08/08/2002 | 766

A Kosteki y Santillán

Bienvenidos uruguayos, brasileños, peruanos y venezolanos


«Compañeros y compañeras, el 19 y 20 de diciembre pasado, y durante muchas semanas más tarde, el lugar común de todos los que trabajan contra la revolución obrera y socialista de la Argentina era que la crisis argentina era un fenómeno local. Internacionalmente, la prensa mundial se lamentaba, con extensos análisis y artículos, su dolor por el destino del pueblo argentino. Solamente el Partido Obrero señaló que el levantamiento popular del 19 y 20 de diciembre y el derrumbe económico de Argentina era, por su contenido, una crisis capitalista y mundial. El FMI y el Tesoro norteamericano decían que Argentina no contagia; profesionales y académicos, graduados en las universidades más caras del mundo actuaron en función del pronóstico de que la crisis argentina y la rebelión del pueblo argentino era un fenómeno local y era un problema de argentinos. El Partido Obrero, partido de trabajadores, de explotados, de analfabetos, de oprimidos, a diferencia del FMI y a diferencia de sus académicos y profesionales, sostuvo que la Argentina no sólo contagiaría sino que la Argentina se transformaría en una epidemia. Hoy el FMI se autocritica por su pronóstico equivocado, el Tesoro norteamericano se autocritica, y el PO y el pueblo argentino dicen: bienvenidos uruguayos, bienvenidos brasileños, bienvenidos peruanos, bienvenidos venezolanos al torrente de la revolución en América Latina.


«Basta este solo ejemplo para mostrar la superioridad del programa político de los marxistas, de los internacionalistas y de los socialistas. ¿De qué lado está la ilusión y de qué lado el realismo; de qué lado la fantasía y de qué lado la apreciación exacta de los acontecimientos? Los hechos han dirimido esta controversia; se han equivocado todos los representantes del capital y nuestros análisis se han revelado justos. Insisto en este punto porque el contraste entre el fracaso intelectual de los capitalistas y la victoria intelectual de los obreros es una demostración práctica de que es la hora del gobierno obrero y de la dictadura del proletariado.»


El ojo del huracán está en Nueva York


«También en Brasil hay un sistema capitalista que se derrumba: inflación creciente, crecimiento de la desocupación, perspectiva de hundimiento del régimen bancario y una izquierda que pacta con el imperialismo y que pacta con el régimen político. Miren los levantamientos de Arequipa y de Cuzco en el Perú, y la lucha del pueblo de Venezuela contra el golpe militar (que sigue preparando) del imperialismo yanqui. Tenemos una situación generalizada, a poco tiempo de haberse producido nuestra rebelión popular. Y ahora que Argentina no sólo contagia sino que es epidemia, clarifiquemos, compañeros, que el ojo del huracán, el ojo de esta crisis, el ojo de este derrumbe y el ojo de esta bancarrota capitalista no se encuentra en Buenos Aires. Puede alimentar mucho el orgullo nacional la idea de que hemos incendiado América Latina, pero el ojo del huracán no se encuentra en Buenos Aires, el ojo del huracán se encuentra en Nueva York, se encuentra en EE.UU., porque es de allí que parte la onda de crisis y quiebras financieras y derrumbes capitalistas crecientes en un número muy grande de países.


«Ya la crisis asiática de 1997 fue responsabilidad entera del capitalismo norteamericano, fue responsabilidad de su moneda sobrevaluada, de su pirámide de especuladores financieros, que hicieron insoportable la situación económica y comercial de los países del sudeste asiático. Después, la crisis rusa fue una consecuencia del derrumbe y de las tendencias al derrumbe de los EE.UU., como lo revela la especulación organizada por el vicepresidente Al Gore, en aquel momento, en la Bolsa de Moscú. Luego ocurrió en Brasil.


«Tiene razón el PO: lo que le da un alcance enorme a la crisis nacional y le da su base a las perspectivas políticas de los piqueteros, los trabajadores y las Asambleas Populares argentinas es una crisis y una tendencia al derrumbe capitalista de dimensiones mundiales, no es un fenómeno local, no es un problema de Argentina, no es una situación creada por los últimos años del gobierno de Menem, no es la consecuencia del déficit fiscal: es la consecuencia del derrumbe de toda la espuma especulativa con que el imperialismo norteamericano trató de zafar de su crisis anterior.


«Ustedes ven en el momento actual un secretario del Tesoro norteamericano que como un virrey quiere pasearse por la Argentina para dar órdenes, pero que no podía irse de EE.UU. No podía hacerlo porque allí estaban pidiendo su cabeza; lo hacen responsable de un hundimiento bursátil, que desde el pico de principios del año 2000 hasta ahora, ha provocado una pérdida patrimonial de 6 billones de dólares, cuarenta veces el Producto Bruto anual de la República Argentina. ¿Y quiénes pierden con esos 6 billones de dólares? Los mismos que en la Argentina han perdido sus ahorros, sus indemnizaciones y el esfuerzo de su trabajo en los bancos; lo pierden los plomeros y los carpinteros norteamericanos, la clase media norteamericana; un proceso de confiscación económica en los Estados Unidos de una naturaleza similar, pero mucho mayor, que la que ha sufrido la Argentina. El ojo del huracán son los EE.UU., no está en Buenos Aires, está en Nueva York. Por eso la crisis es tan profunda. Ustedes habrán leído en los diarios, en los últimos días, que el gobierno norteamericano vacila en atacar a Irak. ¿Y cuál es una de las razones más importantes por las que vacila en atacar a Irak? Porque no tiene plata. El gobierno norteamericano dice que no tiene condiciones para financiar la guerra contra Irak e incluso dice que la guerra contra Irak, en 1991, la financió sólo en un 10%, porque el 90% restante lo pusieron los Estados y las burguesías de Europa y Japón, y ahora estas burguesías de Europa y Japón no quieren poner un peso, y los norteamericanos tienen problemas de plata para financiar una guerra contra Irak. Y mientras el gobierno norteamericano tiene problemas para financiar esa guerra, Duhalde, Alfonsín, Menem, Reutemann, Rodríguez Saá y Carrió piden un acuerdo con el Tesoro norteamericano para que nos den plata para socorrer a la Argentina. No van a dar plata ni a la Argentina, ni al Uruguay, ni a Brasil, ni van a socorrer a nadie porque los que están quebrados y los que necesitan socorro son los Estados Unidos de América.


