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31 de mayo de 2020

Programa de “servidores públicos”: Larreta y una intimidación a gran escala contra los municipales

Llamados telefónicos, amenazas, despidos, improvisación y exposición al Covid-19.

La resolución que creó el programa de “servidores públicos” en la Ciudad de Buenos Aires reveló rápidamente su verdadero carácter. El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta largó una ofensiva intimidatoria a gran escala contra los municipales; a través de llamados telefónicos se está obligando a tomar tareas presenciales a miles de trabajadores.

Los jefes de las distintas reparticiones interpretaron la resolución como una carta blanca para amenazar a los trabajadores a tomar distintas tareas, bajo amenaza de pasarlos al programa de servidores públicos. En otros ministerios, como el de Cultura, directamente están llamando desde la Jefatura de Gabinete comandada por Felipe Miguel, conocido únicamente por la escandalosa compra de barbijos con sobreprecios a una empresa de su hermano. Los llamados son indiscriminados y con tono intimidatorio y hasta amenazas.

Frente a las respuestas de trabajadores que pertenecen a grupos de riesgo o tienen hijos a su cuidado, la contra-respuesta de los funcionarios que llaman es “ah, ¿entonces no querés colaborar? Dejo asentado que no querés colaborar”. Los trabajadores deberían cumplir con esas tareas todos los días de la semana, incluido sábado y domingo. Los precarizados, 18.000 en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, son los más afectados por las amenazas, ya que tienen peores condiciones para hacer valer sus derechos. En el Ministerio de Desarrollo Humano, trabajadores precarizados fueron despedidos luego de negarse a seguir exponiéndose a los contagios a los que los empujan irresponsablemente los funcionarios.

Los contagios crecen exponencialmente en la Ciudad, y en vez de volver a una cuarentena más estricta, Larreta saca a los trabajadores a la calle para “acciones de concientización y distanciamiento social”. Se trata de una campaña publicitaria con el cuerpo de los trabajadores para hacer pasar la política de desmantelamiento de la cuarentena. Las tareas a cumplir nadie las conoce; tampoco la cantidad de trabajadores que se necesitan para ellas, o la capacitación que deben tener los trabajadores para realizarlas eficientemente y de manera segura. La improvisación es total y, como en las villas y los hospitales de la Ciudad, será un factor de nuevos contagios de trabajadores.

Esta avanzada ha generado un profundo rechazo entre los municipales, lo que ha obligado a la condución burocrática de la gremial municipal Sutecba a pegar una nueva voltereta. Luego de saludar la creación de programa como una muestra de solidaridad de los municipales, de la que no darían pruebas ni Amadeo Genta ni su séquito sino miles de precarizados, ahora sacaron un comunicado donde advierten la exposición de miles de trabajadores que cumplen tareas sin medidas de seguridad adecuadas. Por el lado de la Lista Verde y Blanca que conduce ATE Capital, solo sacaron un comunicado contra el programa, pero la ausencia de un plan de lucha para enfrentarlo deja el terreno abierto para el avance patronal.

Desde la agrupación Tribuna Municipal planteamos: frente al aumento de los contagios debe volverse a una cuarentena más estricta; todas las tareas que puedan hacerse de manera remota deben cumplirse de ese modo; las que no sean esenciales no deben hacerse hasta que el riesgo de contagio sea mínimo. Abajo el programa de “Servidores Públicos”; los cambios de tareas no deben ser compulsivos sino voluntarios. Todos  los trabajadores afectados a tareas de atención de la pandemia deben recibir un plus de 20 mil pesos por el riesgo y el estrés que conllevan, y porque los salarios de los municipales son insultantemente bajos. Exigimos protocolos de actuación y provisión de equipos de protección personal de calidad.

Los 18.000 precarizados deben pasar a planta permanente; ningún precarizado debe cumplir tareas de atención de la pandemia y exponerse a un contagio; actualización mensual de salarios según índice de inflación. Pongamos en pie asambleas virtuales y presenciales donde corresponda, tomando las medidas de distanciamiento necesarias, para discutir medidas de acción contra esta nefasta avanzada.

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