trabajadores del Subte, en la Ciudad de Buenos Aires, este tipo de denuncias se multiplican, agravado por la exposición al asbesto, que afecta las vías respiratorias y hace más vulnerables a quienes que están expuestos a ello.

Del Plá también colocó el reclamo de que se garantice el transporte gratuito para todo el personal de la salud, que está integrado por miles de trabajadores (profesionales y no profesionales) precarizados y con salarios por completo insuficientes.

Otros diputados abordaron el problema desde el punto de vista patronal, reclamando salvataje del Estado para las “empresas de transporte en crisis”, mediante subsidios y repros -haciendo lobby especialmente por las de sus propias provincias. Lo que corresponde, en primer lugar, es que se abran los libros contables de las empresas, bajo control de los trabajadores, y garantizar el pago íntegro de todos los salarios, sea a costa de afectar las ganancias empresarias, o en los casos que fuera necesario, garantizados por el Estado.

La ausencia de un cronograma de repatriación para quienes están varados en el exterior también fue un tema de reclamo recurrente. 

Quedó expuesto asimismo que el problema de cómo se van a garantizar las condiciones sanitarias cuando se levante la cuarentena, es un terreno de absoluta improvisación. No se ve que haya ningún plan para impedir que los distintos medios de transporte se conviertan en grandes focos de contagio. Meoni se limitó a anunciar que van a volver a poner en circulación la cantidad de transportes que funcionaban “habitualmente” –omitiendo que lo que prima es el hacinamiento y las pésimas condiciones de traslado en colectivos, subtes, trenes. Sobre el predecible, y “habitual”, colapso de los ferrocarriles en la zona metropolitana, sostuvo que no se pueden poner a funcionar una cantidad considerablemente mayor de formaciones, y que lo que harán es repartir barbijos. La foto del Sarmiento colapsado, que vimos a inicios de la cuarentena, hace pensar que “la salida” de los barbijos es un chiste de mal gusto.

Meoni habló a su vez de un “escalonamiento laboral”, en que irían modificando horarios de ingreso y salida de los distintos trabajos, para esquivar horarios pico –algo que difícilmente resolverá el problema en los grandes centros urbanos, donde la cantidad de trabajadores que se trasladan a diario supera la posibilidad de que eso garantice el distanciamiento social necesario.  

Con todo, lo más importante de la comisión fue el compromiso del Ministerio de atender nuestros reclamos por los despidos que han tenido lugar hasta ahora. No solo sirvió para denunciar la desesperante situación de cientos de trabajadores despedidos del transporte en distintos rincones del país, sino que nos abre una vía para reforzar la batalla por la reincorporación de todos ante la máxima autoridad gubernamental en la materia. Vamos por ello.

Interpelación de Romina Del Plá

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