«Compañeros, durante gran parte del gobierno de Clinton, el Estado norteamericano tuvo superávit fiscal. Es que como la especulación crecía, los impuestos que gravan la especulación aumentaban el ingreso fiscal en EE.UU. Pero como ya les dije la especulación quebró, la Bolsa no sube sino que baja y los ingresos fiscales han caído. De un superávit de 160 mil millones de dólares, EE.UU. pasó en menos de un año a un déficit de 200 mil millones de dólares. Pero esto no es nada. ¡Si, simplemente, el mundo supiera que la situación financiera de California es peor que la de Salta; y la del Estado de Nueva Jersey es peor que la de la destruida provincia del Chaco, pues Nueva Jersey tiene un déficit fiscal del 16% de su producto y Chaco tiene un déficit fiscal del 4% de su producto…! Para disimular la incapacidad de hacer frente a este déficit fiscal, los Estados norteamericanos han dejado de aportar lo que les corresponde a las AFJP de los EE.UU. Y el martes o el miércoles pasado, un economista norteamericano señaló que como consecuencia de esta falta de aportes de los Estados de los EE.UU. a sus AFJP, la bancarrota que se anuncia para los fondos de pensión de ese país es equivalente a 60 veces más que la quiebra del monopolio Enron, que hundió a sus acreedores en 40.000 millones de dólares; cuarenta veces más que 40.000 millones de dólares es 2 billones 400 mil millones de dólares. Este es el agujero del sistema financiero de previsión social de los EE.UU.


«Argentina tiene una deuda externa impagable, Brasil tiene una deuda externa impagable, Perú tiene una deuda externa impagable; pero son un poroto al lado de la deuda externa de los EE.UU., que es de 4 billones de dólares, casi cincuenta veces más que la de todos los países de América Latina juntos. Y este sistema de Duhalde, de Reutemann, de De la Sota, estos economistas que los rodean, estos charlatanes de la televisión, montan un plan económico frente a la desesperación popular que tienen por pivote el acuerdo del Tesoro norteamericano. Este viene a la Argentina a llevarse su riqueza, no a transferir riquezas de los EE.UU. para rescatar a la Argentina; viene a confiscar, a expropiar sistemáticamente, a agravar la desocupación. Naturalmente, ¿cómo podemos discutir la política que debe seguir la clase obrera argentina, cómo podemos discutir la política de los piqueteros, de las Asambleas Populares, de las fábricas ocupadas; la política de las organizaciones de ahorristas, el conjunto de esta política; cómo podemos discutirla si no tenemos una apreciación de conjunto de la crisis y de la bancarrota argentina?, y para tener una apreciación de conjunto de esa crisis y esa bancarrota tene mos que tener una apreciación de conjunto y también de la situación internacional.


«Quiero defender, en este acto de características multitudinarias, el análisis político que viene haciendo el PO desde hace 10 años. No vamos a cejar en luchar por transformar a cada compañero de la juventud, a cada compañero trabajador, a cada compañero piquetero o de una Asamblea Popular, no vamos a cejar en el esfuerzo de transformarlo en un militante conciente, porque para que haya un gobierno de trabajadores, los militantes de la revolución tienen que ser concientes y tienen que tener un programa. Y entonces, ¿teníamos o no teníamos razón, cuando en 1989, en 1990 y en 1991 dijimos que la quiebra del muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética eran la primera fase de una gran crisis mundial del capitalismo? ¿Teníamos o no teníamos razón? Cuando tantos izquierdistas quedaron anonadados por la presión del capital, el PO advirtió que esos regímenes se habían derrumbado como consecuencia de los profundos lazos financieros que las burocracias contrarrevolucionarias de la URSS, de Alemania, de Checoslovaquia, de Yugoslavia habían establecido con el capital financiero internacional y con el FMI, y que el derrumbe de esos países no era el derrumbe histórico de los métodos de la producción planificada, sino que era el derrumbe de los intentos de la burocracia podrida de esos países de salvarse con el acuerdo del FMI; y dijimos que era la primera pieza del dominó. Y teníamos razón: en Albania en 1995, en el sudeste asiático, en Rusia, en Brasil, en los propios EE.UU. en el año ’99 y ahora cada vez se derrumba el castillo de naipes de la gran especulación capitalista con la que el capital trató de resolver una crisis que viene desde hace mucho tiempo atrás. Por eso compañeros, el movimiento social argentino es, objetivamente, un movimiento anticapitalista.»


El rol histórico de las empresas bajo gestión obrera


«Compañeros, he reservado para un lugar especial, porque resume todo el proceso político argentino, la cuestión de las fábricas ocupadas. Si alguien no quiere quemarse los ojos, o quemarse las pestañas leyendo libros teóricos sobre el destino del capitalismo, ¿qué les parece este vaciamiento general de empresas, esta huida general de los patrones de las fábricas?


«¿Qué les parece que ante esta bancarrota general de patrones que huyen por su incompetencia económica y el derrumbe de su sistema de producción, los trabajadores estén ocupando las empresas y poniéndolas en marcha? Es el embrión de la sociedad que este hundimiento del régimen capitalista debe parir. Es una manifestación de la voluntad y, hasta un grado muy alto, de la conciencia de la clase obrera respecto de que ella tiene que hacerse cargo de la reorganización social y política de Argentina sobre nuevas bases. Es un fenómeno de una trascendencia descomunal, por eso nuestro partido, el PO, le ha dado esta gigantesca importancia, y en esa importancia que le hemos dado hemos seguido palmo a palmo, paso a paso este movimiento de lucha; no lo abordamos en forma doctrinaria, por eso planteamos a la luz de toda la experiencia que la salida es la expropiación de las máquinas, de los edificios, del capital de las empresas y su entrega a los trabajadores. Y cuando decimos esto queremos decir que tampoco queremos la estatización burguesa de las empresas ocupadas. No queremos que venga un interventor estatal a reemplazar a la patronal, a someter a los trabajadores y a reducirlos de nuevo a la condición de obediente mano de obra explotada, porque en ese caso inmediatamente la empresa se reconstituiría sobre la base capitalista tradicional. Tampoco queremos decir que van a ser fábricas autogestionadas, donde el obrero haga de capitalista de sí mismo y salga al mercado a probar suerte, porque en ese sentido lo destruye la competencia capitalista y la fuerza superior del capital. Lo que decimos es que esas fábricas expropiadas en manos de los trabajadores deben federarse en una única central de fábricas obreras autogestionadas y elaborar un plan de lucha para que en cualquier fábrica o empresa que se despida a trabajadores, éstos ocupen la empresa, la pongan en funcionamiento, se federen en la central de fábricas ocupadas y se cree un polo de federación obrera de fábricas autogestionadas para luchar contra el capital y contra el Estado capitalista. Esta tarea, la va a discutir seguramente el Encuentro de Fábricas Ocupadas y Gestionadas el 24 de agosto próximo.


