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7 de abril de 2005 | #894

No al cierre de Parmalat

Taselli vuelve a a carga
Cuando el 17 de diciembre de 2004 Taselli se hizo cargo de Parmalat, su proyecto era la producción exclusiva de leche en polvo, fundamentalmente para exportar. Para ello, dijo, sólo necesitaba un 30% del personal de producción y una rebaja salarial. Esperaba lograr estos propósitos en el concurso preventivo de acreedores. Para los 1.200 trabajadores, implicaba despedir a 840.
 
El plan de Taselli se vio frustrado por la obstinada lucha de los trabajadores.
 
Pero, ahora ha vuelto a la carga. Se anuncia que el personal de administración no trabajaría más en Carapachay, sino, desde el lunes 11 de abril, en Pilar, donde se acondicionaron las oficinas. El otro trascendido son 300 despidos. El martes 5 de abril se presentó la patronal con una escribana, pretendiendo llevarse parte de los muebles de la planta de Carapachay.
 
Taselli dejó en la nada su planteo en el Ministerio de Trabajo de poner a funcionar la logística de Carapachay; sigue sin firmar el acta, confeccionada por los trabajadores, que obliga a respetar las condiciones de trabajo y actividad de la planta.
 
En Carapachay, se trabaja 20 minutos por día; en Pilar, se produce un 30% de lo habitual. Todo esto significa que Taselli quiere sacar su proyecto de leche en polvo. Su primer paso es cerrar la logística de Carapachay, para luego continuar con el despido de los trabajadores de Pilar. En la revista El Federal de la última semana, Taselli deja claramente establecido que su plan es funcionar con un plantel de trabajadores muy reducido.
 
Para esa estrategia, cuenta con los servicios de la burocracia de Atilra, que se ha dado maña (apelando vaya a saber a qué métodos) para cooptar a los delegados de Pilar. Estos delegados han salido publicamente a avalar la conducta de los dirigentes chirolitas de Tasselli.
 
La lucha planteada
 
Ante el ataque inminente de Taselli, los trabajadores de Carapachay han resuelto permanecer en sus puestos de trabajo, sostener una guardia de 24 horas, e impedir el vaciamiento y el cierre. Han tomado la iniciativa de convocar a toda la población a luchar junto a los trabajadores. Esta convocatoria arranca con un acto que se realizará el próximo viernes 8 de abril, a las 16 horas, en la puerta de la planta de Carapachay.
 
La unidad —ahora que está en marcha un operativo de división- es más necesaria que nunca. Debe ser reafirmada por una asamblea conjunta de ambas plantas (Carapachay y Pilar), para votar la paralización total de las actividades en caso de que se confirme alguno de estos trascendidos.
 
La industria láctea está en expansión y batiendo récords de producción. El obstáculo no son los trabajadores sino la patronal vaciadora. Esta situación vuelve a poner a la orden del día la lucha por la expropiación de todo el complejo y que la empresa pase a funcionar bajo gestión de sus propios trabajadores.

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