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27 de mayo de 2020

El informe del Banco Central sobre la fuga de capitales es un taparrabos de la entrega

Sobre la sesión de la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Deuda

Un informe elaborado por el Banco Central fue elevado a la Comisión Bicameral para el Seguimiento de la Deuda del Congreso Nacional. Allí se analiza la fuga de capitales producida bajo el gobierno macrista, ¡de más de 86.000 millones de dólares! Un cálculo más amplio afirma que “la formación de activos en el exterior de residentes argentinos” llega en realidad a 130.000 millones de dólares, sumando otros mecanismos.

Esta fuga está concentrada en unas 800 empresas y “un puñado de personas humanas con fuertes compras en el mercado de divisas”. Una sola empresa acumuló en su haber 1.250 millones de dólares comprados en el mercado de cambios que emigraron allende los mares.

La totalidad del enorme endeudamiento realizado por Macri fue volcado a financiar esta fuga de capitales.

Maniobra

Este informe fue sometido al debate de la Bicameral, en lo que constituye una maniobra distraccionista: se cuestiona la deuda contraída por Macri, mientras el gobierno de Alberto Fernández está negociando en Wall Street el rescate de la misma.

Las versiones periodísticas afirman que el ministro Martín Guzmán estaría reculando ante los fondos de inversión. La oferta inicial presentada por Fernández-Guzmán era reconocer un valor de 41 dólares en términos de recupero, pero los bonistas pedían 65 dólares. Se afirma que el gobierno estaría cediendo en 52 dólares, lo que es presentado como el “justo punto medio” respecto a las dos posiciones iniciales.

Los bonistas están pidiendo además otros condicionantes, entre las cuales se habla de un bono indexado a las exportaciones argentinas. Cuando Néstor Kirchner y Roberto Lavagna cerraron la negociación del anterior default en el 2005, le dieron a los acreedores el bono indexado al crecimiento del PBI, que –ya que se venía de un punto muy bajo- terminó disminuyendo drásticamente las ‘quitas’ pactadas.

En el país del “Nunca Más”

La negociación para pagar la deuda se realiza a espaldas del pueblo y también del Congreso, que votó en el inicio del mandato de Fernández la cesión de poderes al Ejecutivo para negociar sin límites las condiciones de repago. Todas los bloques lo votaron, a excepción del FIT.

En aquella sesión, el oficialismo hizo votar la creación de una Comisión Bicameral para investigar quiénes son los responsables de esta situación y si hubo delitos en esta fuga. Como dijo Perón: si se quiere que algo no se toque, hay que mandarlo a estudio de una comisión parlamentaria.

En el bloque oficialista, desde el exchavista Itai Hagman hasta Adolfo Rodríguez Saá, plantearon que el objetivo final de este informe y del debate en la Bicameral era sacar conclusiones para que “Nunca Más” se pueda contraer una deuda externa semejante. En resumen, proceder a una condena moral y un baño de amnistía para la historia de la deuda.

En la sesión de la Comisión había también otros informes complementarios (sobre la deuda y fuga de capitales en la crisis del 2001, por ejemplo), pero casualmente no había sobre la época del gobierno kirchnerista. El PRO hizo de ello un eje de intervención, reclamando que la investigación sea integral y que se llevara al 2003. Fue lo que planteó el portavoz de la oposición derechista, Luciano Laspina, “para no faltar a la verdad histórica. Este problema no es imputable a un gobierno sino al fracaso de un país y de una generación política”.

No pagar

El Frente de Izquierda denunció el operativo taparrabos de este debate sin conclusión, que busca desviar la atención sobre el acuerdo que se está cerrando con el capital financiero para retomar el pago de esta deuda usuraria, reconociendo la validez de la misma. Todo sin que se encare públicamente su debate en el Congreso.

La diputada del Partido Obrero en el Frente de Izquierda, Romina Del Plá, señaló en cambio que “este tema es clave para los trabajadores, que no tienen nada que ver con la fuga de capitales pero que constituyen la clase social que sistemáticamente termina pagando”. Sostuvo que el informe del Banco Central debe servir para señalar quiénes son los que se beneficiaron con este saqueo y quiénes los funcionarios que lo habilitaron, para que respondan con sus bienes a este robo organizado que ahora pretenden hacer pagar al pueblo.

Además, Del Plá agregó que "insistimos en la necesidad de ver bien cuáles son los términos de la actual renegociación. La posición que levantamos desde el Frente de Izquierda es que la deuda debe desconocerse, y que se pongan esos recursos a enfrentar, por ejemplo, la pandemia de Covid-19".

La Argentina está llena de informes sobre la ilegitimidad de la deuda externa que se va acumulando, y sobre sus consecuencias. Alejandro Olmos presentó su famosa denuncia en 1982 ante el juez Jorge Ballesteros, la cual fue “tramitada” durante 18 años y finalmente la sentencia judicial (varios libracos de pruebas y expedientes) reconoció su justeza, señalando 467 irregularidades. Pero no se hizo nada judicialmente porque los cargos habían prescripto. Fue enviada como denuncia al Congreso para que este interviniera políticamente, pero sigue cajoneado.

El kirchnerismo, autoproclamado como la fracción nacional y popular del peronismo, hace piruetas para ocultar su capitulación y domesticación ante lo que hasta ayer llamaba fondos buitres. Defender las condiciones de vida de las masas trabajadoras (¡como los jubilados!) plantea inevitablemente desconocer el pago de la deuda pública usuraria e ilegítima.

 

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