«Esta federación plantea, al final, el desafío último al régimen capitalista, porque ni aún federadas ni aún centralizadas podrían subsistir frente a la presión del capital internacional y nacional. Por eso si se federan y defienden así a las empresas expropiadas y defienden la gestión obrera, pueden plantear la nacionalización del sistema bancario y la gestión obrera, y unir a las fábricas ocupadas y gestionadas con el sistema financiero, obrero y gestionado para tener un plan económico independiente de los trabajadores, que va a plantear el problema de quién gobierna la Argentina: si la clase obrera o la clase capitalista. Esta es la perspectiva que el PO señala para el movimiento real y práctico de las fábricas ocupadas.


«Compañeros, y se lo digo en especial a los más jóvenes, estamos ante una cuestión que de sólo pensarla, solamente reflexionar sobre ella, nos muestra que estamos en una situación histórica sin precedentes. ¿Cuándo en la Argentina se planteó de un modo práctico quién dirige la producción? ¿Cuándo en la Argentina se logró que los desocupados tengan una representación en los piqueteros? A quienes no lo hayan leído, se los cuento; y a los que lo leyeron, se los recuerdo: una nota en la tapa de Prensa Obrera, en su anteúltimo número, que cuenta una entrevista televisiva a niños, a los que se les pregunta qué son los piqueteros. Naturalmente, algunos dicen: ‘Son los que hacen quilombo’, pero no faltaron los niños que dijeran: ‘Son los hombres y mujeres que cortan la ruta’, y no faltó la nena, que pusiera el broche de oro y contestara: ‘Mi papá’.»


Piqueteros: Sujeto obrero y revolucionario


No caigo en ninguna jactancia de orgullo nacional si digo y afirmo rotundamente que el movimiento piquetero de Argentina es una guía histórica para la clase obrera de todo el mundo. Perdón, es una guía histórica porque ha encarado y ha resuelto el desafío mayor que el capitalismo le ha impuesto a la clase obrera. ¿Qué desafío histórico es éste? El desafío de superar la disgregación, la atomización, la dispersión de la clase obrera como consecuencia de la desocupación en masa. Y por eso, cuando nuestros ex petroleros de Mosconi-Tartagal, nuestros ex petroleros de Cutral Co, nuestros ex metalúrgicos de La Matanza cortaban las rutas reclamando pan y trabajo, lo que estaban haciendo era reestructurar, ya que no podían hacerlo en las fábricas, sí en la organización, en la lucha, en el programa, a la clase obrera argentina. Hemos asistido a un fenómeno de una jerarquía histórica sin precedentes. Y esto ayuda a entender algo, que de otro modo cómo explicarlo; esto ayuda a entender el carácter clasista y anticapitalista de los programas aprobados en las cuatro o cinco asambleas nacionales piqueteras realizadas hasta el momento. Esto ayuda a entender por qué al momento en que empieza a desarrollarse la ocupación de fábricas y la gestión obrera, el movimiento de ocupación de fábricas y la gestión obrera empalma con el movimiento piquetero, y éste organiza el próximo 24 de agosto el Encuentro Nacional de Fábricas Ocupadas. Esto explica por qué las Asambleas Populares tienden a ir juntas con el movimiento piquetero, siguiendo una vieja tendencia histórica de la pequeña burguesía progresista de este país, que es reconocer el liderazgo de la clase obrera en las grandes luchas que marcaron la historia del país. Y esto explica por qué los obreros ocupados que se encuentran en las comisiones directivas de algunos sindicatos como minorías opositoras o que han reconquistado sindicatos, como en la ciudad de San Lorenzo, como en el Pescado de Mar del Plata, como en Ceramistas de Neuquén, como en varios sindicatos de Córdoba (dicho sea de paso, informo que la Unión de Educadores de la provincia de Córdoba, los docentes de Córdoba, votaron, contra la burocracia del sindicato, ir al Acampe del 7 a la plaza de Córdoba). Esto explica, en definitiva, por qué en cada sindicato y cada lugar en el que hay luchas hay miembros del Polo Obrero, hay miembros del Bloque Piquetero. Y ya que aquí fue mencionado por la compañera que organizaba esta tribuna en la primera parte del acto, señalo la vigorosa lucha de los obreros de los talleres y del transporte de Subterráneos de Buenos Aires, de Metrovías, para imponerle al pulpo de Metrovías las 6 horas por insalubridad.


«¿Cómo se explica si no el hecho de que un partido de la IV Internacional, socialista y marxista como el Partido Obrero juegue un papel prominente en el movimiento piquetero? Estamos ante una gran experiencia. ¿Por qué? Porque demuestra que un obrero no es el que está al lado de una máquina; obrero es el explotado que puede reconstituir la historia y las organizaciones de su clase, desde mucho antes que él fuera o estuviera al lado de una máquina o estuviera dentro de una fábrica; que en definitiva la clase obrera es la conciencia que los trabajadores tienen de su rol histórico en esta sociedad. Por eso el fenómeno piquetero tiene relevancia internacional y es una prueba de que en medio de la barbarie del capital el proletariado se planta como la alternativa socialista a la barbarie capitalista: esto es lo fundamental. No hubiera habido rebelión del 19 y 20 de diciembre sin el movimiento piquetero, sin estos diez largos años de preparación.


«En homenaje a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki quiero decir esto: lamentablemente, en cada momento en que los explotadores de los gobiernos capitalistas de este país trataron de quebrar este proceso de reagrupamiento, una lucha feroz en la que perdimos vidas de compañeros permitió derrotarlos y abrir un rumbo. Cuando la Gendarmería fue a Cutral Co para poner fin a los piqueteros en este país, se libró la batalla feroz que le abrió un rumbo al movimiento piquetero, y esa batalla feroz llevará para siempre el nombre de Teresa Rodríguez. Y cuando en Mosconi y Tartagal mandaron la Gendarmería, la apostaron en los tanques de combustibles de Refinor, balearon a los compañeros, fue una guerra civil, metieron presos a los compañeros Barraza y Perico, del PO, hicieron una caza de brujas contra el PO, y murieron tres compañeros cuyos nombres quedarán grabados para siempre en un momento decisivo, como el esfuerzo que hizo la clase obrera para impedir que se la derrote.


«Compañeros, si ustedes me permiten la licencia, ¿saben lo que fue el 19 y 20 de diciembre? Fue todo lo que ustedes saben, pero algo más: fue la venganza del pueblo argentino contra los que asesinaron a los compañeros en el puente de Chaco-Corrientes el día que asumió la presidencia Fernando De la Rúa. El mensaje fue: ‘subiste haciéndonos cagar y matando compañeros, te vamos a hacer cagar y terminar tu presidencia mucho antes de tu mandato’.


«En definitiva, compañeros, para qué abundar tanto, bastaría mirar la galería de hombres y mujeres que integran la primera línea del movimiento piquetero para descubrir a un congresal gráfico, para descubrir a un ex delegado del Hospital Español, a ex delegados metalúrgicos, a ex delegados textiles…; en la cabeza del movimiento piquetero están los activistas que históricamente organizaron a la clase obrera argentina en las fábricas y han transmitido al movimiento su conciencia.


«Naturalmente, no es de todos modos, una discusión gratuita; no sólo importa porque nos da la conciencia del rol histórico que jugamos, sino que también clarifica mucho dentro de la izquierda, si tenemos presente que en los años más duros de formación del movimiento piquetero, para la mayor parte de la izquierda se trataba de un movimiento de desclasados y marginados, y si tenemos presente también que algunas grandes figuras, al meno s electorales, de la izquierda en ese momento, no jugaron ningún papel, no estuvieron en ningún lugar cuando hubo que construir este gigantesco movimiento que volteó un gobierno y va por más.»


En Uruguay falta el movimiento piquetero


«Compañeros, nosotros conocemos esta historia: en las últimas 72 horas nuestros compañeros de Uruguay salieron a saquear y asaltar supermercados como consecuencia del hambre y de la desesperación. Conocemos esta historia del ‘complot subversivo’ del cual se los acusa, de las ‘maniobras desestabilizadoras’; los más caritativos de los agentes capitalistas miran con cara de lágrima, y dicen que hemos caído en una guerra de pobres contra pobres. Ni en Argentina, en los últimos 10 años y en la rebelión popular de diciembre, ni en Uruguay, ahora, hay una guerra de pobres contra pobres: hay un levantamiento popular contra el régimen gobernante en Uruguay. Los trabajadores que han salido por medio de la acción directa a cubrir las necesidades de sus familias, por medio de este acto están denunciando el derrumbe del régimen político, su incapacidad para alimentar a los esclavos del sistema, que como ya hemos dicho alguna vez, es la obligación mínima de una clase explotadora y, por qué no decirlo, señala con un dedo acusador a la izquierda uruguaya y al Frente Amplio de Uruguay que ha estado a espaldas de ese levantamiento popular, a diferencia del movimiento piquetero de Argentina, que estuvo al frente de la rebelión popular, que estuvo al frente del 19 y 20 de diciembre. Porque así como los videos registran que un picnic del Partido Obrero, cuatro días antes de la rebelión popular, pronosticamos que en la semana que se iniciaba el pueblo argentino produciría una rebelión popular, y en base a ese pronóstico llamábamos al pueblo argentino a formar Asambleas Populares en cada barrio; también los videos registrarán al FA – la Izquierda Unida del Uruguay – , reuniéndose con el presidente Batlle, con el partido nacional de oposición presidido por Luis Lacalle, para ver cómo le ponen el hombro a la bancarrota del sistema financiero y bancario del Uruguay. También eso van a registrar esos videos.


«La solución capitalista para Uruguay, en medio de este derrumbe, es una solución trágica. Han metido el corralito bajo la forma de bonos compulsivos o reprogramación compulsiva de los depósitos, han cerrado el funcionamiento financiero de Uruguay, han creado las condiciones de una depresión económica enorme que incrementará la desocupación. La diferencia entre Uruguay y Argentina, que siempre la izquierda uruguaya y la clase dominante de Uruguay se jactaron en destacar, no es la que me dijeron en la televisión hace unos meses: ‘Nosotros somos un pueblo ordenado, no vamos a caer en esta crisis’; en una radio del FA: ‘Aquí la izquierda está organizada, no como ustedes, por eso no hay vandalismo, piquetes ni cortes de ruta en Uruguay’. Esa no es la diferencia; la diferencia entre Uruguay y Argentina – lamentablemente – es que todavía no está organizado el movimiento piquetero en Uruguay; ésa es la diferencia, porque si estuviera ya organizado en movimiento piquetero en Uruguay, habriamos tenido ya un esbozo de dirección para los trabajadores que se abalanzan a los supermercados. Y la tarea del movimiento obrero de Uruguay es formar a esos piqueteros, organizar a esos piqueteros, porque es la única salida para el pueblo uruguayo.»


Rechacemos el plan político de Duhalde


«El punto central de la noche de hoy es en qué lugar nos encontramos ocho meses después de una rebelión popular. El punto de la noche de hoy es comprobar en primer lugar que ocho meses después de la rebelión popular, el proceso de derrumbe capitalista y de rebelión popular se extiende a otros países de América Latina; ése es el punto fundamental. Para quien es un internacionalista y para quien ve y analiza la lucha de la clase obrera en el tablero de la lucha mundial entre las clases, no es un punto menor que los obreros y los trabajadores y la clase media argentina estábamos solos el 19 y 20 de diciembre, y hoy estamos creciente y felizmente acompañados. El otro punto fundamental: el fracaso completo del gobierno con el cual la burguesía argentina trató de resolver dos cosas al mismo tiempo, trató de superar la crisis y trató de anular al movimiento de rebelión popular. La pesificación, ¿resolvió la crisis, levantó la economía, salimos de la bancarrota bancaria, estamos o no en vísperas de una hiperinflación? Pregúntenle a Perez Companc, pregúntenle a Amalita Fortabat; ellos hicieron la pesificación, ellos pusieron a Duhalde y ocho meses después, bajo el gobierno de ellos, se han ido a la quiebra.


«¿Han avanzado en algo? El FMI exije a la Argentina lo mismo que le está exigiendo a Uruguay: cerrar bancos y devolver a los bancos que sobrevivan el dinero que habrían perdido por la pesificación. Son veinte, treinta, cuarenta mil millones de dólares que el Estado argentino tendría que poner para recapitalizar el sistema financiero. ¿De dónde van a venir esos treinta o cuarenta mil millones de dólares? De salarios más bajos, de impuestos más altos, de mayor flexibilización laboral; y aún así, ¿esto da para sacar los 40 mil millones de dólares que exige la recapitalización del sistema financiero? No da.


«Miren ustedes a Uruguay, que está perdido, no hay FMI que lo levante. Uruguay se ha quedado sin el sistema bancario del Estado, han tenido que reprogramar todos los depósitos con lo cual no tienen más plata para devolver; nadie va a devolver los créditos, porque los créditos están en dólares y la moneda se devaluó un ciento por ciento; un banco al cual no le devueven los créditos y no puede recibir depósitos está quebrado. La banca estatal de Uruguay domina el 70% del sistema financiero del país. Van a la ruptura de la cadena de pagos, a mayor desempleo; la fábrica símbolo del Uruguay, la fábrica de neumáticos Funsa, cerró definitivamente, aun antes de la presente crisis. El FMI los manda al bombo, socava la situación. Lo mismo ocurre en la Argentina, por eso la resistencia y la crisis constante entre el gobierno de Duhalde y el FMI.


«En realidad, la Argentina tiene solamente, a corto y mediano plazo, dos alternativas en los marcos capitalistas: o sigue adelante con el plan de Lavagna, de que se pueda retirar un poco de plata hoy, un poco de plata mañana, y fundamentalmente el Banco Central le dé dinero a los bancos y la economía argentina no levanta por falta de créditos, por falta de mercados, por falta de moneda, y se mantiene la depresión; o se hace lo que pide el conjunto de ‘notables’ y el FMI: que se apliquen los bonos compulsivos, se deje flotar el dólar, y nos vamos a un dólar de 7 pesos y una hiperinflación fulminante que liquida los salarios y que liquida los ahorros para siempre y que naturalmente liquidará al gobierno de Duhalde. Este es el cuadro que tenemos en la situación actual, no el aparente veranito de otoño al cual hizo alusión recientemente este analista Rosendo Fraga. Los precios siguen subiendo, la carne sigue subiendo, las fábricas ocupadas no tienen solución, los despidos crecen, la tasa de desocupación aumenta. Y adivinen una cosa: ¿dónde aumenta más la tasa de desocupación? La prensa oculta que la tasa de desocupación ha crecido más que en ningún otro lugar en Córdoba, luego en la provincia de San Luis, la de ‘nuestro amigo’ Rodríguez Saá, que dice que San Luis es otro país. ¿Y en dónde ha crecido en tercer lugar? En la provincia de Santa Cruz, del ‘lupin’ Kirchner y de la ‘lupina’ Kirchner; naturalmente que la tasa de Santa Cruz sólo mide la desocupación de Río Gallegos y no mide la de Las Heras, Pico Truncado o Caleta Olivia, la zona del norte de Santa Cruz.


«Entonces, ¿qué han resuelto? No han resuelto nada, y cuando intentaron imponer las medidas más draconianas contra el pueblo fueron derrotados; porque hoy en este acto vamos a ratificar un concepto que hemos desarrollado en nuestra prensa: la matanza de la estación Avellaneda y del Puente Pueyrredón fue, como en Cutral Co, como en La Matanza, como en Mosconi, como en Tierra del Fuego, un intento premeditado de aplastar a sangre y fuego al movimiento piquetero para provocar un reflujo del movimiento popular. Hace al honor eterno del Bloque Piquetero en su conjunto y de cada una de las organizaciones que lo forman, como de las que actúan en común con el Bloque – me refiero al MIJD, a Barrios de Pie – , haber reaccionado frente a la matanza con la gigantesca manifestación del 27 de junio, que obligó a Duhalde a retroceder totalmente en su propósito represivo.


«Compañeros, permítanme decirles que es tan extraordinario el fracaso de este intento político de la burguesía nacional argentina por zafar de la crisis y descargarla enteramente en manos de los trabajadores, que no sólo se ha entregado Perez Companc y dentro de poco la cementera de Amalita se va al bombo también, sino que en un país donde la moneda se devalúa en un 80%, es decir, en donde por cada dólar antes se recibía 1 peso y ahora se reciben 3,60 pesos; en un país así las exportaciones caen; tienen como incentivo para exportar 3,6 veces más de lo que tenían con De la Rúa y las exportaciones caen, y caen porque el mercado mundial capitalista está saturado y caen porque el sistema bancario argentino está quebrado y nadie financia las exportaciones. ¡Ni las exportaciones han levantado con una devaluación del 80% de la moneda! No podría haber mayor fracaso, y la consecuencia de este fracaso se va viendo en una agudización de la lucha popular. Para paliar la situación Duhalde sacó un decreto de 100 pesos de aumento salarial para los trabajadores del sector privado. La patronal del transporte ha dicho que no va a pagar este aumento alegando que no ha tenido aumento de tarifas. La UTA ha prometido que si la semana que viene, en el cobro del 5 no vienen los 100 pesos de aumento, no circula un solo colectivo ni un solo subte en toda la República Argentina. Hay una onda de despidos con amenazas, con procedimientos mafiosos, en Telefónica Argentina; ya son 800 los compañeros afectados, y esto se realiza teniendo a la senadora progresista, carrista, Vilma Ibarra, como operadora, junto al Gobierno de la Ciudad. Pero los telefónicos van a resistir estos despidos con la ocupación general de los edificios telefónicos.


«El desenlace de la crisis bancaria promete el despido de 60.000 bancarios sobre 90.000 actualmente trabajando en el sistema financiero. El rumbo que han marcado las empresas ocupadas, clínicas, laboratorios, fábricas de alimentos, empresas gráficas, fábricas de ropa, indica a los bancarios la línea a seguir: la ocupación general de los bancos para ponerlos al servicio de un movimiento de trabajadores y de una salida realmente favorable a la masa trabajadora. Y por último tenemos (lo destaco también porque estoy personalmente más comprometido con esta lucha) un movimiento fuerte, vigoroso, combativo, de los trabajadores de Metrovías por la reducción de la jornada laboral a seis horas.


«Es decir, ¿qué ha conseguido este régimen?, ¿ha resuelto la crisis económica? ¿Qué ha conseguido el imperialismo? ¿Ha conseguido limitarla a las fronteras argentinas? ¿Qué ha conseguido el peronismo?, ¿Ha conseguido contener a los trabajadores? ¿Qué han conseguido, en un plano más general?, ¿estar más unidos entre ellos? ¿Están unidos Reutemann, De la Sota, Rodríguez Saá, Kirchner? Todos queriendo mandarlo en cana a Menem para ver después a quién mandan en cana en segundo orden y en tercer orden, hasta que el último vea si puede agarrar la presidencia. Asistimos a un régimen quebrado.


«Es en estas condiciones que Duhalde ha convocado a elecciones para marzo y entregar el gobierno en mayo, circunscripto a Presidente de la República. Elección trucha, regimentada, con una interna abierta en el peronismo para manipular al candidato peronista que después el gobierno va a apoyar para que gane como sea la elección presidencial. Una elección que pretende – y por eso la apoyan en este aspecto todos los sectores de la burguesía – , disipar el movimiento de lucha de los trabajadores hacia los canales electorales. ¿Es capaz este plan político de convivir con la crisis que se profundiza?, ¿es capaz este plan político trucho de detener la rebelión popular?, ¿es capaz este plan político trucho de hacer la unidad del peronismo?, ¿es capaz este plan político trucho de hacer la unidad de la burguesía nacional? Este plan político está sentado sobre una montaña de arena. Por lo tanto, nada en la situación política justifica embarcarnos en el plan político trucho, antiobrero, antirrevolucionario, antipiquetero del gobierno nacional, que apoyan todos los partidos políticos sin excepción. El Partido Obrero rechaza este plan político y llama a combatirlo, a destruirlo, a acabar con Duhalde, por una Constituyente libre y soberana.


Asamblea Constituyente con poder


«¿Con qué planteamiento nos oponemos al plan trucho de Duhalde?


Con el planteamiento de profundizar la rebelión popular, echar al gobierno y que se convoque una Asamblea Constituyente soberana. Oponemos a la democracia trucha y patronal del gobierno, una salida democrática radical. ¿Y por qué lo hacemos? Porque si Duhalde dice elecciones truchas, y nosotros decimos gobierno de trabajadores como alternativa, una gran parte de la población – la mayoría todavía, enemiga de las elecciones truchas – se va a resignar a las elecciones truchas porque no está preparada todavía para un gobierno de trabajadores. Si Duhalde dice elecciones truchas y el PO dice Asamblea Constituyente, la población preferiría entre las dos opciones una Asamblea Constituyente. Si viene Kirchner y dice elecciones truchas, pero con renovación de mandatos, y el PO dice gobierno de los trabajadores, la gente a va decir: ‘Dentro de lo que se puede conseguir de esta gente, una elección con renovación total de los mandatos podría ser una salida; un gobierno de trabajadores, ¿serán capaces de gobernar los trabajadores? Me quedo con la elección trucha y renovación total de mandatos’. Pero si a esta opción le oponemos una Asamblea Constituyente y soberana cualquier persona de trabajo va a decir: ‘Esto es mejor’. Tenemos que agotar la experiencia democrática del pueblo, para preparar el camino a un gobierno de trabajadores; así de sencillo. Ningún pueblo va un paso más allá de lo que su conciencia le indica y un partido es realmente revolucionario cuando lo acompaña en la experiencia que permita agotar esos pasos y lo lleve a conclusiones cada vez más profundas.


«En un determinado momento creyeron en el Chacho Alvarez; acompañamos críticamente esa experiencia, criticándolo y yendo a las elecciones que él convocaba. Participábamos de la experiencia de De la Rúa-Alvarez-Ruckauf, fuimos a ella denunciándola. Ahora vamos a esta experiencia, denunciándola, planteando la Constituyente y desarrollando la perspectiva de un gobierno de trabajadores. El pueblo argentino, incluso en un proceso revolucionario, tiene aún que madurar en toda una serie de aspectos, que tienen que ver con la historia del país y con la historia del mundo; el fetichismo por determinadas instituciones, el fetichismo por determinados procedimientos y la inseguridad que tiene, justificada, de que los trabajadores puedan gobernar. Porque una cosa es que el PO, que milita hace 40 años entre los trabajadores, esté observando cómo la clase obrera está caminando a gobernar; y otra cosa que el resto del país que nunca ha militado en la clase obrera se dé cuenta también, junto o al mismo tiempo que el PO, de que se está desarrollando esa capacidad de gobernar. Por eso es que es necesaria una consigna democrática, pero la Constituyente con poder no es una consigna burguesa o patronal, porque todas las patronales están en contra de esta consigna. Para llevarla adelante hay que tirar abajo al gobierno patronal, hay que echarlo a Duhalde por medio de la movilización popular, hay que obligarlo a que se vaya; la crisis del gobierno es tan grande que ha convocado a elecciones truchas hace un mes y todavía no ha podido sacar el decreto de convocatoria, todavía no pudo juntar las mafias suficientes para respaldarlo; y el día que las junte tampoco servirá de nada porque los decretos que salen por mafias tampoco sirven para nada.


«Este es el punto fundamental, es necesario pelear esta consigna. Por eso el PO va a desarrollar una campaña para que se multipliquen los pronunciamientos en las Asambleas Populares: contra el plan de Duhalde, por una Asamblea Constituyente libre y soberana; ése es el planteamiento del PO.»


Abajo las maniobras electorales en las Asambleas Populares


«Compañeros, para dar un ejemplo: luchar contra este plan es ir a la asamblea del barrio el día que se reúna y discutir el apoyo a las fábricas ocupadas. Yo estuve en la fábrica Chilavert, y si hay compañeros aquí, quiero mandar un saludo a la Asamblea Popular de Pompeya, por el gran papel que juega en la defensa de la fábrica gráfica ocupada y por haber ayudado junto a los vecinos de Pompeya a resistir el intento de la policía de desalojar Chilavert. Significa ir a la Asamblea de San Telmo a ver cómo defendemos el planteo de que se entregue la solución que piden los 100 ó 120 vecinos del Padelai, no que sean expulsados, echados y enviados a las orillas y a la miseria por el Gobierno de la Ciudad; como ya lo está haciendo esta Asamblea, que dicho sea de paso, gracias a su apoyo hemos obtenido una victoria que ha sido la intervención a la cooperativa patronal, trucha y saqueadora de la Villa 21-24, que es un viejo objetivo del PO, de los habitantes de la villa y de todo el movimiento popular de la zona de Barracas. Es decir, que si uno es del PO va a la Asamblea Popular a discutir la profundización de la movilización popular. Pero si uno cree que hay que meterse en las elecciones tiene que ir a la Asamblea Popular y empezar a hacer una firma de candidatos, y acá ustedes tienen un ejemplo práctico de lo que es desviar una Asamblea Popular del rol revolucionario para el cual fue creada. Las Asambleas Populares, el movimiento piquetero, no deben ser base de maniobra electoral para engancharse con el plan trucho del Duhalde, con el plan contrarrevolucionario de Duhalde, con el plan del FMI. Porque el plan de Duhalde es también del FMI, porque Duhalde le dice al FMI: ‘No nos entendemos, vos querés bonos compulsivos y yo no; vos querés que se frenen los amparos, yo no consigo que la Corte Suprema pare los amparos; pero por lo menos te doy elecciones; entonces, como vos tenés mucha guita – le dice Duhalde al Tesoro de EE.UU. – podés meter toda la guita en el candidato que vos quieras y si gana las elecciones, la Argentina es tuya’. Es decir que el plan electoral, el plan político de Duhalde, es también para el imperialismo, fundamentalmente para él.


«Nosotros no podemos convertir a las Asambleas Populares ni al movimiento piquetero en la base de maniobras al ingreso en este plan electoral. Si hubiera que ir en el futuro a alguna elección, porque no hemos obtenido la victoria más rápidamente, lo discutiremos en su momento. Apresurarse a entrar en este plan político es votar por la defensa y por el apoyo a este plan político. Es mucho peor esto si se hace con la hipocresía de decir: ‘Yo defiendo la democracia directa, a mí me gusta escuchar a la gente, yo aprendo del pueblo’, y a la primera que puede se mete como candidato privilegiado en una campaña electoral. Nosotros vamos a defender a muerte la perspectiva de la rebelión popular, porque no hay nada en el conjunto del análisis que hemos hecho que nos diga que por un período relativamente largo o corto, esta rebelión popular se hubiera agotado y no hubiera más remedio que ir a una batalla electoral trucha. No es cierto: lo prueba Uruguay, lo prueba Brasil, lo prueban los telefónicos, los compañeros del Subte, UTA, el Padelai, las Asambleas Populares, las fábricas gestionadas. Nosotros, el PO, vamos a defender las conquistas de nuestro movimiento obrero en esta coyuntura histórica.


«No es casual, compañeros, que con motivo de las movilizaciones que se hicieron en torno al 9 de julio, el gran debate en muchas asambleas, en muchos sectores, haya sido si Argentinazo sí o no; no es ninguna casualidad. Argentinazo no: las elecciones truchas de Duhalde. Argentinazo sí: abajo las elecciones truchas de Duhalde. ¿Y qué votaron las asambleas por mayoría? Argentinazo. ¿Con qué cartel fueron al frente en las movilizaciones cercanas al 9 de julio? Con un largo cartel – un caso único en la historia de las manifestaciones argentinas, donde los carteles tienen una o dos consignas – con ocho consignas. ¿Por qué? Porque las Asambleas Populares querían dejar en claro cuáles eran las ocho demandas de ellas y la que terminaba – la última – era la del Argentinazo, por la cantidad de veces que algunos partidos violaban las resoluciones de las Asambleas Populares y hacían aparecer otras consignas que no eran esas.


«Miren la conciencia de una Asamblea Popular que tiene que pelear el planteo del Argentinazo en un cartel a la hora de llevarlo al frente; eso ya revela profesionalismo político, conciencia desarrollada, revela un alto grado de desenvolvimiento político.»


Responsabilidad historica


«El PO es conciente de la responsabilidad histórica que tiene. Quiero decirlo del modo más claro para ustedes, quiero ser muy claro, nosotros somos muy concientes de que la historia del país y la historia del momento en general nos ha colocado frente a una tremenda responsabilidad: nuestra responsabilidad es impedir que se rife la rebelión popular argentina, que se ha gestado durante 10 años y se manifestó el 19 y 20 de diciembre, y se manifestó en el Puente Pueyrredón el 26 de junio pasado. Naturalmente, se trata de defender esta revolución, luchar por una orientación consecuente, desarrollar una dirección, una dirección que va a estar compuesta por las mujeres, los hombres y los hijos que han nacido en esta rebelión y que en es te desarrollo tienen que ir asumiendo un programa a la altura de la historia que les toca vivir. Somos muy concientes, nos hemos preparado durante décadas para esta lucha, no sólo en el país sino a nivel internacional, porque lo repito: aunque todos lo saben, nosotros luchamos por la IV Internacional. No creemos que en el proceso de esta lucha, en las idas y vueltas de esta lucha, no haya episodios electorales, no creemos que esté asegurado que desde el Puente Pueyrredón vamos a un puente cada vez más alto, en línea recta, y un día estamos en la Casa Rosada. No tenemos esa visión simplista. Habrá recules. ¿Cuántos recules ya hemos tenido en este último tiempo? ¿Cuántas veces no hemos tenido que recular en los últimos diez años, sufriendo contraofensivas? Cuando el país ya iba madurando para el proceso revolucionario, apareció la pequeña burguesía progresista del Chacho Alvarez hablando de transparencia y con maniobras mediáticas, explotando los prejuicios de la clase media, puso una barrera al movimiento obrero. Hubo que atravesar esta experiencia chachista, pequeñoburguesa, progresista, charlatana, izquierdosa y sin fundamento, y que perdiera su brillo. Luchamos por clarificar lo que significaba, pero luego pasaron dos años hasta la rebelión popular. La vida tiene idas y vueltas; la de la política, la de la clase obrera y la personal de cada uno; nadie ha llegado en línea recta a lo que es hoy. Pero eso no justifica meternos en un plan trucho a nueve meses vista, para elegir a un presidente con el propósito de desviar la rebelión popular; eso no justifica que cambiemos el eje político de este país, que es: o gobiernan los capitalista y nos vamos abajo en varios niveles de civilización, o gobiernan los trabajadores y abrimos una nueva posibilidad histórica a la Argentina, a las naciones de América Latina, y esperemos que al mundo entero.»


La revolución socialista, el Partido


«Compañeros, para terminar, es necesario que desarrolle dos aspectos absolutamente importantes. Este acto, claro está, no fue un acto de lanzamiento electoral. Este acto fue convocado en forma extraordinaria y se me cedió la totalidad del tiempo como orador, para concentrar la atención. Necesitamos reagrupar firmemente las fuerzas de los más consecuentes luchadores de la clase obrera, a los cuales les cabe la responsabilidad de impedir que el progresismo y el izquierdismo embarquen a la clase obrera en un plan mortal para sus propios intereses, como son estos planes del FMI, este plan trucho por el que Duhalde quiere quedarse en el gobierno nueve meses más. Nueve meses que pueden ser sangrientos, desde el punto de vista social: de despidos, de desocupación, hambre y de miseria para los trabajadores.


«Esos dos puntos son los siguientes: la crisis argentina no tiene una única salida. Ustedes escucharán seguido: ‘¿Cuál es la salida?’ Está mal, esta pregunta está mal, porque no es cierto que la Argentina sea el país de los argentinos, si esto fuera así habría una única salida. La Argentina es el país de los capitalistas argentinos y de los obreros argentinos; por lo tanto hay dos salidas: la salida de los capitalistas y la salida de los obreros, y una salida es excluyente de la otra salida. Nosotros vamos a hablar de los obreros, y esa única salida es que gobiernen los trabajadores para nacionalizar los bancos bajo control y gestión obrera, no pagar la deuda externa, planificar la economía en función de los intereses populares. Tenemos que impulsar esa Asamblea Constituyente, garantizar que se convoque una Asamblea Constituyente soberana y superar los límites de una Asamblea Constituyente, que en cualquier condición no deja de ser una institución representativa de la democracia burguesa. Por eso tenemos que desarrollar un poder obrero alternativo y por eso este acto está presidido a mis espaldas por un cartel que convoca a un Congreso de organizaciones piqueteras, asambleas populares, fábricas ocupadas, sindicatos combativos, centros de estudiantes en lucha. ¿Quién es el sujeto que va a imponer nuestro programa? El mismo que va a transformar este programa a medida que llegue a su propio límite, la organización independiente de los trabajadores.


«Quiero señalar también que no estoy adelantando una abstención electoral. Carrió adelantó una posición para marzo, decía que se iba a abstener, pero no decía qué iba a hacer ahora. Los que hablan de marzo, tienen que decir qué van a hacer ahora. Lo que importa es lo que se hace ahora, no lo de marzo. En marzo vamos a hacer aquello que corresponda a los cambios que podamos introducir por medio de la lucha ahora, y en esto tengo presente en particular a los compañeros de la Corriente Clasista y Combativa, que ya prometen una abstención electoral para marzo, pero que hoy están apoyando al gobierno de Duhalde; esas son abstenciones truchas, son abstenciones conservadoras. Una vez más – porque el PO y el Polo Obrero consideran a todos los compañeros de la CCC, parte del movimiento piquetero – , los llamamos a unirse al Bloque Piquetero, a Barrios de Pie, al Movimiento de Jubilados y Desocupados y a romper con el gobierno y marchar en común por las reivindicaciones de la clase obrera.


«El último punto, compañeros: la perspectiva de victoria de nuestro pueblo depende de un conjunto de factores, pero hay uno de esos factores que si falta hará muy difícil la victoria y probablemente sea imposible. Y en este país de demagogia barata, digo que la condición para la victoria del pueblo argentino, una victoria que este pueblo necesita absolutamente, porque hace 25 años que la clase obrera argentina va de derrota en derrota y uno percibe en el subconciente colectivo de los obreros y los piqueteros argentinos, que han dicho: no a otra derrota más; por eso hubo una rebelión popular el 19 y 20 de diciembre, por eso después del Puente volvimos a las calles. Porque por debajo de la corteza cerebral hay un lugar que dice: un cuarto de siglo recibiendo cachetazos, y qué cachetazos… se terminó. Todo el cuerpo, toda la psicología, toda la tendencia, la fuerza de la clase está empujando por la victoria. Se ve en un hecho, que la inmensa mayoría de compañeros que están acá vienen del peronismo, vienen del partido que los llevó de derrota en derrota en los últimos 25 años, y están acá porque han dicho ¡basta!, por eso vienen al Polo Obrero y al Partido Obrero.


«Las mujeres no se anotan en una derrota, porque las mujeres marcan la retaguardia final; cuando las mujeres entran a la lucha en el movimiento obrero, es porque no hay pasos atrás que se puedan dar. Antes se podía dar un paso atrás, uno podía volver a casa y había un orden; ahora se acabó el orden, se acabó la comida, se acabó todo; la mujer sale porque se acabó todo, hay una línea de la que ya no se puede retroceder, esa es la señal más segura de que hay una nueva psicología en formación en la clase obrera argentina.


«Para retomar, son necesarias muchas condiciones para una victoria, es necesario el momento más débil de la burguesía, una capacidad de fuerza en los trabajadores, en cierto momento son necesarias condiciones internacionales favorables, pero hay una condición que es tremendamente importante para la victoria: tiene que haber un partido político de la clase obrera, si no hay un partido político de la clase obrera no hay victoria, y lo que hoy predomina en la izquierda es que los partidos son nocivos. Sí, son nocivos los partidos del capitalismo, pero es más necesario que nunca el partido de la clase obrera. Hay gente que dice que no es necesario un partido de la clase obrera, porque me alcanza con escuchar la voluntad del pueblo. Ese es un político zonzo, porque un partido político no es una construcción momentánea o del momento; es una construcción histórica, es antes que nada un programa y un programa, si es realmente tal, resume, refleja, recrea la experiencia de siglos de la clase obrera, y cómo carajo se va a derrotar al capital con la experiencia de la última semana o del último mes y se va a tirar en saco roto la experiencia de millones de trabajadores, que en centenares de países del mundo durante decenas y decenas de años se empeñaron en abatir al capital; algunos no lo lograron y otros sí, y los que sí lo lograron también fueron derrotados. Si no tenemos esa experiencia en las alforjas de nuestro programa nos vamos al carajo, por eso, ante los planteos de los demagogos de la democracia directa y de escuchar a la gente, defiendo ante este multitudinario auditorio la experiencia histórica de luchas, victorias, derrotas y enseñanzas de la clase obrera mundial.


«Compañeros, si el PO es ese partido o no es ese partido se decidirá en la lucha y lo decidirá la historia, no se puede establecer de antemano. Lo que sí se puede establecer de antemano es que necesitamos un partido de la clase obrera y que el PO lucha para construir el partido obrero de la clase obrera en Argentina y a nivel mundial. Gracias.»

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